Sangeeta llegó a Canadá recién casada, con la ilusión de comenzar una nueva etapa mientras cursaba su maestría en la Universidad Queen’s. Adaptarse no fue sencillo: el idioma, la cultura y el invierno eran retos constantes. Durante ese periodo, se convirtió en madre, pero junto a la felicidad también aparecieron emociones de tristeza, confusión y una carga que no lograba explicar.
El momento en que entendió su realidad
Todo cambió cuando una consejera del Centro Ban Righ notó su estado emocional y la canalizó con una psicóloga.
Tras responder un cuestionario y leer el libro ¿Por qué hace eso?, Sangeeta comprendió algo que marcaría su vida: estaba viviendo una situación de abuso. Aun así, intentó mantener su matrimonio por su hijo, aunque la situación solo empeoró con el tiempo.
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La noche que lo cambió todo
El 26 de diciembre de 2023 a las 3 de la madrugada, según relata el portal SAFE, tomó la decisión más difícil.
En medio de la nieve, salió de su casa con su hijo en brazos y buscó refugio en un albergue para mujeres. Ahí comenzó una etapa compleja: reconstruir su vida desde cero, encontrar trabajo, sostener a su hijo y enfrentar el dolor emocional.
Un pequeño gesto marcó el inicio de su sanación: una voluntaria le regaló una vela. Ese objeto sencillo se convirtió en símbolo de autocuidado y en el primer paso para recuperar su fortaleza interior.
De la adversidad al éxito y propósito
Con el paso de los años, Sangeeta logró rehacer su vida. Obtuvo su licencia como ingeniera, consiguió estabilidad económica, compró un departamento y crió a su hijo en un entorno seguro y amoroso.
Más de una década después, transformó su experiencia en ayuda para otras mujeres al fundar Iti Saaram, una marca enfocada en la sanación y el bienestar. Parte de sus ingresos se destinan a refugios para mujeres, cerrando así un ciclo de apoyo y esperanza.
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Tras 13 años como madre soltera, la vida le dio un nuevo comienzo: volvió a casarse con una pareja que describe como amable y cariñosa. Su historia hoy es prueba de que incluso en los momentos más oscuros, es posible reconstruirse y salir adelante.
