Nicolás Maduro Guerra apareció flanqueando a Delcy y Jorge Rodríguez durante la investidura de la presidenta encargada de Venezuela. Con las manos apoyadas en el atril y semblante grave, el único hijo de Nicolás Maduro Moros se colocó en el centro de una imagen que buscó transmitir continuidad y cohesión del poder chavista, pese a la captura y encarcelamiento de su padre en Estados Unidos. Su presencia, discreta pero elocuente, envió un mensaje claro: el madurismo sigue en pie y su relevo generacional ya está en marcha.
¿Quién es Nicolasito Maduro?
Conocido como Nicolasito, Maduro Guerra tiene 35 años y representa una versión distinta del chavismo tradicional. Pertenece a una generación que no vivió con la misma intensidad el golpe de Estado contra Hugo Chávez ni los años iniciales de la revolución bolivariana. En su vida cotidiana conviven referentes internacionales y una visión más pragmática de la política.
Días antes de las elecciones presidenciales de julio de 2024, llegó a declarar que, en caso de una victoria opositora, no habría problema en ceder el poder, una postura que provocó un llamado de atención implícito de Diosdado Cabello, uno de los líderes del sector más duro del chavismo.
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Su trayectoria política comenzó temprano. A los 22 años fue jefe de inspectores de la Presidencia de la República y, al año siguiente, coordinador de la Escuela Nacional de Cine. Actualmente es diputado de la Asamblea Nacional por el estado La Guaira, en la V Legislatura, y forma parte del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), donde además está encargado de los asuntos religiosos.
Participó en los diálogos políticos entre el chavismo y la oposición realizados en México y ha ejercido como consejero cercano de su padre, manteniéndolo informado de los asuntos del Estado y de las dinámicas internas del poder, incluso a través del seguimiento constante de redes sociales como Instagram y X.
Nacido en 1990, Nicolás Maduro Guerra es economista y el único hijo del presidente venezolano con Adriana Guerra Angulo. A diferencia de otros referentes del chavismo ligados al mundo militar, optó por una formación académica y artística: estudió Economía y música en el sistema de orquestas venezolano dirigido por José Antonio Abreu. Esa combinación ha alimentado la percepción de que pertenece a “otra estirpe”, menos marcada por los cuarteles y más por una sensibilidad civil, aunque igualmente comprometida con el proyecto político de su padre.
En la sesión de investidura, Maduro Guerra asumió un papel protagónico. Visiblemente emocionado, envió un mensaje público a su padre y a la primera dama, Cilia Flores, reafirmando la fortaleza de la familia y su lealtad al proyecto chavista. También expresó un respaldo explícito a Delcy Rodríguez, a quien se dirigió por su nombre completo en señal de cercanía y unidad, despejando cualquier duda sobre una posible fractura entre los Maduro y los Rodríguez.
Mientras la oposición observaba con sorpresa una sucesión que no derivó en la caída inmediata del chavismo, Nicolás Maduro Guerra se consolidó como una figura clave en el nuevo equilibrio de poder. Con su padre y Cilia Flores detenidos en Estados Unidos y Delcy Rodríguez al frente del Ejecutivo, el diputado se ha posicionado como un actor central en esta etapa incierta.
La detención de Nicolás Maduro
Contexto: la detención de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, marcó un punto de inflexión en la política venezolana y en las relaciones internacionales de la región. En un operativo militar realizado en Caracas, que incluyó enfrentamientos con fuerzas locales, las autoridades estadounidenses capturaron al presidente venezolano y a la exprimera dama, lo que dejó un saldo de decenas de militares muertos, según reportó La Silla Rota.
Tras su captura, Maduro y Flores fueron trasladados bajo custodia estadounidense a Nueva York, donde enfrentan cargos federales, entre ellos narcotráfico y conspiración para importar cocaína a Estados Unidos.
Durante su primera audiencia en una corte federal en Manhattan, ambos se declararon “no culpables” de las acusaciones, rechazando los cargos en su contra mientras mantienen que la acción de Estados Unidos fue ilegítima.
En Venezuela, la ausencia de Maduro ha provocado un escenario de incertidumbre política —con la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumiendo funciones como presidenta interina— y acciones de emergencia dentro del país, que se suman a manifestaciones tanto a favor como en contra de la intervención extranjera.
Con información de El País
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