INGLATERRA

“Efecto Farage”: la ultraderecha sacude el Reino Unido y debilita el bipartidismo

Nigel Farage transformó el descontento económico y migratorio en una victoria electoral histórica para Reform UK; Keir Starmer enfrenta una fuerte crisis política tras el desplome laborista en las elecciones locales

Bajo el lema “Vote Reform. Get Starmer out”, la campaña diseñada por Farmer, logró canalizar el descontento social generado por la crisis del coste de vida, la percepción de abandono de las clases trabajadoras y el rechazo hacia las élites políticas de Londres.
Bajo el lema “Vote Reform. Get Starmer out”, la campaña diseñada por Farmer, logró canalizar el descontento social generado por la crisis del coste de vida, la percepción de abandono de las clases trabajadoras y el rechazo hacia las élites políticas de Londres.Créditos: EFE
Escrito en MUNDO el

La ultraderecha se abre camino en la política del Reino Unido con la victoria del partido Reform UK, liderado por Nigel Farage, al lograr más de 1,300 escaños municipales y tomar el control de al menos 10 ayuntamientos durante las elecciones locales y regionales en Inglaterra, Escocia y Gales.

Bajo el lema “Vote Reform. Get Starmer out”, la campaña diseñada por Farmer, logró canalizar el descontento social generado por la crisis del coste de vida, la percepción de abandono de las clases trabajadoras y el rechazo hacia las élites políticas de Londres. Su estrategia logró el voto de dos sectores decisivos:

  • Sectores pro-Brexit que consideran que los partidos tradicionales traicionaron el espíritu de la salida de la Unión Europea
  • Clases trabajadoras desencantadas con conservadores y laboristas, a quienes acusan de representar a un establishment alejado de los problemas cotidianos

Farage ha presentado estos resultados como “un cambio histórico en la política británica” y asegura que Reform UK ya no es un simple voto de protesta, sino una alternativa real de gobierno de cara a las elecciones generales de 2029.

El resultado es considerado por muchos analistas como el inicio del fin del histórico bipartidismo entre laboristas y conservadores.

Inmigración y crisis económica: claves del giro político

El ascenso de Reform UK se sostiene sobre una agenda populista y nacionalista centrada en inmigración, identidad cultural y rechazo a las políticas climáticas con propuestas entre las que destacan:

  • Deportaciones masivas de inmigrantes ilegales mediante vuelos diarios de retorno
  • Prohibición del burka y restricciones a la expansión de mezquitas
  • Recorte de regulaciones ambientales y críticas a las políticas climáticas
  • Reducción del tamaño del Estado y de programas de asistencia social

El ascenso de Reform UK refleja una tendencia que se expande por toda Europa. La ultraderecha ya gobierna en países como Italia con Giorgia Meloni y ha ganado fuerza en Francia, Alemania, Países Bajos y España, impulsada por el descontento económico, la inmigración y el rechazo a los partidos tradicionales.

También lee: España desafía la tendencia europea de mano dura con regularización de inmigrantes.

Desgaste de liderazgo y el “caso Mandelson”

El ascenso de la ultraderecha también se debe a que la popularidad del líder laborista, Keir Stamer, quien apenas lleva dos años como Primer ministro, ha disminuido. Apenas un 15% aprueba su gestión, mientras cerca del 70% de la población expresa rechazo hacia su gobierno.

La perdida de 1,200 concejales en estas elecciones se ha comparada con el colapso conservador de 1995, donde el mayor golpe fue en el llamado “Muro Rojo”, las antiguas regiones industriales del norte y centro de Inglaterra que durante décadas fueron bastiones de la izquierda británica:

  • En Gales, los laboristas perdieron por primera vez en más de un siglo su hegemonía política y cayeron hasta la tercera posición, provocando la dimisión de la líder regional Eluned Morgan.
  • En Escocia, el partido descendió hasta el cuarto lugar, mientras Scottish National Party se encamina a un quinto mandato consecutivo, reactivando el debate independentista.

A esto se sumó el descontento por el nombramiento de Peter Mandelson como embajador en Estados Unidos debido a sus vínculos con Jeffrey Epstein, un escándalo que dañó la imagen de "estabilidad" y "cambio" que Starmer prometió en 2024.

A pesar de la presión, Starmer ha asegurado que no piensa dimitir, argumentando que "días difíciles como este" refuerzan su determinación. Sin embargo, figuras prominentes del laborismo, como John McDonnell, han sugerido que un cambio de liderazgo "debe estar sobre la mesa" para asegurar una transición ordenada antes de las generales de 2029.

JL