Nicolás Maduro analizó la posibilidad de destituir a su entonces vicepresidenta, Delcy Rodríguez, semanas antes del operativo militar estadounidense que culminó con su captura en Caracas. The New York Times citó fuentes cercanas al entorno presidencial para detallar las tensiones internas previas al despliegue.
Rodríguez amplió su influencia dentro del Ejecutivo al concentrar funciones en las áreas económica, financiera y petrolera. También desplazó a figuras del oficialismo y reforzó su presencia en la toma de decisiones. Ese proceso generó recelos en el círculo más cercano al mandatario.
De acuerdo con el diario, Maduro valoró su salida del gabinete, pero decidió mantenerla en el cargo ante la situación económica y las sanciones internacionales. El presidente dependía de su gestión para enfrentar restricciones externas y sostener la administración pública.
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El reportaje no presentó pruebas públicas que vinculen a Rodríguez con acciones contra Maduro antes del operativo. La desconfianza surgió en un contexto de reacomodos políticos dentro del gobierno venezolano.
Llamada con Trump y señales cruzadas
Semanas antes del operativo, Maduro sostuvo una llamada con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La conversación ocurrió el 21 de noviembre de 2025 y se extendió por menos de diez minutos, según el periódico.
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Durante el intercambio, Trump invitó a Maduro a viajar a Washington. El mandatario venezolano rechazó la propuesta y planteó un encuentro en un tercer país. La Casa Blanca descartó esa opción.
El diario señaló que Maduro interpretó el diálogo como señal de que no existía una acción militar inmediata. Trump consideró que su interlocutor no atendió la exigencia de dejar el poder.
En diciembre, Washington transmitió por medio de Turquía una propuesta de exilio sin procesos judiciales ni confiscación de bienes. Maduro rechazó el planteamiento y las autoridades estadounidenses continuaron con los preparativos del operativo.
Operativo en Caracas
El despliegue se concretó el 3 de enero en la capital venezolana tras un ajuste en la fecha inicial. Fuerzas estadounidenses detuvieron a Maduro durante la acción, según la reconstrucción publicada.
El día del operativo, Delcy Rodríguez se encontraba en la isla de Margarita. Posteriormente regresó a Caracas y asumió la presidencia interina. Funcionarios estadounidenses establecieron comunicación con ella tras la captura.
The New York Times indicó que Washington consideró a Rodríguez como posible interlocutora en semanas previas. El reporte no atribuyó a la vicepresidenta participación en la planificación del operativo.
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Situación legal en Estados Unidos
En paralelo, la defensa de Maduro informó al tribunal federal de Nueva York sobre restricciones para cubrir los gastos legales. El abogado Barry Pollack envió una carta al juez Alvin Hellerstein para exponer el caso.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros modificó una licencia que autorizaba el uso de fondos del gobierno venezolano para pagar honorarios. La versión vigente no permite transferencias destinadas a la defensa.
El equipo legal sostuvo que esa decisión limita la posibilidad de financiar la representación judicial. El proceso continúa bajo revisión del tribunal mientras avanzan las actuaciones.
Señalamientos desde Reino Unido
Este mismo mes, el diario británico The Guardian informó que Delcy Rodríguez y su hermano Jorge sostuvieron contactos con autoridades de Estados Unidos antes de la captura de Nicolás Maduro. El reporte citó cuatro fuentes con conocimiento de esas gestiones. Según esa versión, los acercamientos ocurrieron en semanas previas al operativo en Caracas.
De acuerdo con el periódico, el acuerdo contempló cooperación con Washington tras la detención del mandatario venezolano. Maduro enfrenta en Estados Unidos acusaciones relacionadas con narcotráfico y el llamado cártel de los Soles. El medio indicó que Rodríguez colaboraría con la administración de Donald Trump en un escenario de transición.
Una fuente vinculada al proceso declaró al diario que Rodríguez manifestó disposición para trabajar con la estructura que surgiera después de la salida de Maduro. El reporte señaló que los intercambios se realizaron mediante intermediarios. En diciembre, según esa reconstrucción, Rodríguez comunicó a sus interlocutores que el presidente debía dejar el poder.
Tras la captura, un funcionario de la Casa Blanca señaló que Rodríguez prevé viajar a Washington. No precisó fechas para esa visita. El anuncio se conoció después de una reunión entre Trump y la dirigente opositora María Corina Machado.
Registros citados por Associated Press indicaron que agencias estadounidenses investigan desde años anteriores a la ahora presidenta interina. Documentos internos de la DEA la incluyeron como objetivo prioritario en 2022, según esa investigación.
VGB
