CRISIS EU-IRÁN

Así es como la guerra en Irán podría afectar tu internet

El conflicto en Irán coloca bajo riesgo cables submarinos que transportan gran parte del tráfico mundial de internet; expertos advierten afectaciones en finanzas, servicios digitales y redes de comunicación internacionales

Así es como la guerra en Irán podría afectar tu internet
Así es como la guerra en Irán podría afectar tu internetCréditos: Imagen creada con IA | Ilustrativa
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La guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel encendió alertas sobre una posible afectación global en el servicio de internet. El foco de preocupación se encuentra en el Estrecho de Ormuz, una zona por donde pasan varios cables submarinos que conectan continentes y sostienen gran parte del tráfico digital mundial.

Aunque internet suele relacionarse con señales inalámbricas y satélites, cerca del 97% de las comunicaciones internacionales viajan por cables de fibra óptica instalados en el fondo marino. En el Estrecho de Ormuz convergen al menos 17 sistemas submarinos que transportan aproximadamente el 30% del flujo global de datos.

Especialistas en telecomunicaciones señalaron que cualquier daño sobre esa infraestructura impactaría rutas digitales utilizadas por millones de personas, empresas y gobiernos. La afectación alcanzaría servicios financieros, plataformas de videollamadas, almacenamiento en la nube y aplicaciones de entretenimiento.

El punto clave del internet mundial

El Estrecho de Ormuz funciona como uno de los principales corredores de conexión entre Asia, Europa y África. Su dimensión reducida concentra infraestructura energética y digital en un mismo espacio, lo que incrementa el riesgo ante un conflicto armado.

En semanas recientes, medios vinculados con la Guardia Revolucionaria de Irán difundieron mapas con la ubicación de cables submarinos y centros regionales de datos. Analistas internacionales interpretaron esa acción como una señal de presión estratégica en medio de la escalada militar.

Expertos también advirtieron que un corte simultáneo en varias líneas obligaría a redirigir el tráfico hacia rutas alternas más largas. Esa situación provocaría saturación en otras conexiones y una reducción en la velocidad del servicio.

Irán desarrolló capacidades para intervenir infraestructura submarina mediante drones no tripulados, embarcaciones civiles y unidades de buzos especializados en operaciones marítimas.

Cómo podría impactar tu conexión

Una interrupción en el Estrecho de Ormuz no provocaría un apagón total de internet, pero sí generaría lentitud e inestabilidad en distintas regiones. Plataformas de streaming, videojuegos en línea, videollamadas y servicios empresariales podrían registrar fallas o retrasos.

El sistema financiero internacional también depende de estas rutas submarinas para procesar operaciones bancarias y movimientos bursátiles. Miles de transacciones digitales circulan cada segundo por redes instaladas bajo el mar.

Empresas tecnológicas como Amazon, Google y Microsoft mantienen centros de datos en países del Golfo. Una afectación prolongada complicaría el funcionamiento de servicios de nube y almacenamiento digital.

La industria energética también utiliza sistemas conectados a internet para controlar operaciones petroleras y de gas, por lo que un problema de conectividad alteraría procesos industriales y logísticos en la región.

Reparaciones tardarían meses

Las labores de reparación en cables submarinos requieren barcos especializados que operan bajo estrictas medidas de seguridad. En una zona con actividad militar, las compañías enfrentan dificultades para ingresar debido al riesgo de ataques y la falta de cobertura de seguros.

En condiciones normales, la reparación de una línea submarina puede tardar varias semanas. Sin embargo, un escenario de guerra extendería los tiempos y dejaría fuera de servicio algunas rutas durante meses.

El antecedente más cercano ocurrió en el Mar Rojo durante 2024, cuando ataques y accidentes dañaron cables submarinos que conectaban Europa, Asia y Medio Oriente. Las reparaciones se prolongaron debido a la inseguridad marítima en la zona.

La incertidumbre también frenó proyectos de expansión tecnológica. La empresa Meta suspendió parte de las operaciones vinculadas con el sistema submarino 2Africa por las condiciones de riesgo en la región.

La red mundial depende del fondo marino

El conflicto volvió a exhibir la dependencia global de la infraestructura submarina. Aunque internet opera como una red internacional distribuida, gran parte de las comunicaciones depende de corredores físicos instalados en puntos estratégicos del planeta.

Especialistas indicaron que la pérdida de rutas de baja latencia modificaría la velocidad de transmisión entre continentes y aumentaría la presión sobre conexiones alternas.

Mientras continúan las tensiones en Medio Oriente, gobiernos y empresas tecnológicas mantienen vigilancia sobre la operación de los cables submarinos que cruzan el Golfo Pérsico.

La situación actual mostró cómo un conflicto regional puede afectar servicios digitales utilizados diariamente en distintas partes del mundo debido a la concentración de infraestructura bajo el mar.

VGB