La crisis energética en Cuba escaló esta semana a uno de sus momentos más delicados después de nuevas protestas en La Habana por los apagones masivos que afectan a millones de personas. Habitantes de distintos barrios salieron a las calles con cacerolas, bloquearon avenidas con montones de basura y exigieron el regreso del suministro eléctrico tras jornadas con cortes que superaron las 20 y hasta 40 horas continuas en algunas zonas de la isla.
La protesta representó una de las mayores jornadas de inconformidad social registradas en La Habana desde que la crisis eléctrica comenzó a profundizarse a inicios de 2026. Algunos manifestantes denunciaron que los apagones ya afectan prácticamente todos los aspectos de la vida cotidiana.
“Tenemos niños pequeños, adultos mayores y personas enfermas. La comida se echa a perder y nadie dice cuándo regresará la luz”, relató una residente de La Habana citada por agencias internacionales.
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Otros habitantes señalaron que los cortes eléctricos les impiden dormir, trabajar o conservar alimentos básicos en refrigeradores. En varias colonias, vecinos denunciaron además problemas con el suministro de agua y acumulación de basura por la falta de combustible para los camiones recolectores.
Cuba reconoce que se quedó sin combustible
Horas antes de las protestas, el gobierno cubano reconoció públicamente que el país agotó sus reservas de diésel y combustóleo, dos de los insumos más importantes para mantener operando las termoeléctricas de la isla.
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El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, confirmó que el Sistema Electroenergético Nacional funciona en estado “crítico” y depende únicamente de una producción limitada de petróleo nacional, gas natural y algunas fuentes renovables.
La declaración encendió las alarmas dentro y fuera de Cuba, ya que varias centrales termoeléctricas enfrentan averías, falta de mantenimiento y problemas técnicos acumulados desde hace años.
La situación afecta incluso a la central Antonio Guiteras, considerada una de las plantas termoeléctricas más importantes del país, que quedó fuera de servicio en medio del colapso energético.
Según cifras oficiales, hasta 65% del territorio nacional registró afectaciones simultáneas por los cortes eléctricos durante las últimas jornadas. En algunos sectores de La Habana, los habitantes reciben apenas unas horas de electricidad antes de volver a quedar completamente a oscuras.
Apagones golpean hospitales, alimentos y transporte
Los apagones prolongados ya impactan servicios públicos esenciales en toda la isla. Hospitales, sistemas de agua potable, transporte público y telecomunicaciones reportaron afectaciones por la falta de energía y combustible.
La crisis también agravó la conservación de alimentos y medicinas en hogares y centros de distribución. Residentes denunciaron pérdidas constantes de comida debido a la imposibilidad de mantener refrigeradores funcionando por largos periodos.
La situación ocurre además en medio de una economía marcada por inflación, escasez de productos básicos y caída del turismo, una de las principales fuentes de ingresos para el gobierno cubano.
Especialistas y medios internacionales señalaron que Cuba enfrenta una de las peores emergencias energéticas de las últimas décadas debido a la combinación de infraestructura obsoleta, falta de inversión y restricciones financieras.
En años recientes, la isla registró incendios en instalaciones petroleras, fallas mecánicas en plantas estratégicas y apagones nacionales que evidenciaron el deterioro del sistema energético cubano.
Cuba acepta escuchar condiciones de ayuda de Estados Unidos
En medio del colapso eléctrico y las protestas sociales, el canciller cubano Bruno Rodríguez confirmó que La Habana está dispuesta a escuchar las condiciones de una oferta de ayuda humanitaria presentada por Estados Unidos.
El Departamento de Estado reiteró públicamente una propuesta de asistencia por 100 millones de dólares destinada a combustibles, alimentos, medicinas y apoyo humanitario para la población cubana.
“Por primera vez, el gobierno de Estados Unidos formaliza públicamente un ofrecimiento de ayuda a Cuba”, reconoció Rodríguez en redes sociales.
