En una secundaria, tres estudiantes representaron una escena que muchos conocen, pero pocos se atreven a señalar frente a todos: burlas constantes, palabras que humillan y un compañero que termina aislado mientras el resto observa en silencio.
En otra escuela, un grupo de adolescentes tomó un micrófono para hablar de respeto, honestidad y convivencia en lugar de violencia y drogas. Algunos nunca habían rapeado. Otros apenas se atrevían a hablar frente a sus compañeros.
Las historias fueron compartidas por SUMA Sociedad Unida IAP, organización que impulsa actividades para prevenir la violencia escolar mediante herramientas artísticas y espacios de convivencia en secundarias públicas.
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Cuando el bullying deja de parecer “normal”
En la Escuela Secundaria General 7, en Culiacán, Sinaloa, alumnas y alumnos participaron en el programa Líderes de Paz y decidieron convertir el teatro en una forma de hablar sobre el acoso escolar que viven miles de estudiantes.
La obra llevó por nombre “Palabras que destruyen, golpes que hieren”. El guion fue escrito por los propios estudiantes y mostró cómo las agresiones verbales afectan emocionalmente a quienes las reciben, incluso cuando muchas veces se disfrazan de bromas.
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Sandy, una de las alumnas participantes, explicó que el mensaje principal buscó mostrar que los conflictos pueden resolverse de otra manera.
“En la obra damos a entender que la violencia verbal no es buena para convivir y, conforme avanza la historia, comprendemos que los problemas pueden resolverse de otra manera”, señaló.
La presentación también incluyó mensajes sobre empatía, diálogo y apoyo entre compañeros. Después de la obra, varios estudiantes permanecieron atentos mientras recibían globos con frases motivadoras y dibujos relacionados con la convivencia escolar.
Títeres para detener la violencia
El proyecto no terminó en el escenario. Los llamados Líderes de Paz también organizaron funciones de títeres para estudiantes de otros turnos escolares.
La dinámica llevó por nombre “Interruptores de Violencia” y utilizó personajes y escenas cotidianas para hablar sobre agresiones, presión social y respeto dentro de las aulas.
La intención, de acuerdo con SUMA, fue mostrar que cualquier estudiante puede convertirse en una persona capaz de detener actos de violencia mediante acciones pequeñas: escuchar, intervenir o acompañar a alguien que se encuentra aislado.
Durante las actividades se trabajaron tres ideas principales: aprender a identificar cuándo una broma comienza a lastimar, mantener la calma frente a conflictos y desarrollar empatía hacia otros compañeros.
El rap también cambió de tono
Mientras algunos estudiantes eligieron el teatro, otros encontraron en la música una forma distinta de expresarse.
En la Escuela Secundaria General No. 8, alumnas y alumnos participaron en el Taller Tierra Fértil junto al rapero Bony Gálvez, quien trabajó con jóvenes para crear letras enfocadas en paz, respeto y convivencia.
Muchos estudiantes llegaron con la idea de que el rap solo hablaba sobre violencia, pleitos o drogas. Sin embargo, durante el taller comenzaron a escribir sobre emociones, experiencias personales y valores.
“El rap es cultura de la calle, pero el hip-hop también es revolución”, explicó Bony Gálvez en declaraciones retomadas por SUMA.
El taller estaba planeado inicialmente para durar una semana, aunque terminó extendiéndose por más de 20 días debido al interés de los estudiantes.
“Ahora quiero cantar”
Entre quienes participaron apareció Isaac, estudiante de tercer año, quien pensó que había sido enviado al taller por problemas de conducta. Con el paso de las sesiones descubrió otra posibilidad.
“Ya escribía, pero no sabía que podía cantar”, contó el alumno. “Ahora quiero cantar, y aprendimos que el rap no tiene que hablar de cosas negativas”.
Nicole, alumna de primer año, también relató que al principio sentía miedo de participar frente a sus compañeros, aunque poco a poco comenzó a soltarse mientras escribía y compartía sus rimas.
Las canciones y presentaciones finales fueron mostradas frente a otros grupos escolares, donde estudiantes escucharon letras enfocadas en respeto, honestidad y convivencia.
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Una escuela distinta
Las actividades impulsadas por SUMA Sociedad Unida IAP buscaron algo más que presentaciones artísticas. La organización explicó que el objetivo consiste en abrir espacios donde estudiantes puedan expresar emociones, fortalecer liderazgo y construir nuevas formas de relacionarse dentro de sus escuelas.
En ambos planteles, varios adolescentes encontraron algo que no siempre aparece en los salones: la posibilidad de hablar, sentirse escuchados y descubrir que sus palabras también pueden servir para cuidar a otros.
VGB
