ASESINO SERIAL

Asesino serial: nueva víctima de Ted Bundy confirmada por ADN

Pruebas genéticas vinculan a Ted Bundy con un crimen sin resolver de 1974; autoridades cierran el caso tras décadas sin evidencia concluyente

Asesino serial: nueva víctima de Ted Bundy confirmada por ADN
Asesino serial: nueva víctima de Ted Bundy confirmada por ADNCréditos: Especial
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Las autoridades del condado de Utah, Estados Unidos confirmaron un nuevo vínculo entre Ted Bundy y un crimen ocurrido en 1974. Un análisis reciente de ADN identificó al asesino serial como responsable del homicidio de Laura Ann Aime, una joven de 17 años que desapareció en Halloween de ese año.

La confirmación permitió cerrar oficialmente un caso que permanecía sin resolución durante más de cinco décadas. Investigadores mantenían sospechas desde hace años, pero no contaban con evidencia científica que sustentara la acusación.

El avance se logró gracias a técnicas modernas de análisis genético, que permitieron comparar muestras conservadas con perfiles ya asociados al criminal.

¿Quién fue Ted Bundy?

Ted Bundy fue un asesino serial activo en Estados Unidos entre 1974 y 1978. Durante ese periodo, confesó el asesinato de al menos 30 mujeres en distintos estados del país, aunque las autoridades consideran que el número real puede ser mayor.

Su historia llamó la atención pública por su perfil. Bundy estudió psicología, se involucró en actividades políticas y cursó estudios de derecho. Su apariencia y comportamiento le permitieron acercarse a sus víctimas sin generar sospechas iniciales.

Especialistas analizaron su conducta durante años y lo ubicaron dentro de perfiles asociados a manipulación, control y violencia extrema.

Cómo operaba el agresor

Bundy utilizó métodos repetitivos para acercarse a mujeres jóvenes, en su mayoría estudiantes. En varias ocasiones simuló lesiones físicas para pedir ayuda, lo que facilitaba el contacto inicial con sus víctimas.

Una vez que lograba acercarlas a su vehículo, utilizaba la fuerza para someterlas. Los ataques incluían golpes, estrangulamiento y agresiones sexuales.

En distintos casos, regresaba a los lugares donde dejaba los cuerpos, lo que formó parte de los patrones que investigadores documentaron durante años.

El caso de Laura Ann Aime

Laura Ann Aime desapareció la noche del 31 de octubre de 1974 en Lehi, Utah. La joven salió de una fiesta con la intención de ir a una tienda cercana, pero no regresó.

Semanas después, autoridades localizaron su cuerpo en una zona cercana al American Fork Canyon. El reporte indicó que la víctima presentaba signos de violencia física y estrangulamiento.

Aunque Bundy mencionó este crimen antes de su ejecución, el caso permaneció abierto por falta de pruebas físicas que confirmaran su responsabilidad.

Laura Ann Aime

ADN permite confirmar el crimen

El desarrollo de nuevas herramientas forenses permitió retomar la investigación. Especialistas analizaron muestras conservadas y lograron establecer una coincidencia genética con el perfil de Bundy.

El resultado confirmó su participación en el asesinato de Laura Ann Aime y permitió a las autoridades cerrar el caso de manera oficial.

El sargento Mike Reynolds, de la oficina del sheriff del condado de Utah, señaló que la identificación aporta claridad a un proceso que se extendió durante décadas.

El final del caso y del agresor

Ted Bundy fue detenido en 1978 tras una serie de fugas previas y enfrentó un proceso judicial que se transmitió a nivel nacional en Estados Unidos. Durante el juicio, participó activamente en su defensa.

Un tribunal lo condenó a muerte por varios homicidios. La ejecución se llevó a cabo el 24 de enero de 1989 en Florida.

A pesar de su muerte, investigaciones posteriores continuaron para esclarecer otros casos vinculados a su actividad criminal.

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La ciencia reabre casos antiguos

El cierre del caso de Laura Ann Aime muestra cómo las técnicas actuales permiten revisar investigaciones antiguas. El uso de ADN ofrece nuevas herramientas para identificar responsables cuando antes no existían pruebas concluyentes.

Este tipo de avances permite a las autoridades completar expedientes que permanecieron abiertos durante años y ofrecer respuestas en casos sin resolver.

En este contexto, la identificación de nuevas víctimas vinculadas a Bundy forma parte de un proceso que continúa activo dentro de los sistemas de justicia.

VGB