El canciller cubano señaló que el gobierno está dispuesto a revisar “las características del ofrecimiento y la manera en que se materializaría”, aunque pidió que cualquier ayuda quede “libre de maniobras políticas”.
Rodríguez también afirmó que Cuba no tiene como práctica rechazar ayuda extranjera en situaciones de emergencia, aunque insistió en que la mejor solución sería eliminar las sanciones económicas y energéticas impuestas por Washington.
El gobierno cubano sostuvo que las restricciones impulsadas por la administración de Donald Trump dificultaron la llegada de petróleo y combustibles desde países aliados como Venezuela y México.
Según La Habana, empresas navieras y proveedores internacionales redujeron operaciones con Cuba por temor a sanciones estadounidenses, lo que agravó la escasez de combustibles en la isla.
Washington endurece presión sobre La Habana
Desde enero de 2026, Estados Unidos incrementó la presión política y económica sobre Cuba mediante nuevas restricciones financieras y energéticas.
La administración de Donald Trump endureció medidas contra empresas vinculadas con exportaciones de petróleo hacia la isla y reforzó sanciones relacionadas con operaciones comerciales y bancarias.
Funcionarios estadounidenses sostuvieron que la crisis cubana responde principalmente a décadas de mala gestión económica y deterioro de infraestructura estatal.
El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó recientemente que la economía cubana se encuentra “rota y disfuncional”, mientras insistió en que la decisión de aceptar ayuda humanitaria depende ahora del gobierno de Miguel Díaz-Canel.
Washington también señaló que la distribución de la asistencia se realizaría mediante la Iglesia Católica y organizaciones humanitarias independientes.
Rubio aseguró que Estados Unidos ya entregó seis millones de dólares en ayuda para Cuba mediante Cáritas y afirmó que Washington mantiene disposición para ampliar el apoyo.
“El régimen debe decidir si acepta nuestra oferta o niega ayuda que salva vidas al pueblo cubano”, indicó el Departamento de Estado en un comunicado.
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Reuniones con funcionarios estadounidenses y tensión con la CIA
Mientras Cuba enfrenta protestas y apagones masivos, reportes internacionales señalaron contactos recientes entre funcionarios cubanos y representantes estadounidenses relacionados con la crisis humanitaria y energética.
Las reuniones ocurrieron en medio de crecientes tensiones diplomáticas y después de advertencias lanzadas desde Washington sobre posibles medidas adicionales contra el régimen cubano.
Fuentes internacionales también señalaron que funcionarios vinculados con agencias de inteligencia y seguridad estadounidenses participaron en conversaciones relacionadas con la situación interna de la isla.
La combinación de protestas sociales, escasez de combustible y contactos diplomáticos ocurre en un momento especialmente delicado para el gobierno de Miguel Díaz-Canel.
Aunque La Habana acusó a Washington de utilizar la crisis para presionar políticamente al régimen, el gobierno cubano abrió por primera vez la puerta para escuchar formalmente una oferta de ayuda humanitaria estadounidense.
La resolución de la emergencia energética y el posible avance de negociaciones con Estados Unidos marcarán el rumbo de la relación bilateral en las próximas semanas, mientras millones de cubanos continúan enfrentando apagones diarios, escasez de alimentos y una infraestructura energética al borde del colapso.
EU sopesa acusación formal vs Raúl Castro
Estados Unidos sopesa una acusación formal contra el expresidente cubano Raúl Castro en relación con el derribo de aviones de la organización humanitaria "Brothers to the Rescue" en 1996, según fuentes citadas por la cadena CBS.
De acuerdo con la cadena, la acusación debe ser autorizada por un gran jurado y se centraría en el incidente ocurrido hace casi tres décadas en el que murieron cuatro personas cuando aeronaves de la organización fueron derribadas por fuerzas cubanas en aguas internacionales.
AJA
