Un juez federal frenó este viernes el intento del presidente Donald Trump de rebautizar el Centro Kennedy de Washington con su apellido, al considerar que no tiene facultades para cambiar el nombre del emblemático recinto cultural.
El juez Casey Cooper dio un plazo de dos semanas para retirar el nombre del mandatario que fue colocado meses atrás en la fachada del edificio.
El magistrado señaló que la ley que creó el centro "deja absolutamente claro" que debe llevar el nombre del presidente John F. Kennedy, asesinado en 1963, y que no puede llevar ningún otro nombre pasado en la "decisión unilateral" de la dirección de la institución, actualmente controlada por afines a Trump.
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"El Congreso le dio su nombre al Centro Kennedy, y solo el Congreso puede cambiarlo", señaló el juez en una resolución de 94 páginas.
Cooper, nombrado durante la administración de Barack Obama, también bloqueó la decisión del gobierno de Trump de cerrar el edificio durante dos años para su reforma.
El centro tenía previsto cerrar sus puertas a partir del próximo 4 de julio, ya que Trump pretende renovar el edificio.
Sin embargo, el anuncio de las obras coincidió con una caída en la venta de entradas y con el boicot de varios artistas tras la toma de control de la institución por parte del mandatario.
Desde febrero de 2025, tras el regreso de Trump a la Casa Blanca, decenas de artistas han cancelado sus actuaciones después de que el presidente destituyera a los principales directivos del centro para sustituirlos por miembros del Partido Republicano.
Además, la principal actuación de la pasada Nochevieja fue cancelada y el cierre durante años por las obras, ahora frenado por el juez, amenazaba con desmantelar la institución.
Polémica por el renombramiento del Centro Kennedy
Contexto: en diciembre del año pasado, la junta directiva del Centro Conmemorativa de Artes Escénicas John F. Kennedy votó para añadir el nombre de Donald Trump al emblemático memorial cultural, renombrando la institución como el Centro Kennedy-Trump de Artes Escénicas.
La medida ha sido calificada por expertos y legisladores demócratas como potencialmente ilegal.
El Centro Kennedy fue fundado oficialmente en 1958, cuando el Congreso de Estados Unidos aprobó la creación de un centro cultural nacional.
Sin embargo, el recinto fue inaugurado el 8 de septiembre de 1971 y posteriormente nombrado en honor al expresidente John F. Kennedy tras su asesinato en 1963.
Miembros de la familia Kennedy expresaron su rechazo al cambio. Kerry Kennedy, hija de Robert F. Kennedy escribió en sus redes sociales: “El presidente Kennedy defendió con orgullo la justicia, la paz, la igualdad, la dignidad, la diversidad y la compasión por quienes sufren. El presidente Trump se opone a estos valores, y su nombre no debería coincidir con el del presidente Kennedy”.
En tanto, Joe Kennedy III, nieto de Robert F. Kennedy escribió: “El Centro Kennedy es un monumento viviente a un presidente caído, nombrado en honor al presidente Kennedy por ley federal. Tan pronto como se le cambie el nombre, nadie podrá cambiarle el nombre al Monumento a Lincoln, digan lo que digan”.
kach
