EUROPA

La izquierda socialista gana en Portugal en busca de estabilidad política

En Portugal la figura del presidente no tiene funciones ejecutivas, sino que su labor es de árbitro y fiscalizador de la escena política, y tiene prerrogativas como nombrar al primer ministro, disolver el Parlamento o convocar elecciones

Marcelo rabelo de Souza y Antonio José Seguro
Marcelo rabelo de Souza y Antonio José SeguroCréditos: EFE
Por
Escrito en MUNDO el

Lisboa.- Portugal comienza a preparar desde este lunes el relevo en su Jefatura de Estado, el próximo 9 de marzo, entre el conservador Marcelo Rebelo de Sousa, apodado 'el presidente de los afectos' por su cercanía, y el exministro socialista António José Seguro, ganador de las elecciones del domingo, que ha prometido que gobernará con estilo propio, y probablemente diferente.

Rebelo de Sousa y Seguro tuvieron una reunión a las 16.00 hora local (misma hora GMT) en el Palacio de Belém, sede de la Presidencia lusa, donde iniciaron los preparativos de la transición.

Un estilo diferente al de Rebelo de Sousa

El analista André Santos Pereira, director asociado del laboratorio de pensamiento Political Intelligence, apuntó a EFE que Seguro posiblemente tendrá un estilo diferente al de su predecesor, por los indicios que dio en el discurso de su victoria anoche, donde anticipó que "hablará cuando entienda que es necesario".

"Es decir -agregó el analista-, que no hablará tanto como Marcelo".

En ese sentido, Santos Pereira consideró que Seguro va a ser un presidente más reservado que Rebelo de Sousa, "más próximo a la línea del expresidente Jorge Sampaio", que intervendrá en los momentos decisivos y no de manera constante, amplificando la presencia mediática del jefe de Estado, como ha hecho Rebelo de Sousa.

De las palabras de Seguro también puede deducirse que será un presidente "asertivo": "O sea, que cuando hable lo hará para dar un mensaje efectivo, claro y con una indicación muy concreta de lo que pretende", remarcó el experto.

En Portugal la figura del presidente no tiene funciones ejecutivas, sino que su labor es de árbitro y fiscalizador de la escena política, y tiene prerrogativas como nombrar al primer ministro, disolver el Parlamento o convocar elecciones.

La Presidencia de Rebelo de Sousa ha estado marcada por sus intervenciones públicas casi a diario y tres disoluciones de la unicameral Asamblea de la República (Parlamento) en un lustro.

Seguro quiere buscar la estabilidad política

Ayer, Seguro advirtió de que su intención no es disolver el Legislativo con la misma facilidad, en aras de la estabilidad política como medio para garantizar las condiciones de gobernabilidad.

Pese a su trayectoria en el Partido Socialista (PS), del que llegó a ser secretario general entre 2011 y 2014, y el apoyo de esta formación a su candidatura presidencial, Seguro ha reiterado en numerosas ocasiones que vive "sin amarras" y es independiente.

Precisamente, al haber incidido tanto en su independencia, Santos Pereira no ve que vaya a estar condicionado por los socialistas, por lo que anticipó una cohabitación "positiva" con el Gobierno de centroderecha de Luís Montenegro, basada en la lealtad institucional

Seguro tuvo el domingo una victoria contundente con el 66,82 % de los votos frente a su rival y líder de la ultraderecha lusa, André Ventura, que logró el 33,18 %, según los resultados provisionales, ya que está escrutado el 99,20 % y falta celebrar los comicios en tres localidades y varias asambleas de voto en algunos puntos, donde fueron atrasados hasta el 15 de febrero por las inundaciones.

Apoyo del centroderecha a Seguro

Santos Pereira explicó que en Portugal ha ocurrido lo que ha pasado en otros países como Francia, donde Marine Le Pen llegó a la segunda vuelta de las presidenciales y hubo un movimiento casi unificado del resto de candidaturas en la segunda ronda contra ella.

En Portugal, los principales aspirantes del centroderecha derrotados en la primera vuelta han apoyado a Seguro, junto con los expresidentes conservadores Aníbal Cavaco Silva y António Ramalho Eanes.

De cara a la segunda ronda, Seguro planteaba la disyuntiva entre la moderación y el extremismo, mientras que Ventura prefirió presentarla como una elección entre la izquierda y la derecha.

"Con estos resultados es interesante ver que la mayor parte de la gente votó con la idea de moderación frente a extremismo, porque una gran parte de los votos dirigidos a la derecha en la primera vuelta, en concreto los de (los candidatos) João Cotrim de Figueiredo y los de Luís Marques Mendes, se fueron para Seguro", dijo el experto.