El economista Kevin Maxwell Warsh se convirtió este miércoles en el nuevo presidente de la Reserva Federal (Federal Reserve System, Fed, por sus siglas en inglés) después de que el Senado de Estados Unidos aprobara su candidatura para dirigir el banco central de la primera economía mundial por 54 votos a favor y 45 en contra.
El Senado estadounidense inició el proceso de confirmación del mandato simultáneo de cuatro años de Warsh como presidente de la Reserva Federal, celebrando tan pronto una denominada votación de clausura que iniciará la cuenta atrás para su aprobación en el cargo de liderazgo. El mandato de Jerome Powell como presidente finaliza el viernes.
Abogado, financiero y exgobernador de la Fed, Kevin Warsh, de 56 años y originario de Nueva York, ya había ocupado ese cargo, pero dejó su puesto anticipadamente en 2011 por diferencias con las políticas del banco central.
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Warsh regresa a la Fed en momentos en que la institución enfrenta presiones sin precedentes por parte del presidente Donald Trump, quien criticó duramente a Powell por no bajar las tasas de interés con rapidez, pues la inflación anual de Estados Unidos en abril se ubicó en 3.8 por ciento, su nivel más alto desde 2023.
De "halcón" a alineado con Trump
Entre 2006 y 2011, Warsh, graduado de Stanford y de Harvard, estuvo en la Junta de Gobernadores de la Fed. En ese momento, era reconocido como un duro crítico de la inflación.
Kevin Warsh, nominado por el presidente Donald Trump como presidente de la Reserva Federal (Fed) para un mandato de cuatro años, reemplazará a Jerome Powell, próximo a terminar su mandato.
Warsh se ha mostrado favorable a reducir los tipos de interés, pese a que el aumento de los precios ha superado el objetivo a largo plazo de inflación de la Fed del 2%. El mercado laboral también ha dado señales de debilidad.
En su primer paso por la Fed, cuando el banco central respondía a la crisis financiera de 2008, fue un puente de comunicación entre los responsables de la política monetaria y los mercados financieros, pese a su creciente escepticismo por las decisiones de la Reserva.
Renunció como gobernador de la Fed en 2011, años antes del fin de su periodo en 2018. Al momento de su salida, Warsh era visto como un "halcón", un término que describe a los altos funcionarios que se inclinan por precios estables e inflación baja.
Por lo general, se logra al favorecer políticas monetarias más estrictas y tipos de interés más altos. Sin embargo, con los años asumió una postura más crítica hacia la Fed y posiciones más alineadas con Trump y su administración.
Al nominar en enero a Warsh para pilotar la política monetaria estadounidense Trump se ha mostrado convencido de que el exfinanciero con amplia experiencia en Wall Street aplicará una gestión más expansiva.
Sin embargo, los analistas sostienen que resulta complicado que la Fed apueste de inmediato por la flexibilización en un momento en que la inflación en Estados Unidos se acerca al 4 % impulsada por la guerra contra Irán y el cierre del estrecho de Ormuz.
El nuevo presidente de la Reserva Federal ha trabajado para gigantes financieros como Morgan Stanley y ya fue gobernador de la Reserva Federal durante la crisis financiera de 2008, en la que actuó como puente entre el banco central y Wall Street.
Warsh ya fue descartado en primera instancia por el propio Trump en 2017, cuando el magnate neoyorquino se decantó finalmente por Powell para sustituir a la entonces presidenta de la Fed Janet Yellen.
CAGC
