España está buscando activamente una alternativa al modelo de turismo masivo, con el objetivo de construir un modelo más sostenible y humano. Este cambio surge como respuesta a la problemática de la masificación, que en muchas regiones del país ha convertido el turismo de un "milagro" a una fuente de "asfixia", generando conflictos sociales y medioambientales, destaca la revista El País Semanal.
La visión es reconciliarse con el turismo, alejándose de la saturación que afecta a las grandes ciudades y buscando revitalizar el valor local.
Contexto: España es uno de los destinos turísticos más visitados del mundo (superando los 80 millones de visitantes anuales en años récord). Aunque el turismo es un motor económico fundamental (alrededor del 12% del PIB y millones de empleos), el modelo basado en atraer grandes volúmenes de turistas ha generado problemas serios en varias regiones:
- Saturación de destinos populares
Ciudades como Barcelona, Madrid o Sevilla, y zonas costeras como la Costa del Sol o las Islas Baleares, reciben tantos visitantes que se congestionan. Hay problemas de tráfico, sobrecarga en el transporte público y deterioro de espacios públicos.
- Impactos medioambientales
La llegada masiva de turistas pone en riesgo ecosistemas frágiles (playas, reservas naturales, agua potable). El aumento de basura y la presión sobre los recursos naturales es significativo.
- Conflictos sociales y “turismofobia”
En algunos lugares, los residentes se han hartado del turismo masivo. Suben los precios de la vivienda (por los pisos turísticos), los servicios se encarecen o se orientan solo al visitante, y la vida local se ve alterada. Esto ha generado protestas y movimientos de rechazo.
La estrategia de España para este "otro turismo posible" se centra en varios pilares clave:
- Descentralización y desmasificación: Se busca distribuir a los visitantes a lo largo del año y por todo el territorio, impulsando regiones que tradicionalmente no han sido destinos turísticos masivos. La idea es que el interior de España sea percibido como una oportunidad para revitalizar las zonas despobladas y darles un nuevo propósito. Esto implica alejar el turismo de los destinos saturados, como las grandes ciudades y las zonas costeras más tradicionales, y redirigirlo hacia otras áreas menos concurridas.
- Fomento de un turismo más sostenible y humano: El objetivo es desarrollar una forma de turismo que sea respetuosa con el entorno natural y las comunidades locales. La "Estrategia de Turismo Sostenible España 2030" es el marco principal, buscando multiplicar la inversión para un turismo más sostenible, inclusivo y resiliente. Se aspira a que España sea un modelo a seguir, reconociendo la necesidad de proteger sus recursos naturales y culturales.
- Diversificación de la oferta turística: Más allá del sol y playa, se promueven experiencias únicas y auténticas:
- Turismo de naturaleza y rural: Se invita a admirar el cielo estrellado en Martos (Jaén), pasear entre olivares en Alcázar de San Juan (Ciudad Real), o explorar el balneario vikingo de Tui (Pontevedra). Lugares como Baños de Montemayor (Cáceres) también apuestan por un modelo de turismo tranquilo centrado en la naturaleza y el bienestar local.
- Turismo cultural y de patrimonio: Se realzan las visitas a monumentos, museos y la riqueza gastronómica. La Rioja, por ejemplo, destaca por sus rutas del vino y su patrimonio.
- Astroturismo: Martos (Jaén) se ha convertido en un referente del astroturismo, ofreciendo experiencias que combinan la observación estelar con el turismo rural y cultural.
- Énfasis en las "pequeñas cosas" y el valor local: El arte de las pequeñas cosas se promueve en La Rioja, buscando que el turismo sirva para revitalizar el patrimonio local y ofrecer una forma diferente de descubrir España.
Esta transformación no solo es una iniciativa del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, sino que involucra a las Comunidades Autónomas, entidades locales y asociaciones empresariales y fundaciones.
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La meta es superar el modelo masificado y asegurar que el turismo sea una fuente de valor para todo el país, en lugar de un factor de conflictos y asfixia. El objetivo es pasar de un turismo impulsado por el volumen a uno centrado en la calidad y la experiencia, donde cada región pueda competir con una oferta complementaria única y auténtica.
¿Por qué es importante revisar el tema del turismo masificado y encontrar nuevas soluciones?
- Evitar la saturación de destinos: el turismo masivo concentra demasiados visitantes en pocos lugares (grandes ciudades, playas famosas), generando problemas de transporte, basura, precios elevados y una experiencia turística peor para todos.
- Proteger el medioambiente: la masificación provoca daños en ecosistemas frágiles, como playas, parques naturales o cascos históricos. Diversificar reduce la presión sobre estos entornos.
- Reducir conflictos sociales: cuando un lugar se llena de turistas, los residentes sufren problemas como el encarecimiento de la vivienda, el ruido o la pérdida de servicios básicos. Distribuir el turismo alivia estas tensiones.
