El conflicto militar en Irán ha alcanzado su semana semana seis, provocando una fractura interna en el Partido Republicano y alertas en el Partido Demócrata por el tono del discurso del presidente Trump. Aunque inicialmente los legisladores cerraron filas con el mandatario tras los ataques de febrero, la retórica del presidente y la posibilidad de una guerra prolongada han generado una creciente alarma entre sus aliados.
Contexto: el domingo pasado, luego del ultimátum de Trump a Irán, el senador demócrata Bernie Sanders señaló al mandatario estadounidense de ser "mentalmente inestable".
"Un mes después del inicio de la guerra en Irán, esta es la declaración del Presidente de los Estados Unidos el Domingo de Pascua. Estos son los desvaríos de un individuo peligroso y mentalmente inestable. El Congreso debe actuar YA. ¡Acabemos con esta guerra!", dijo Sanders.
Te podría interesar
Repubicanos critican tono de Trump
En esa línea, varios legisladores republicanos han expresado su preocupación de que la operación en Irán represente un alejamiento de la promesa de campaña de "Estados Unidos Primero". Incluso demócratas también han advertido del lenguaje usado por el presidente Trump en su urgencia porque Irán abra Ormuz o les vivirán un "infierno", "abran el puto estrecho" o "toda una civilización morirá este martes".
Ante la posibilidad de que el conflicto supere los 60 días, figuras como el senador republicano John Curtis (Utah) han comenzado a exigir que el Congreso haga valer su autoridad constitucional, publicó el diario digital The Hill.
Te podría interesar
Curtis sostiene que la Resolución sobre los Poderes de Guerra de 1973 limita el plazo para que un presidente responda a amenazas emergentes sin aprobación legislativa.
Según el senador, 60 días es tiempo suficiente para medidas de emergencia antes de que la decisión de mantener un estado de guerra pase a los representantes elegidos.
TMBIÉN LEE: EU-Irán: cronología del primer mes del conflicto
Entre las principales preocupaciones legislativas y financieras destacan:
- Autoridad Constitucional: legisladores como el senador John Curtis y los representantes Don Bacon y Mike Lawler han señalado que, si el conflicto supera el plazo de 60 días, el Congreso debe intervenir para hacer valer su autoridad bajo la Resolución sobre los Poderes de Guerra de 1973.
- Costos económicos: la representante Lauren Boebert se ha opuesto a paquetes de financiación adicionales, citando estimaciones del Pentágono de 200 mil millones de dólares y argumentando que esos impuestos deberían invertirse en las necesidades domésticas de los estadounidenses.
- Despliegue de tropas: figuras como Nancy Mace han expresado su rotunda oposición al envío de tropas convencionales para una invasión territorial, exigiendo que el Congreso tenga "voz y voto" ante el riesgo de bajas masivas.
Reacción a la retórica y lenguaje presidencial
La preocupación no se limita a la estrategia militar, sino también al lenguaje utilizado por Trump, el cual ha escalado de amenazas tácticas a advertencias de aniquilación total. El mandatario ha instado a Teherán a reabrir el estrecho de Ormuz bajo la amenaza de enfrentar "un infierno" y de devolver al país a la "Edad de Piedra" mediante la destrucción de su infraestructura.
El punto de mayor tensión ocurrió este martes, cuando Trump afirmó que "esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás", tras el vencimiento de un ultimátum para que Irán cediera en sus posiciones
Amenazas extremas y lenguaje incendiario
La tensión alcanzó un punto crítico debido al lenguaje utilizado por Trump en sus recientes ultimátums para que Irán reabra el estrecho de Ormuz:
- Advirtió a Teherán que, de no cumplir, se enfrentaría a "un infierno".
- Afirmó recientemente: "esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás".
- No ha descartado el despliegue de tropas terrestres ni ataques a la infraestructura civil iraní.
Ruptura con antiguos aliados y peticiones de destitución
Este lenguaje ha provocado que antiguos defensores del mandatario califiquen sus intenciones de "maldad y locura".
La excongresista republicana Marjorie Taylor Greene y figuras conservadoras como Candace Owens y Alex Jones han solicitado formalmente que se invoque la 25 Enmienda para removerlo del cargo. Owens llegó a calificar al presidente como un "lunático genocida".
Demócratas elevan críticas
Los demócratas en la Cámara de Representantes publicaron una declaración sobre la amenaza de Donald Trump de acabar con toda una civilización.
Los demócratas han intensificado sus críticas. El gobernador JB Pritzker describió a Trump como un "loco desquiciado", mientras que el líder del Senado, Chuck Schumer, advirtió que los republicanos que no voten en contra de este conflicto serán corresponsables de las consecuencias.
"El presidente ha perdido la cabeza", escribió el gobernador de Minnesota, el demócrata Tim Walz, en su cuenta de X poco después del mensaje del mandatario.
"Tras bombardear una escuela y masacrar a niñas, el criminal de guerra de la Casa Blanca está amenazando con un genocidio. Es hora de invocar la 25.ª Enmienda. Hay que destituir a este maníaco de su cargo", escribió la demócrata Rashida Tlaib.
"El lenguaje genocida de Trump y su política bélica indiscriminada no pueden normalizarse ni aceptarse. Debe ser destituido de su cargo", publicó la senadora demócrata Summer Lee.
Fractura interna y llamados a la Enmienda 25
La sección cuatro de esta enmienda —que nunca ha sido utilizada en la historia de Estados Unidos— establece que el vicepresidente (en este caso JD Vance) y la mayoría del gabinete pueden declarar por escrito que el presidente es incapaz de ejercer su cargo.
De ocurrir esto, el Congreso tendría la última palabra para ratificar la incapacidad con una mayoría de dos tercios en ambas cámaras.
Este lenguaje extremo ha provocado que antiguos aliados conservadores rompan filas públicamente:
- Marjorie Taylor Greene: la excongresista calificó las intenciones del mandatario como "maldad y locura", instando a que no se puede aniquilar a una civilización entera cuando Estados Unidos no ha sido atacado directamente.
- Voces conservadoras: figuras como la influencer Candace Owens y el presentador Alex Jones han calificado a Trump de "lunático genocida" y han solicitado formalmente que se invoque la Enmienda 25 para destituirlo, alegando que el presidente ha perdido la capacidad mental para ejercer el cargo.
A pesar de que algunos republicanos, como la senadora Joni Ernst, mantienen su apoyo basándose en la necesidad de liberar el suministro mundial de petróleo, la presión interna y externa aumenta.
Mientras tanto, líderes demócratas y republicanos moderados evalúan nuevas resoluciones para frenar las acciones unilaterales de la Casa Blanca, en un clima donde el 66% de los estadounidenses ya desaprueba la intervención militar
