El presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, agradeció vía telefónica a su homólogo estadounidense, Donald Trump, las "constructivas" consultas mantenidas sobre la península coreana con el jefe de Estado chino, Xi Jinping, durante su cumbre bilateral en Pekín.
La llamada entre los líderes, sostenida a últimas horas del domingo, se produce después de que los líderes de China y EU confirmaran su "meta compartida de desnuclearizar Corea del Norte", según la hoja informativa de la Casa Blanca sobre los resultados de la cumbre.
"Trump declaró que continuará desempeñando un papel necesario y contribuyendo a la paz y estabilidad de la península mediante una estrecha cooperación entre ambos líderes", dijo el comunicado de la oficina presidencial surcoreana sobre la llamada entre los mandatarios de Washington y Seúl.
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Asimismo, el inquilino de la Casa Blanca afirmó el viernes que ha mantenido comunicaciones con el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, con quien mantiene una "muy buena relación", si bien se negó a detallar sobre los supuestos contactos.
Pionyang ha rechazado el diálogo con Seúl, pese a los gestos conciliatorios de la Administración de Lee Jae-myung, mientras que con Washington ha mostrado algo de disposición si se descarta el tema de la desnuclerización de la mesa de negociaciones.
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En cuanto al conflicto con Irán, Lee elogió el liderazgo activo de Trump en la resolución de la situación en Oriente Medio, según el comunicado, y expresó su esperanza de que se restablezcan pronto la paz y la estabilidad en la región.
Corea del Sur se encuentra evaluando si se une a la coalición propuesta por EU para escoltar buques por el estrecho de Ormuz, después de la explosión de una embarcación operada por una naviera surcoreana en la región, que Washington afirma fue causada por un ataque iraní.
La visita de Trump a China
Contexto: la visita de Donald Trump a China ocurrió en uno de los momentos más delicados para la política exterior estadounidense. El viaje, realizado por invitación del presidente chino Xi Jinping, se desarrolló en medio de la creciente tensión por el conflicto entre Estados Unidos e Irán, así como por las disputas comerciales y tecnológicas entre Washington y Pekín. De acuerdo con reportes publicados por La Silla Rota, ambos mandatarios sostuvieron reuniones centradas en seguridad internacional, energía y estabilidad económica global.
La gira diplomática de Trump a Pekín también refleja la preocupación de Washington por el papel estratégico de China frente a Irán. En días recientes, funcionarios estadounidenses, incluido el secretario de Estado Marco Rubio, presionaron públicamente a China para intervenir diplomáticamente y evitar una mayor escalada militar en Medio Oriente. Pekín, por su parte, ha insistido en mantener una postura de equilibrio, aunque conserva importantes vínculos comerciales y energéticos con Teherán.
Además del tema iraní, la visita estuvo marcada por tensiones relacionadas con Taiwán, aranceles y el control de minerales estratégicos. Xi Jinping advirtió a Trump sobre el riesgo de un “choque” entre ambas potencias si continúan aumentando las presiones económicas y militares en Asia-Pacífico. Analistas citados por La Silla Rota consideran que el encuentro busca evitar un deterioro mayor en la relación bilateral, en un contexto donde la guerra en Irán ya impacta los mercados energéticos y la estabilidad geopolítica mundial.
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