EU-BRASIL

“Me dijo Trump que no planea invadir Cuba y que la guerra con Irán acabó”: Lula tras salir de Casa Blanca

Trump y Lula sostuvieron una reunión privada en la Casa Blanca; Tras el encuentro, Trump publicó un mensaje en su red Truth Social en el que afirmó que la reunión con Lula “transcurrió muy bien”

Lula da Silva y Trump, en la Casa Blanca
Lula da Silva y Trump, en la Casa Blanca Créditos: EFE
Trump recibe a Lula en la Casa Blanca Créditos: EFE
Por
Escrito en MUNDO el

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, aseguró este jueves que el presidente estadounidense, Donald Trump, le dijo durante su reunión en la Casa Blanca que no planea invadir Cuba.

También le dijo al presidente de Brasil que considera que el conflicto con Irán ha terminado.

"Si lo que dijo la traducción es correcto, él me dijo que no piensa invadir Cuba. Eso lo escuché de la intérprete", explicó Lula en una rueda de prensa en la embajada brasileña en Washington tras un encuentro de tres horas con Trump.

Durante el encuentro, Lula le dijo a Trump que está "plenamente a su disposición" si "necesita ayuda" para abordar la situación en Cuba.

"Cuba quiere dialogar y encontrar una solución para poner fin a un bloqueo que nunca dejó a Cuba ser un país libre desde la victoria de la revolución", expresó el líder brasileño, quien criticó que la isla sufre "el bloqueo más longevo de la historia de la humanidad".

La reunión, la primera entre Trump y Lula en la Casa Blanca, ha estado precedido por las críticas de Brasil a la operación de captura de Nicolás Maduro en Venezuela, las presiones sobre Cuba y la guerra de Irán.

Contexto: a inicios de marzo, Trump, aseguró que la presión económica ejercida por su gobierno está influyendo directamente en la crisis que enfrenta el régimen cubano y afirmó que el deterioro de la situación en la isla podría derivar en un cambio político. “Cuba también va a caer... sería la cereza del paste”, declaró 

Trump y Lula dialogan a puerta cerrada sobre aranceles y seguridad en Washington

La reunión entre Donald Trump y Luiz Inácio Lula da Silva se realizó este jueves a puerta cerrada en la Casa Blanca y se extendió por más de dos horas, incluyendo un almuerzo privado entre ambos mandatarios.

A diferencia de otros encuentros bilaterales en Washington, la prensa no ingresó al Despacho Oval al inicio de la conversación, luego de que el gobierno brasileño solicitó que el contacto con medios ocurriera al finalizar la reunión, el cual tampoco se dio.

Lula abandonó la residencia presidencial por la puerta trasera y sin dar entrevista a los medios apenas finalizó su reunión privada con Trump.

Tras el encuentro, Trump publicó un mensaje en su red Truth Social en el que afirmó que la reunión con Lula “transcurrió muy bien” y señaló que ambos gobiernos dialogaron sobre distintos temas vinculados con la relación bilateral.

El mandatario estadounidense destacó que una parte central de la conversación se enfocó en los aranceles y el comercio entre Estados Unidos y Brasil.

Durante la reunión, ambos presidentes también abordaron temas relacionados con seguridad regional, cooperación contra el crimen organizado y el acceso a minerales críticos.

Además, discutieron las investigaciones impulsadas por Washington sobre el sistema de pagos instantáneos PIX y el interés de Estados Unidos en fortalecer acuerdos sobre tierras raras y recursos estratégicos.

Lula llega a la Casa Blanca para reunión con Trump

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, llegó este jueves a la Casa Blanca para reunirse con su homólogo estadounidense, Donald Trump, en un encuentro que tiene lugar en medio de nuevas tensiones diplomáticas entre ambos países.

Lula, alojado en la residencia del embajador brasileño en Estados Unidos, arribó a la Casa Blanca poco después de las 11.10 hora local (15.10 GMT) a bordo de un convoy oficial.

La reunión, la primera que celebran en Washington durante el segundo mandato de Trump, coincide con las críticas de Brasil a Estados Unidos por la guerra en Irán y la presión sobre Cuba, así como con la expulsión recíproca de dos funcionarios.

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, se reunirá este jueves en la Casa Blanca con su homólogo estadounidense, Donald Trump.

La visita, inicialmente prevista para marzo, se realiza en un momento de tensiones diplomáticas entre los Gobiernos de ambos países, situados en las antípodas políticas.

La agenda del encuentro es eminentemente económica, destacando los esfuerzos de Brasil para tratar de evitar la imposición de nuevas restricciones al comercio bilateral, en momentos en los que el Gobierno estadounidense llevó a cabo investigaciones sobre supuestas prácticas comerciales desleales del país sudamericano

La reunión llega en un momento políticamente sensible para Brasil, marcado por la cercanía de las elecciones presidenciales de octubre y por diferencias persistentes entre ambos gobiernos en temas comerciales, seguridad regional y acceso a recursos minerales estratégicos.

Aunque el viaje fue ampliamente difundido en las últimas semanas, su oficialización demoró más de lo habitual, un gesto interpretado por analistas políticos como una señal de cautela por parte del Gobierno brasileño ante la posibilidad de tensiones diplomáticas o incluso una cancelación de último minuto.

Cabe recordar que el contacto más reciente entre Lula y Trump ocurrió en enero mediante una llamada telefónica que dejó avances favorables para Brasil. Entre ellos se destacaron el levantamiento de sanciones contra funcionarios brasileños y una reducción parcial de aranceles comerciales.

Sin embargo, el nuevo encuentro en Washington ocurre bajo un contexto mucho más complejo para Lula, quien buscará la reelección presidencial en octubre.

