El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de 79 años, fue captado con los ojos cerrados durante un evento televisado en directo desde el Despacho Oval el pasado 23 de abril, mientras se anunciaban los precios de un medicamento.
En las imágenes, el mandatario parece esforzarse por mantenerse despierto, mientras miembros de su gabinete y ejecutivos de la compañía permanecían detrás de él.
El gobernador de California, Gavin Newsom, uno de sus principales opositores, publicó en la red social X que el presidente estaba “dormido al volante”.
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La Casa Blanca negó que Trump estuviera dormido durante el evento y la jefa de gabinete, Susie Wiles, aseguró que el presidente simplemente tenía los ojos cerrados y la cabeza inclinada hacia atrás.
Opinión médica sobre el episodio
El cardiólogo Jonathan Reiner, quien fue médico de la Casa Blanca durante la presidencia de George W. Bush, compartió las imágenes y sugirió que el mandatario podría estar experimentando somnolencia diurna.
“Cuando un paciente me dice que no puede mantenerse despierto en reuniones, le realizamos estudios formales del sueño para detectar apnea”, explicó el especialista.
Reiner añadió que probablemente el equipo médico de la Casa Blanca no ha realizado este tipo de pruebas al presidente.
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Antecedentes de episodios similares
No es la primera vez que Trump es captado en situaciones similares. El mandatario ha sido visto con los ojos cerrados durante diversos actos oficiales:
- En una conferencia junto al secretario de Defensa, Pete Hegseth, donde parecía balancearse mientras permanecía de pie.
- Durante un evento encabezado por el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, en el que habría permanecido con los ojos cerrados por al menos 30 segundos.
- En reuniones sobre energía y medio ambiente, incluyendo una con el administrador de la Agencia de Protección Ambiental, Lee Zeldin.
En una entrevista con The Wall Street Journal realizada en enero, el presidente aseguró que no se queda dormido, sino que simplemente cierra los ojos por momentos.
“Me resulta muy relajante. A veces me toman una foto parpadeando y me captan justo en ese instante”, explicó.
En medio de este tipo de episodios, la atención también se centra en su estado de salud y nivel de descanso. En ocasiones anteriores, su equipo ha señalado que mantiene una agenda exigente y que suele dormir pocas horas, aunque él ha negado tener problemas para mantenerse despierto en actos públicos.
JL
