El embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, declaró que “estaría bien si se lo tomaran todo” al referirse a la posibilidad de que Israel ejerza soberanía sobre el territorio descrito en el libro del Génesis. La afirmación surgió durante una entrevista con el comunicador Tucker Carlson. Huckabee sostuvo que Israel posee un derecho divino sobre la tierra prometida a Abraham. También señaló que las escrituras bíblicas constituyen el “título de propiedad original” de la región.
Carlson preguntó si ese territorio incluía el espacio que se extiende del río Nilo al Éufrates. Esa delimitación abarca los actuales Israel y territorios palestinos, además de Jordania, Siria, Líbano y zonas de Arabia Saudita e Irak. El entrevistador definió ese espacio como “básicamente todo el Medio Oriente”. Ante ese planteamiento, el embajador respondió que la toma de ese territorio resultaría aceptable desde su perspectiva.
La declaración se aparta de la política exterior que Estados Unidos expresó durante décadas en foros internacionales. Washington respaldó de manera formal la solución de dos Estados y el reconocimiento de fronteras internacionales. La postura del embajador introduce un argumento religioso en un debate geopolítico. El señalamiento generó reacciones en distintos actores políticos y diplomáticos.
Te podría interesar
Retención tras la entrevista
Después de la grabación, Tucker Carlson informó que autoridades de seguridad lo retuvieron junto con su equipo en el Aeropuerto Ben Gurión de Tel Aviv. El periodista afirmó que agentes retiraron sus pasaportes y trasladaron a su productor ejecutivo a una sala privada. Según su testimonio, los oficiales centraron el interrogatorio en el contenido de la conversación con Huckabee. Carlson difundió estos hechos en sus plataformas digitales.
La embajada de Estados Unidos en Israel negó que existiera una detención formal. La representación diplomática indicó que no se bloqueó el ingreso ni la salida del país. Carlson sostuvo que el personal de seguridad mostró interés específico en los temas abordados durante la entrevista. El episodio ocurrió en un contexto de tensión política y militar en la región.
Te podría interesar
Cisjordania y control territorial
Las declaraciones del embajador coinciden con decisiones del gobierno israelí en Cisjordania. Israel aprobó medidas para registrar tierras como “propiedad estatal” y reforzar su control en zonas administradas por la Autoridad Palestina. Más de 500 mil israelíes residen en asentamientos en ese territorio. La comunidad internacional considera ilegales esos asentamientos bajo el derecho internacional.
Un bloque de 85 Estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas emitió una declaración conjunta contra la ampliación del control israelí en Cisjordania. Entre esos países figuran China, Rusia y Arabia Saudita. Las delegaciones señalaron que las medidas constituyen una anexión de facto. También indicaron que esas decisiones contravienen obligaciones internacionales.
El secretario general de la ONU, António Guterres, pidió a Israel revertir esas políticas. La Unión Europea, la Liga de los Estados Árabes y la Organización de Cooperación Islámica expresaron posiciones en la misma línea. Los pronunciamientos se centraron en la legalidad de los registros de tierras y en la expansión de asentamientos. Israel mantiene que sus acciones responden a consideraciones históricas y de seguridad.
Derechos históricos y seguridad
El canciller israelí, Gideon Sa’ar, expuso ante el Consejo de Seguridad de la ONU y en Washington que Israel sostiene derechos históricos sobre la tierra. El funcionario citó hallazgos arqueológicos como evidencia de continuidad del pueblo judío en la región. Sa’ar afirmó que existe una oportunidad para un mejor futuro regional si se atienden las causas estructurales del conflicto. En su planteamiento, la estabilidad depende de medidas de seguridad concretas.
El gobierno israelí plantea el desarme de Hamás y de la Yihad Islámica. También propone la desmilitarización total de la Franja de Gaza. Sa’ar agregó que se requiere un proceso de desradicalización social en la población palestina. Según su postura, estas acciones permitirán una convivencia con mayores niveles de estabilidad.
Israel participa en la llamada “Junta de Paz” promovida por Donald Trump. Esta plataforma busca arbitrar conflictos en Medio Oriente y fortalecer alianzas regionales. El gobierno israelí respalda la iniciativa como un mecanismo para consolidar vínculos con países como Arabia Saudita y Turquía. La propuesta se enmarca en la dinámica de los Acuerdos de Abraham.
Escenario militar regional
En el frente norte, Israel realiza ataques en territorio libanés contra posiciones de Hezbolá y militantes vinculados con Hamás. Un alto el fuego acordado en noviembre de 2024 no detuvo completamente las operaciones. Autoridades locales reportaron víctimas en acciones recientes en el valle de la Becá. La situación mantiene un nivel de confrontación activo en la frontera.
En paralelo, Estados Unidos e Irán sostienen negociaciones en Omán sobre el programa nuclear iraní. Donald Trump advirtió que podrían ocurrir “cosas malas” si no se alcanza un acuerdo. La advertencia sugiere una posible acción militar en caso de ruptura del diálogo. Israel considera a Irán una amenaza directa a su seguridad.
TAMBIÉN LEE: ¿EU atacará Irán? Trump considera un ataque limitado para presionar
TAMBIÉN LEE: EU sanciona a Nicaragua por “mega cárcel” estilo Bukele
Debate internacional y postura de EU
Mientras 85 Estados miembros de la ONU rechazan la expansión territorial en Cisjordania, la declaración del embajador Huckabee respalda una interpretación basada en el Génesis. La afirmación “estaría bien si se lo tomaran todo” coloca el argumento religioso en el centro del debate. En Estados Unidos surgen posturas diversas sobre el impacto de esa visión en la política exterior. El contraste refleja diferencias dentro del propio escenario político estadounidense.
En este contexto, Israel plantea que la combinación de seguridad, reconocimiento de derechos históricos y normalización diplomática abre la posibilidad de un mejor futuro para la región. Al mismo tiempo, las declaraciones del embajador estadounidense sobre un derecho divino amplían el alcance del debate hacia todo Medio Oriente. La interacción entre argumentos teológicos, decisiones territoriales y reacciones internacionales define el momento actual en la región.
VGB