En Brasilia existe preocupación por la posibilidad de que Trump adopte una postura más activa respecto al escenario político brasileño durante la campaña electoral.

Las tensiones diplomáticas siguen presentes

Pese a los esfuerzos por mantener un tono cordial entre ambos gobiernos, continúan existiendo diferencias relevantes.

Lula ha sido crítico de algunas posiciones internacionales impulsadas por Trump, especialmente en relación con la guerra con Irán. Además, Brasil considera que el debate sobre los aranceles y las restricciones comerciales todavía no está completamente resuelto.

La reunión en Washington podría convertirse en un punto clave para redefinir el vínculo bilateral entre ambas potencias del continente.

Los temas que tratarán Lula y Trump

En la mesa, también se discutirá la cooperación contra el crimen internacional y un posible acuerdo de colaboración en minerales críticos, un asunto de interés geopolítico para EU y que Brasil, dueño de las segundas mayores reservas del mundo, quiere usar para impulsar su industria.

Los minerales y la lucha contra el crimen son además dos de los temas que están centrando el debate entre los candidatos a la presidencia en las elecciones del próximo octubre, entre los que despuntan Lula y Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022), socio político de Trump.

Seguridad y crimen organizado: uno de los temas más sensibles

Uno de los principales intereses de Trump en la negociación bilateral es la posible clasificación del Primeiro Comando da Capital (PCC) y del Comando Vermelho (CV) como organizaciones terroristas.

La iniciativa ampliaría el alcance de las investigaciones transnacionales de Estados Unidos dentro de Brasil y modificaría la cooperación en materia de seguridad y combate al crimen organizado.

Desde Washington sostienen que esta medida permitiría fortalecer herramientas legales y operativas contra redes criminales vinculadas al narcotráfico y delitos financieros.

Sin embargo, el Gobierno brasileño rechaza la propuesta.

Minerales estratégicos y recursos naturales, otro eje central de la reunión

El acceso a las reservas brasileñas de minerales críticos aparece como otro de los puntos más importantes de la agenda entre Lula y Trump. Estados Unidos ha mostrado especial interés en recursos como:

  • Litio.
  • Níquel.
  • Cobre.
  • Niobio.

Estos minerales son considerados fundamentales para industrias tecnológicas, baterías eléctricas, transición energética y producción militar.

En Brasil, el tema es tratado como un asunto de seguridad nacional.

Por esa razón, el Gobierno de Lula analiza con cautela cualquier posible acuerdo que implique ventajas exclusivas para Washington en la explotación o exportación de recursos naturales brasileños.

Otro tema de importancia sobre la plataforma de pagos instantáneos PIX, creada por el Banco Central y que ha restado cuota de negocios a las gigantes Visa y Mastercard.

El ministro de Hacienda, Dario Durigan, dijo este miércoles que Brasil está dispuesto a explicar las dudas que tenga Estados Unidos acerca del sistema de pagos brasileño, para contrarrestar a los grupos de presión "indebidos en relación al PIX".

Foto: EFE.

Los temas que tratarán Lula y Trump

En la mesa, también se discutirá la cooperación contra el crimen internacional y un posible acuerdo de colaboración en minerales críticos, un asunto de interés geopolítico para EU y que Brasil, dueño de las segundas mayores reservas del mundo, quiere usar para impulsar su industria.

Los minerales y la lucha contra el crimen son además dos de los temas que están centrando el debate entre los candidatos a la presidencia en las elecciones del próximo octubre, entre los que despuntan Lula y Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022), socio político de Trump.

El líder republicano recibirá a Lula este jueves en la Casa Blanca para una reunión de trabajo, seguida de un almuerzo. Esta es la primera visita de Lula a Washington en el segundo mandato de Trump y ha estado precedida de una reunión en Malasia el pasado octubre, al margen de la cumbre de la Asean, y varias llamadas telefónicas.

Foto: EFE.

Una relación de altibajos

En esos contactos, ambos mandatarios mostraron una buena sintonía, pero en los últimos meses las relaciones se han tensado a raíz de la operación militar de EE.UU. en Venezuela, que llevó a la captura del presidente Nicolás Maduro, la guerra lanzada por Trump contra Irán y las nuevas presiones contra Cuba.

Lula es una de las voces más críticas contra la beligerancia de Washington y, en especial, contra su intervencionismo en América Latina.

La relación bilateral se deterioró en los últimos días tras la expulsión por parte de Washington de un policía brasileño destacado en Miami, lo que llevó a Brasil a retirar las credenciales de un funcionario estadounidense en Brasilia y a presentar una protesta formal a Washington, la segunda en dos meses.

En marzo, Brasil rechazó la concesión de un visado a un asesor vinculado a Trump que pretendía visitar en la prisión a Jair Bolsonaro, quien cumple una condena de 27 años de cárcel por liderar un golpe de Estado contra Lula.

¿Qué puede dejar la reunión entre Lula y Trump?

El encuentro en Washington será seguido de cerca tanto por los mercados como por el escenario político regional.

Más allá de la búsqueda de acuerdos comerciales o de cooperación en seguridad, la reunión también tendrá un fuerte componente simbólico en medio de un contexto geopolítico marcado por la competencia entre Estados Unidos y China por influencia económica y acceso a recursos estratégicos.

Para Lula, el desafío será mantener una relación estable con Washington sin comprometer la autonomía diplomática y comercial de Brasil en plena carrera electoral.

Para Trump, en cambio, el objetivo parece orientado a reforzar la influencia estadounidense sobre uno de los socios más relevantes de América Latina en áreas consideradas clave para la seguridad y la economía global.

CAGC / AJA