El panorama internacional actual parece sugerir que el mundo se encuentra en un estado de desmoronamiento constante, con conflictos activos en Ucrania, Sudán, Nigeria, el Congo y Yemen, entre otras naciones, señala la reciente encuesta anual 2025 de Chicago Council on Global Affairs sobre las opiniones estadounidenses sobre política exterior.
Los resultados de esta encuesta en Estados Unidos indican que, a pesar de que el cese al fuego entre Israel y Hamás se mantiene, este es sumamente frágil, mientras que en regiones como Irán y Venezuela la inestabilidad política marca el día a día de sus ciudadanos.
Sin embargo, Chicago Council on Global Affairs informa que, una revisión de cinco décadas de datos de esta encuesta revela que, aunque el nivel de contienda actual es alto, la sociedad estadounidense ha navegado por periodos de agitación similares en el pasado.
Te podría interesar
El consenso sobre el comercio global
Un punto de acuerdo fundamental entre republicanos, demócratas e independientes, según uno de los resultados de la encuesta, es la percepción del comercio internacional como un beneficio para la nación.
Los encuestados coinciden en que los tratados de libre comercio representan una herramienta efectiva para alcanzar los objetivos estratégicos de la política exterior estadounidense.
También puedes leer: Escalada entre Irán y EU: ¿el mundo se prepara para una nueva guerra?
Esta base de apoyo sugiere que, en términos macroeconómicos y de defensa básica, los fundamentos del pensamiento estadounidense han permanecido estables frente a las crisis externas.
La grieta política y el impacto de "America First"
Los resultados de dicha encuesta señalan que, esta aparente unidad se fractura cuando se analiza la aplicación específica de dichos principios, evidenciando una creciente división partidista que se ha agudizado desde 2015 con la llegada de la agenda "America First". Temas que antes generaban opiniones similares en todo el espectro político, como la inmigración, la globalización y la relación con China, ahora son puntos de profunda discordia entre los partidos. Actualmente, republicanos y demócratas perciben el papel de los Estados Unidos de maneras fundamentalmente distintas.
También se menciona que, esta polarización se extiende a la definición de cuáles son las amenazas y prioridades críticas para los intereses vitales del país, lo que representa un desafío significativo para cualquier administración en turno, pues las diferencias no solo son temáticas, sino también metodológicas; existe un desacuerdo sustancial sobre si el multilateralismo o el unilateralismo es el enfoque más adecuado para la participación estadounidense en el mundo. Incluso el impacto de la diversidad interna en el país es visto bajo lentes opuestos, con valoraciones que varían drásticamente según la inclinación política.
Nuevas alineaciones y el futuro de la política exterior
Un dato relevante de los resultados de la encuesta más reciente es el comportamiento de los votantes independientes, cuyas opiniones actuales se asemejan más a las de los demócratas que a las de los republicanos. Esta alineación influye en el debate sobre políticas específicas hacia problemas internacionales polémicos, como el apoyo a Israel y Ucrania.
Te puede interesar: Revisión del T-MEC: Canadá se declara lista para negociar con México y EU
Contexto: La tradición de medir el sentir ciudadano respecto a la política exterior comenzó en 1974, tras la Guerra de Vietnam, cuando el Consejo de Chicago sobre Asuntos Globales realizó su primer sondeo.
Durante estos cincuenta años, el Consejo ha documentado la evolución del pensamiento público a través de hitos históricos como la crisis de los rehenes en Irán, el colapso de la Unión Soviética, los ataques del 11 de septiembre y las intervenciones militares en Afganistán e Irak. Más recientemente, los datos han capturado el impacto del ascenso de China, la prolongada guerra de Rusia en Ucrania y la influencia de la presidencia de Donald Trump en la percepción global.
Despues de la última encuesta, el Consejo llegó a la conclusión de que, a pesar de la volatilidad del escenario mundial, los resultados históricos muestran una notable consistencia en el apoyo a los principios generales de la política exterior de los Estados Unidos.
La mayoría de los ciudadanos, independientemente de su afiliación política, continúa respaldando un papel activo del país en los asuntos mundiales, así como el mantenimiento de alianzas internacionales y la presencia militar en el extranjero. Existe también un consenso generalizado sobre el uso de la fuerza cuando la seguridad del país o de un aliado directo se encuentra bajo amenaza.
