Lima.- El Congreso de Perú destituyó este martes al presidente interino, el derechista José Jerí, a menos de dos meses de las elecciones generales, lo que se convierte en el octavo cambio presidencial que vive el país andino en casi una década de inestabilidad política, iniciada tras los comicios de 2016.
Con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, el Legislativo peruano resolvió sacar del poder a Jerí por las investigaciones abiertas en su contra en su corto mandato de apenas cuatro meses a raíz de varias reuniones semiclandestinas con empresarios chinos contratistas del Estado y presuntas irregularidades en la contratación de funcionarias que previamente tuvieron reuniones con él en el Palacio de Gobierno.
Jerí ejercía de manera interina la Presidencia de Perú en su condición de presidente del Congreso, tras la destitución de la presidenta Dina Boluarte (2022-2025) en octubre del año pasado, por lo que al ser censurado como máxima autoridad del Parlamento pierde automáticamente su condición de jefe de Estado encargado.
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El Congreso de Perú escogerá este miércoles en un pleno extraordinario, que se celebrará a partir de las 18.00 hora local (23.00 hora GMT), al nuevo presidente interino del país andino después de que este martes haya destituido al derechista José Jerí, a menos de dos meses de las elecciones generales.
Jerí, de 39 años, y que trató de imponer un sistema de seguridad similar al del presidente Nayib Bukele de El Salvador, puede ver así finalizado su gobierno de transición antes de tiempo, tras haber ascendido a la Presidencia en octubre pasado, al ser el presidente del Congreso en el momento que fue destituida la mandataria Dina Boluarte (2022-2025), para dirigir el país hasta ceder al mando al ganador de los nuevos comicios convocados para el 12 de abril de este año.
Claves para entender el tema
La sesión en el Legislativo censuró Jerí como presidente del Congreso, lo que se daría con la mitad más uno de los congresistas presentes y lo que automáticamente le haría dejar de ser presidente encargado de la República, pero un grupo de partidos que todavía lo apoyan quieren que se tramite como vacancia (destitución presidencial), lo que requiere los votos de dos tercios de la Cámara (87), algo más complicado de conseguir.
Contexto: a lo largo de las últimas semanas, el comportamiento de Jerí como presidente ha quedado en entredicho y se le han abierto investigaciones en la Fiscalía por tráfico de influencias.
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El mandatario fue descubierto cuando acudió el pasado 26 de diciembre encapuchado, con la aparente intención de no ser reconocido, a un restaurante propiedad de un empresario chino contratista del Estado y de la propia oficina presidencial, y también visitó una de sus tiendas el 6 de enero, cuando horas antes el local había sido clausurado por las autoridades municipales.
A ello se sumaron las revelaciones periodísticas de presuntas irregularidades en la contratación de una serie de funcionarias que entraron a trabajar al Gobierno de Jerí tras haberse reunido aparentemente con él en el Palacio de Gobierno.
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Reunión parlamentaria de imprevisto
El Parlamento peruano, que tiene su sede principal en obras y se encuentra en receso, tuvo que reunirse improvisadamente en un auditorio del centro de Lima, al lograr las firmas de 78 de los 130 congresistas para que se celebre esta sesión extraordinaria que tiene como único punto del día las mociones contra Jerí.
En caso de que Jerí fuese censurado, el Legislativo peruano debería escoger a otro congresista que, en el momento de ser nombrado presidente del Congreso asumiría automáticamente como presidente interino del país, hasta el 28 de julio de 2026, cuando se nombre como mandatario al ganador de los comicios presidenciales, que ya se encuentran en marcha.
