El Departamento de Defensa de Estados Unidos elevó a 29 mil millones de dólares el costo estimado de la guerra con Irán, una cifra superior en 4 mil millones a la proyectada apenas dos semanas atrás.
La actualización fue dada a conocer por el contralor interino del Pentágono, Jay Hurst, durante una audiencia ante el Subcomité de Apropiaciones de Defensa de la Cámara de Representantes, donde comparecieron también el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y altos mandos militares.
De acuerdo con Hurst, el incremento en el gasto responde a los costos de “reparación y reemplazo de equipo”, así como a los “gastos operativos generales para mantener al personal desplegado” en la región.
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La comparecencia ocurrió en medio de un intenso debate en el Congreso estadounidense sobre la estrategia presupuestal del Pentágono para el próximo año fiscal.
Congreso cuestiona estrategia presupuestal
Durante la audiencia, legisladores republicanos y demócratas expresaron preocupaciones sobre el modelo presupuestal impulsado por el Departamento de Defensa, el cual divide el financiamiento militar entre partidas discrecionales y obligatorias.
El presidente del comité, Tom Cole, calificó la estrategia como “de alto riesgo”, mientras congresistas señalaron que aún no existe una solicitud presupuestal independiente para cubrir específicamente los costos de la guerra con Irán.
Actualmente, el Pentágono solicita un presupuesto cercano a 1.5 billones de dólares para el siguiente año fiscal, aunque parte de los recursos para el conflicto continúan siendo discutidos por el Congreso.
La administración estadounidense ha sostenido que el incremento del gasto es consecuencia de la necesidad de mantener operaciones militares, reforzar bases en Medio Oriente y sustituir armamento y equipo dañado durante las acciones bélicas.
Costos siguen creciendo
Hace apenas dos semanas, el Pentágono estimaba que la guerra había costado 25 mil millones de dólares, cifra presentada por Pete Hegseth ante legisladores estadounidenses.
Sin embargo, la actualización presentada por Jay Hurst refleja el rápido aumento de los costos logísticos y militares. El conflicto con Irán ha obligado al despliegue permanente de personal militar, aeronaves, sistemas de defensa y buques estadounidenses en Medio Oriente, además de operaciones de mantenimiento y reemplazo de equipo.
Se prevé que el costo total siga aumentando si se prolongan las operaciones militares o si Estados Unidos mantiene presencia en la zona durante los próximos meses.
