El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este martes la ley presupuestaria aprobada hoy por la Cámara de Representantes y permitió así la reactivación del Gobierno Federal, parcialmente cerrado desde el pasado sábado, aunque el Congreso encara ahora diez días de duras negociaciones para aprobar la financiación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), encargado de inmigración.
Trump firmó el documento en el Despacho Oval, donde agradeció su labor a congresistas y senadores presentes ahí, como el presidente de la Cámara Baja, Mike Johnson.
"Hemos logrado aprobar un paquete fiscalmente responsable que realmente recorta el gasto federal innecesario, al tiempo que apoya programas cruciales para la seguridad y la prosperidad del pueblo estadounidense", dijo Trump.
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El Congreso de Estados Unidos aprobó este martes por la tarde un paquete de gasto que garantiza financiamiento para la gran mayoría de las agencias federales hasta septiembre, con lo que se puso fin al segundo cierre parcial del gobierno en apenas cuatro meses. La iniciativa fue avalada en la Cámara de Representantes por un margen estrecho y con apoyo bipartidista.
Sin embargo, el acuerdo dejó un punto crítico sin resolver: el financiamiento del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), cuya situación vuelve a colocar al gobierno al borde de un nuevo cierre. El paquete aprobado solo asegura recursos para esa dependencia hasta la próxima semana, en medio de una fuerte confrontación entre demócratas y republicanos por la agenda migratoria del presidente Donald Trump.
El proyecto fue aprobado por la Cámara con una votación de 217 a favor y 214 en contra. Los demócratas se han negado a respaldar una ampliación del financiamiento del DHS por varios meses más mientras los republicanos no acepten imponer nuevos límites a las acciones de agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de la Patrulla Fronteriza, tras los tiroteos ocurridos el mes pasado en Minnesota en los que murieron dos ciudadanos estadounidenses.
Se prevé que Trump firme de manera expedita la legislación, lo que permitirá levantar el cierre parcial que comenzó la madrugada del sábado, luego de que el Senado aprobara el paquete modificado y lo devolviera a la Cámara baja. No obstante, si antes del 13 de febrero no se alcanzan acuerdos sobre nuevas directrices para el DHS, la dependencia podría enfrentar nuevamente una suspensión de fondos o una prórroga de corto plazo.
“El listado de cambios que queremos es claro y no vamos a conformarnos con medias tintas”, advirtió el representante Pete Aguilar, demócrata por California y tercer líder de su partido en la Cámara. Señaló que, si el liderazgo republicano no accede a negociar reformas sustantivas, tendrá que explicar a la opinión pública por qué permitiría otro cierre de agencias federales.
Desde el lado republicano, los líderes de la Cámara indicaron que dejarán en manos del presidente Trump la negociación directa con los demócratas. “Vamos a mantener el impulso y permitir que el presidente haga lo que mejor sabe hacer: negociar un acuerdo final en su tema emblemático”, afirmó la congresista Lisa McClain, republicana por Michigan.
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Con la aprobación de este paquete —valuado en alrededor de un billón de dólares—, el Congreso ha dado luz verde a más del 95% del financiamiento anual necesario para operar las agencias federales. El nuevo marco presupuestal garantiza recursos hasta el final del año fiscal para el Pentágono y el resto de las dependencias civiles, con excepción del DHS.
“Cumplimos con la tarea básica del Congreso: financiar al gobierno”, sostuvo el presidente del Comité de Apropiaciones de la Cámara, Tom Cole, al defender el acuerdo desde el pleno. “No es opcional, es una responsabilidad fundamental”.
En riego de un nuevo cierre del gobierno
Aun así, solo 21 demócratas votaron a favor del paquete, lo que evidencia la dificultad de alcanzar un consenso en los próximos días para extender el financiamiento del DHS hasta el otoño. Algunos legisladores demócratas expresaron duras críticas a la conducción del departamento y a sus responsables.
Para coordinar la estrategia rumbo a las negociaciones, el líder de la minoría demócrata en la Cámara, Hakeem Jeffries, tiene previsto reunirse con el líder de la minoría en el Senado, Chuck Schumer. Legisladores demócratas de la Cámara han insistido en que Jeffries participe directamente en la mesa de diálogo, al considerar que la Cámara y el Senado deben actuar como socios en igualdad de condiciones.
La votación también dejó ver fisuras internas en ambos partidos. Mientras 21 demócratas respaldaron el proyecto junto con 196 republicanos, otros 21 legisladores republicanos rompieron con su liderazgo y votaron en contra. El resultado subraya las tensiones políticas en torno al manejo del presupuesto y la política migratoria.
Contexto: el cierre del gobierno federal en Estados Unidos que comenzó el 1 de octubre de 2025 se convirtió en la paralización administrativa más prolongada en la historia moderna del país, superando todos los registros anteriores de “shutdown”. Tras semanas de bloqueo en el Congreso debido a desacuerdos entre republicanos y demócratas para aprobar el presupuesto federal, la falta de consenso dejó a cientos de agencias sin financiamiento y paralizó decenas de servicios públicos esenciales.
Durante esta crisis presupuestaria, miles de empleados federales quedaron sin cobrar sus nóminas, mientras otros debieron trabajar sin remuneración ante la ausencia de recursos. El impasse legislativo se agravó por la incapacidad de la Cámara de Representantes y el Senado de hallar un acuerdo que permitiera reabrir el Gobierno, reflejando una profunda polarización política.
El cierre histórico no sólo alteró la rutina burocrática en Washington, sino que también afectó la vida cotidiana de millones de personas en todo el país. Programas sociales como los subsidios alimentarios quedaron suspendidos, y servicios como el procesamiento de trámites, inspecciones regulatorias y actividades culturales operaron a mínima capacidad o quedaron interrumpidos.
Tras más de un mes de paralización, la presión política y social creció, con llamados de líderes de ambos partidos para poner fin al bloqueo y restablecer la operatividad de agencias clave. Finalmente, tras arduas negociaciones y votaciones en el Congreso, se aprobó un proyecto para reabrir el gobierno y culminar este cierre sin precedentes, que había marcado un punto crítico en la dinámica del poder legislativo estadounidense.
Con información de Politico y The Hill
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