ESTADOS UNIDOS

Reforma electoral de Trump: así busca afianzar el control republicano

Desde hace años, Trump ha cuestionado la expansión del voto por correo, al que califica de “corrupto”, y ha sostenido —sin que existan pruebas de fraude generalizado que hayan alterado resultados— que el sistema contribuyó a su derrota en 2020

Créditos: Efe
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Aunque el presidente Donald Trump insiste en eliminar el voto por correo tal como funciona actualmente en Estados Unidos, legisladores republicanos en el Congreso han optado por una estrategia más focalizada rumbo a las elecciones intermedias de 2026, de acuerdo con información del portal Politico.

Desde hace años, Trump ha cuestionado la expansión del voto por correo, al que califica de “corrupto”, y ha sostenido —sin que existan pruebas de fraude generalizado que hayan alterado resultados— que el sistema contribuyó a su derrota en 2020. Ya de regreso en la Casa Blanca, el mandatario ha redoblado la presión para modificar las reglas electorales federales antes de los comicios del 3 de noviembre de 2026, cuando se renovará la Cámara de Representantes y parte del Senado.

La SAVE America Act y los cambios propuestos

La principal iniciativa impulsada por Trump y respaldada por la mayoría republicana en la Cámara Baja es la SAVE America Act (Safeguard American Voter Eligibility Act).

El proyecto fue aprobado por la Cámara de Representantes con 218 votos a favor y 213 en contra, principalmente con respaldo republicano, y ahora enfrenta un panorama incierto en el Senado, donde podría ser bloqueado mediante el filibusterismo.

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Entre sus principales disposiciones destacan:

  • Exigir prueba documental de ciudadanía —como pasaporte o certificado de nacimiento— para registrarse para votar en elecciones federales.
  • Requerir identificación con fotografía para emitir el voto, tanto presencial como por correo.
  • Establecer el cruce obligatorio de padrones con bases de datos federales para detectar posibles no ciudadanos registrados.
  • Impulsar revisiones y depuraciones frecuentes de los listados electorales para eliminar a quienes no acrediten ciudadanía.

Aunque Trump ha pedido públicamente prohibir el voto por correo —con excepciones para enfermedad, discapacidad, servicio militar o viajes—, esa disposición no fue incluida en el texto aprobado por la Cámara. Según reportes, la Casa Blanca intentó incorporar un lenguaje más restrictivo, pero existía el riesgo de perder apoyos dentro del propio Partido Republicano en una Cámara con mayoría estrecha.

Efe

División dentro del Partido Republicano

Varios legisladores republicanos han señalado que no buscan una prohibición total, sino controles más estrictos. Argumentan que en estados como Florida el voto por correo opera desde hace años con requisitos de solicitud e identificación sin que ello haya generado controversias mayores.

Al mismo tiempo, el Comité Nacional Republicano y estructuras estatales del partido han utilizado activamente el voto por correo en campañas recientes para aumentar la participación de sus simpatizantes, lo que refleja una postura más pragmática que la del presidente.

El trasfondo político rumbo a 2026

La ofensiva legislativa ocurre en un contexto de alta polarización. Trump ha reiterado que el sistema electoral estadounidense está “amañado” y ha presentado la reforma como una medida para garantizar la integridad del voto antes de las elecciones intermedias de 2026.

Republicanos sostienen que las nuevas reglas fortalecerán la confianza pública y evitarán registros indebidos. En contraste, legisladores demócratas y organizaciones civiles advierten que los requisitos documentales podrían dificultar el registro de millones de ciudadanos elegibles, especialmente en comunidades rurales, de bajos ingresos o con acceso limitado a documentos oficiales.

Georgia: padrones, FBI y controversia federal

Trump tiene previsto visitar este jueves, donde recorrerá dos empresas locales y ofrecerá un discurso centrado en su agenda económica, particularmente en el impacto de sus políticas para —según la Casa Blanca— hacer la vida más asequible para los trabajadores estadounidenses.

La portavoz presidencial, Karoline Leavitt, señaló que el mandatario está “deseando estar con la gran gente de Georgia” en el marco de una campaña que lo ha llevado también a estados como Pensilvania e Iowa, donde ha encabezado mítines ante bases republicanas. En esos eventos, Trump ha defendido los aranceles impuestos a nivel global, asegurando que han contribuido a reducir precios de productos de primera necesidad y costos de alquiler, un argumento central en su narrativa económica rumbo a los comicios.

El contexto electoral añade presión: además de renovarse la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, estarán en juego decenas de gubernaturas y cargos estatales y locales. Diversas encuestas anticipan un panorama complejo para el Partido Republicano, lo que ha llevado al presidente a involucrarse de lleno en la campaña legislativa.

El debate nacional se intensificó tras un episodio en el condado de Fulton, en Georgia. A finales de enero de 2026, el FBI incautó cajas con materiales electorales, incluidos registros y documentos vinculados a padrones de votantes, en el marco de investigaciones relacionadas con presuntas irregularidades en 2020, señalamientos que han sido rechazados previamente por auditorías independientes y tribunales.

Durante esa operación estuvo presente la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, quien posteriormente explicó que acudió a petición del presidente y que facilitó una llamada entre Trump y agentes federales.

La participación de una alta funcionaria federal en un procedimiento relacionado con materiales electorales estatales generó críticas de organizaciones civiles y expertos en derecho electoral, quienes subrayaron que la Constitución otorga a los estados un papel central en la administración de elecciones.

Grupos como la NAACP y otros colectivos de derechos civiles han promovido acciones legales para proteger la información de votantes recuperada en Georgia, argumentando posibles riesgos de uso indebido o violaciones a la privacidad.

Un debate de fondo: integridad vs. acceso al voto

En el centro de la discusión está el equilibrio entre dos principios: la integridad electoral y el derecho al voto.

Mientras Trump y sus aliados defienden un rol federal más activo y estándares nacionales más estrictos, sus críticos advierten que la combinación de requisitos documentales, depuración de padrones y restricciones al voto por correo podría traducirse en barreras adicionales para ciertos sectores del electorado.

Por ahora, la SAVE America Act deberá superar el filtro del Senado. En paralelo, el presidente ha sugerido que podría recurrir a acciones ejecutivas para imponer requisitos de identificación en las elecciones intermedias, incluso sin aprobación legislativa.

Con 2026 en el horizonte, la disputa sobre las reglas del juego electoral se perfila como uno de los ejes centrales del debate político en Estados Unidos.

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