El líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, publicó en su cuenta oficial de X que la política de la República Islámica sigue el camino de Imam Khomeini y el líder mártir. Jamenei aseguró que su gobierno continuará apoyando la resistencia contra Estados Unidos e Israel.
La publicación llegó mientras circulaban rumores sobre su salud y posibles cambios en la cúpula del poder. Jamenei reafirmó que la dirección del país permanece centrada en la continuidad de la política establecida por sus predecesores.
Líder no autoriza negociaciones
El vicepresidente del Parlamento iraní, Ali Nikzad, declaró que Jamenei no autorizó ninguna negociación para el fin de la guerra con Estados Unidos e Israel. Nikzad señaló que la guerra, la paz o cualquier diálogo dependen exclusivamente del líder supremo.
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Nikzad rechazó las afirmaciones de que el Parlamento mantenga conversaciones con Washington a través de su presidente, Mohammad Baqer Qalibaf. Indicó que esas versiones buscan generar divisiones internas y no corresponden a hechos verificados.
El funcionario agregó que no habrá negociación y vinculó esta decisión a la venganza por el asesinato de Ali Jamenei, ocurrido el 28 de febrero, durante el inicio del conflicto.
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Posible apertura con condiciones
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, dijo que el país podría poner fin a la guerra si recibe garantías que impidan nuevos ataques. Esta declaración se realizó en una llamada con el presidente del Consejo Europeo, António Costa.
El Ministerio de Exteriores reconoció intercambios de mensajes con Washington mediante intermediarios como Pakistán. Además, China y Pakistán propusieron un plan de cinco puntos para reducir tensiones en Medio Oriente, que incluye alto el fuego y negociaciones de paz.
Contexto de poder y economía
El ascenso de Mojtaba Jamenei mantiene la estructura de poder establecida por su padre, Ali Jamenei. El sistema político iraní combina instituciones religiosas y de seguridad que dominan el núcleo coercitivo y económico del país.
Las reformas económicas tras la guerra con Irak permitieron transferir activos públicos a conglomerados vinculados a la Guardia Revolucionaria y fundaciones religiosas. Este proceso consolidó un bloque de poder que combina control económico y autoridad militar.
Sanciones y control interno
Las sanciones internacionales y estadounidenses no modificaron la estructura de poder, sino que reforzaron los actores vinculados a redes de seguridad y conglomerados estatales. El efecto fue un Estado más securitizado, con costos sociales trasladados a la población.
Durante los últimos años, las protestas internas mostraron descontento por la exclusión política y la situación económica. La guerra transformó la lógica del régimen, donde el conflicto externo legitima la respuesta armada contra cualquier oposición interna.
Futuro del liderazgo
La continuidad de la política iraní no depende exclusivamente de Mojtaba Jamenei. La oficina del líder supremo concentra autoridad en seguridad, finanzas y comunicación, independientemente de quién ocupe el cargo.
Si se produce un cambio en la cúpula, es probable que el sucesor mantenga la alianza entre instituciones religiosas y el complejo militar-bonyad, sosteniendo un orden securitizado y militarizado.
Trump condiciona alto el fuego
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el liderazgo iraní solicitó un alto el fuego, sin precisar a qué figura se refiere. Señaló que su gobierno evaluará esa posibilidad únicamente si el estrecho de Ormuz permanece abierto y sin restricciones para la navegación.
Trump publicó el mensaje en la plataforma Truth Social, donde indicó que el nuevo liderazgo iraní presenta una postura distinta a la de sus antecesores. El mandatario vinculó cualquier decisión a la situación en esa ruta estratégica para el comercio energético global.
Amenazas y negativa de Irán
El mandatario estadounidense advirtió que su país mantendrá bombardeos contra Irán si no se reabre el estrecho de Ormuz. Indicó que las operaciones continuarán hasta alcanzar sus objetivos militares en la región.
Horas después, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán negó la existencia de una propuesta de alto el fuego. La embajada iraní en España respaldó esa postura en redes sociales y reiteró que Teherán no solicitó negociaciones con Washington.
Tensiones con aliados de la OTAN
En paralelo, Trump declaró que no descarta retirar a Estados Unidos de la OTAN. Señaló que la alianza no respondió como esperaba durante el conflicto con Irán y cuestionó su papel en escenarios recientes.
El primer ministro británico, Keir Starmer, respondió que la OTAN mantiene su relevancia como alianza militar. La declaración se dio tras críticas de Washington sobre el respaldo de los países miembros en operaciones relacionadas con Medio Oriente.
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Postura de Washington y aliados
El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que Estados Unidos revisará su relación con la OTAN tras el conflicto. Señaló que algunos países limitaron el uso de bases militares y espacio aéreo para operaciones vinculadas a Irán.
Diversos países europeos adoptaron posturas distintas ante la guerra. Algunos negaron apoyo logístico, mientras otros autorizaron operaciones bajo condiciones específicas, centradas en acciones de carácter defensivo.
VGB
