ESTADOS UNIDOS

Tras 77 días: Congreso de EU reactiva presupuesto de Seguridad Nacional

El Congreso de Estados Unidos reactivó el financiamiento de la mayor parte del Departamento de Seguridad Nacional tras 77 días de cierre; el plan excluye recursos para agencias migratorias y mantiene la disputa política

Tras 77 días: Congreso de EU reactiva presupuesto de Seguridad Nacional
Tras 77 días: Congreso de EU reactiva presupuesto de Seguridad NacionalCréditos: Istockphoto | Ilustrativa
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Luego de 77 días sin financiamiento regular, el Congreso de Estados Unidos aprobó un plan para reactivar el presupuesto de la mayor parte del Departamento de Seguridad Nacional. La medida permite retomar operaciones en varias agencias federales y marca un cambio en el cierre parcial más prolongado de esta dependencia. El proyecto avanzó con respaldo bipartidista y siguió su curso para formalizar su aplicación.

La decisión incluyó recursos para áreas como la Administración de Seguridad en el Transporte, el Servicio Secreto, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias y la Guardia Costera. Estas dependencias operaron con limitaciones durante el periodo sin presupuesto, lo que afectó su funcionamiento cotidiano y la estabilidad laboral de su personal en distintas regiones del país.

El cierre inició el 14 de febrero en medio de desacuerdos entre demócratas y republicanos sobre el financiamiento de las políticas migratorias. La falta de consenso frenó la aprobación de recursos para todo el departamento y prolongó la negociación durante más de dos meses en el Congreso.

El plan aprobado dejó fuera al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas y a la Patrulla Fronteriza. Ambas agencias permanecen en el centro de la disputa política, ya que su financiamiento se vincula con diferencias sobre operativos, detenciones y el alcance de las acciones migratorias impulsadas por el gobierno federal.

Financiamiento parcial y división política

La Cámara de Representantes avaló la propuesta que el Senado aprobó semanas antes. El esquema definió una ruta separada para discutir los recursos destinados a las agencias migratorias, lo que mantiene abierta la discusión legislativa sobre este tema para los próximos meses.

Legisladores de ambos partidos expresaron posturas distintas sobre el alcance del acuerdo. Mientras algunos señalaron la necesidad de reactivar funciones básicas del departamento, otros insistieron en revisar el papel de las agencias encargadas de aplicar las leyes migratorias.

Durante el periodo sin fondos, miles de trabajadores continuaron en funciones sin pagos regulares o con esquemas temporales. Esta situación generó presión para resolver el financiamiento, en especial en áreas vinculadas con seguridad en aeropuertos, atención a emergencias y protección de infraestructura.

Datos del sector indicaron que más de mil empleados de la Administración de Seguridad en el Transporte dejaron sus puestos durante el cierre. A la par, distintas operaciones se ajustaron ante la falta de recursos, lo que evidenció el impacto operativo del bloqueo presupuestal.

Próximos pasos en el Congreso

Con la aprobación del financiamiento parcial, el Congreso centrará su atención en una propuesta adicional para asignar recursos a las agencias migratorias. Legisladores republicanos impulsaron un paquete presupuestario que buscará cubrir estas áreas mediante un proceso legislativo distinto.

El nuevo debate se enfocará en definir el alcance del gasto y las condiciones para su aplicación. La discusión incluirá temas relacionados con operativos, políticas de detención y mecanismos de supervisión, en un contexto de diferencias marcadas entre las fuerzas políticas.

El plan vigente garantizará recursos para la mayoría de las agencias del Departamento de Seguridad Nacional hasta el cierre del actual año fiscal. Sin embargo, la resolución completa del financiamiento dependerá de los acuerdos que el Congreso alcance en las siguientes semanas.

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Caos en Mineápolis por bloqueo del DHS

Contexto: la falta de acuerdos en el Congreso se relacionó con hechos registrados en Mineápolis a inicios de 2026. Operativos federales en materia migratoria derivaron en la muerte de dos civiles y provocaron protestas en la ciudad. Estos los tensaron la relación entre autoridades locales y el gobierno federal, en un contexto de cuestionamientos sobre el uso de la fuerza.

El despliegue de acciones como la llamada “Operación Metro” colocó en el centro del debate el papel de las agencias federales. Las manifestaciones que siguieron exigieron revisiones en los operativos y mayor claridad en la actuación de los agentes, lo que trasladó la presión al ámbito legislativo en Washington.

En respuesta, legisladores demócratas frenaron el avance del presupuesto del Departamento de Seguridad Nacional en el Senado. La exigencia se centró en establecer cambios en el funcionamiento del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, así como en abrir investigaciones sobre los incidentes registrados.

Ante la falta de consenso, el Congreso optó por extender de forma temporal algunos gastos del departamento mientras continuaban las negociaciones. Este esquema evitó un cierre total del gobierno federal, pero mantuvo sin definición el financiamiento completo de la dependencia durante varias semanas.

En paralelo, la ciudad de Mineápolis enfrentó presiones financieras propias. El gobierno local ajustó su presupuesto para atender servicios públicos y programas dirigidos a población migrante, mientras el departamento de policía reportó incrementos en el gasto operativo asociados a horas extra y falta de personal.

VGB