Un giro radical sacude el desenlace de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Perú.
Con el 98.20% de las actas oficialmente escrutadas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), la postulante derechista Keiko Fujimori logró rebasar por un margen milimétrico al candidato izquierdista Roberto Sánchez, tomando el liderato de la contienda a falta de computar únicamente el 1.80% de los sufragios.
El más reciente reporte oficial sitúa a la candidata de Fuerza Popular con el 50.00% de los votos válidos (9 millones 032,653 sufragios), frente al 49.99% del representante de Juntos por el Perú, quien retrocede al segundo lugar con 9 millones 032,092 adhesiones.
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La distancia real en las urnas se ha reducido a una brecha extrema de apenas 466 votos de diferencia, configurando una situación de infarto en la recta final del conteo.
Este reajuste de cifras da vuelta a la ventaja que mantenía Sánchez durante el inicio de la semana. La remontada fujimorista responde al ingreso masivo y procesamiento del voto en el extranjero.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú confirmó la llegada e integración total de las actas procedentes de las 2,506 mesas de sufragio habilitadas en 73 países, sector donde el electorado tradicionalmente favorece a la opción de la derecha conservadora.
La paridad matemática mantiene bajo un escenario de empate técnico absoluto a la opinión pública peruana, rememorando las ajustadas definiciones electorales que el país ha vivido en la última década.
Tras culminar formalmente el conteo en las sedes consulares y con menos del 2% del padrón general por ingresar al sistema, el desenlace definitivo de la banda presidencial de Perú dependerá estrictamente de la validación y resolución de las actas observadas que ya evalúan los jurados electorales especiales.
Aún nada está decidido: Keiko Fujimori llama a la cautela
La volatilidad del conteo obligó a la lideresa de Fuerza Popular a emitir un pronunciamiento público marcado por la cautela. Pese a haber tomado el primer lugar de la contienda, Fujimori calificó como "irresponsable" que cualquier comando político se declare ganador absoluto en un escenario tan polarizado y volátil.
La candidata hizo un llamado enérgico a sus simpatizantes y personeros para mantener la calma y vigilar rigurosamente cada voto hasta que la ONPE procese el 100% de las actas.
El nerviosismo en ambas agrupaciones responde a una realidad puramente matemática: el 1.80% de los sufragios que aún quedan por computar equivale a más de 300,000 votos en disputa.
Dado que la brecha a favor de Fujimori es de apenas 466 adhesiones, el volumen de votos pendientes supera por miles de veces la diferencia actual. Esto significa que un ligero ajuste en el flujo final podría regresarle de inmediato la presidencia a Roberto Sánchez.
La batalla definitiva se trasladó formalmente a las mesas de los Jurados Electorales Especiales (JEE). La gran mayoría de los votos que componen el remanente no procesado corresponde a actas "observadas e impugnadas" debido a errores materiales, problemas de legibilidad o disputas legales de los personeros partidarios.
Mientras que el bando fujimorista confía en el blindaje de estas actas en zonas urbanas de Lima, la coalición izquierdista de Sánchez aguarda el impacto de los últimos bolsones de votación de la sierra rural y la selva profunda para intentar revertir el marcador en el último suspiro.
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La Cancillería de Perú informó que este miércoles concluyó el arribo al país de las actas de votación de los peruanos en el extranjero, que corresponden a 2,506 mesas instaladas en 73 países.
La jornada del último domingo incluyó la fusión de 490 mesas de votación, principalmente en Europa y Estados Unidos, lo que se ejecutó conforme a la normativa vigente, y el proceso culminó al término del conteo de actas en las sedes consulares.
El empate técnico entre ambos candidatos fue anticipado durante la noche del domingo por las proyecciones de resultados de las empresas encuestadoras, que confirmaron la ligera ventaja para Sánchez luego de que las encuestas a pie de urna dieran a Fujimori por delante cuando cerraron las mesas de votación.
Una muestra elaborada con actas oficiales por la empresa Ipsos para la Asociación Civil Transparencia, con un margen de error del 1.9%, otorgó un 50.3% a Sánchez y un 49.7% a Fujimori, mientras que la empresa Datum Internacional indicó que Sánchez recibió un 50.14% y Fujimori un 49.86%, con un margen de error de 1%.
