Negociadores de Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo tentativo para prorrogar durante 60 días el alto el fuego e iniciar conversaciones sobre el programa nuclear iraní, en un intento por evitar una nueva escalada militar en Medio Oriente y preservar las negociaciones diplomáticas en curso.
De acuerdo con un funcionario estadounidense familiarizado con el proceso, el entendimiento preliminar aún requiere la firma del presidente Donald Trump para formalizarse mediante un nuevo memorando de entendimiento. La información fue revelada inicialmente por el medio estadounidense Axios.
El posible acuerdo surge en un momento de máxima fragilidad diplomática, marcado por acusaciones mutuas de incumplimiento del cese de hostilidades y nuevos episodios de violencia en el Golfo Pérsico.
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Alto el fuego entre EU e Irán enfrenta nuevas tensiones
La negociación entre Washington y Teherán avanzó mientras el alto el fuego de siete semanas mostraba señales de debilitamiento; recordemos que, en días pasados, el ejército estadounidense acusó a Irán de violar la tregua después de que Kuwait denunciara un ataque contra su territorio posterior a operaciones militares estadounidenses dirigidas contra la República Islámica. El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) aseguró que fuerzas kuwaitíes interceptaron misiles disparados desde Irán durante la noche del miércoles.
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Funcionarios militares estadounidenses calificaron la acción como una “grave violación del alto el fuego”, al considerar que Kuwait es uno de los principales aliados estratégicos de Washington en el Golfo Pérsico.
El Ministerio de Asuntos Exteriores kuwaití condenó los hechos y los describió como una “agresión flagrante”, mientras que Irán sostuvo que respondió a ataques previos contra una base militar estadounidense localizada en un país del Golfo cuya identidad no precisó.
Crisis en el Estrecho de Ormuz y ataques con drones
El intercambio de acusaciones se intensificó luego de que funcionarios estadounidenses confirmaran nuevas operaciones militares contra objetivos iraníes.
Según fuentes de Washington, fuerzas estadounidenses derribaron cuatro drones de ataque unidireccionales que representaban una amenaza en los alrededores del Estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más sensibles del planeta. Asimismo, impactaron una estación de control terrestre iraní en Bandar Abbas que presuntamente preparaba el lanzamiento de un quinto dron.
El Pentágono afirmó previamente que llevó a cabo ataques de “autodefensa” contra sitios de lanzamiento de misiles y embarcaciones utilizadas para operaciones de minado en el sur de Irán.
Tras los bombardeos, la Guardia Revolucionaria iraní reconoció ataques en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de Bandar Abbas y anunció una represalia contra la base aérea desde donde, según su versión, se originaron las ofensivas estadounidenses. La fuerza paramilitar iraní no precisó si la respuesta estaba dirigida contra instalaciones ubicadas en Kuwait.
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Conversaciones nucleares y diplomacia bajo presión
Pese al deterioro de la seguridad regional y al intercambio constante de ataques, Estados Unidos e Irán no han regresado a hostilidades de gran escala y mantienen abiertos los canales diplomáticos.
El acuerdo preliminar para extender la tregua y abrir conversaciones nucleares refleja el interés de ambas partes por evitar una guerra regional más amplia y retomar discusiones sobre el futuro del programa atómico iraní.
El presidente Donald Trump ha insistido públicamente en que su administración avanza en las negociaciones y mantiene expectativas positivas sobre la posibilidad de alcanzar un entendimiento más amplio.
Especialistas en política internacional advierten, sin embargo, que la estabilidad del proceso dependerá de la capacidad de ambos gobiernos para contener nuevas acciones militares y construir mecanismos verificables de cumplimiento del alto el fuego.
Nuevas sanciones: el plan "Furia Económica" contra el petróleo iraní
Mientras los diplomáticos intentan rescatar la tregua, el gobierno de Estados Unidos activó un severo bloqueo financiero. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro anunció un paquete de sanciones fulminante para asfixiar los ingresos petroleros que financian al ejército de Irán y a la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC).
La Casa Blanca busca cortar de tajo el motor económico del conflicto mediante las siguientes acciones clave:
- Criptomonedas congeladas: El Tesoro estadounidense ya logró congelar casi 500 millones de dólares en activos digitales vinculados al régimen de Teherán, desmantelando además sus redes bancarias clandestinas globales.
- Golpe a la extorsión marítima: Se sancionó formalmente a la denominada "Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico", un esquema de la IRGC dedicado a cobrar "peajes" ilegales a buques mercantes internacionales en el Estrecho de Ormuz a cambio de permitirles el paso.
La red de empresas fachada:
La OFAC persiguió los hilos de Sepehr Energy Jahan Nama Pars Company (el brazo petrolero del ejército iraní) y sancionó a una red global de empresas en Hong Kong y Emiratos Árabes Unidos que fletaban barcos clandestinos para llevar crudo a China. Entre las firmas castigadas están:
- Luan Bird Shipping Service LLC (Emiratos Árabes Unidos)
- Damai Technology Development Limited (Hong Kong)
- Growth Trading Co., Limited (Hong Kong)
- Tida Co., Limited (Hong Kong) —quien llegó a mover cargamentos con valor superior a los 100 millones de dólares—.
- Mehdiyev Trading Co., Limited (Hong Kong)
- Worth Seen Energy Limited (Hong Kong)
Buques boletinados: Los barcos de la llamada "flota paralela" identificados en el traslado ilegal de combustible fueron puestos en la lista negra, destacando los buques SIRI, OXIS y BOREAS (actualmente renombrado como URI).
Millonaria recompensa: Para acelerar el desmantelamiento de este sistema, el Departamento de Estado activó su programa Recompensas por la Justicia, ofreciendo hasta 15 millones de dólares a quien aporte información que permita destruir las finanzas de la Guardia Revolucionaria.
Con este cerco económico, la administración de Donald Trump lanza una advertencia global: cualquier banco, aerolínea o empresa internacional que ayude a Irán a evadir estas restricciones se expondrá de inmediato a duras sanciones secundarias.
AJA
