La Organización Panamericana de la Salud (OPS) presentó este lunes la Alianza regional para la eliminación del VIH en las Américas, un nuevo mecanismo de coordinación que reúne a gobiernos, organizaciones comunitarias, agencias internacionales, academia y sector privado con el objetivo de acelerar las acciones para reducir las nuevas infecciones y las muertes asociadas al sida.
Aunque la región ha registrado avances en la respuesta al VIH, los desafíos persisten. De acuerdo con estimaciones de ONUSIDA, en 2024 se reportaron 170,000 nuevas infecciones y 38,000 muertes relacionadas con el sida.
Mientras el Caribe logró disminuir las nuevas infecciones en un 21% entre 2010 y 2024, América Latina experimentó un incremento del 13% en el mismo periodo. Las brechas en el acceso al diagnóstico, la prevención y el tratamiento continúan afectando principalmente a poblaciones con mayor riesgo de infección.
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“Esta plataforma es un llamado a repensar enfoques, reconstruir alianzas y fortalecer la acción colectiva, asegurando acceso universal a tecnologías innovadoras que salvan vidas”, señaló Mónica Alonso, jefa de la Unidad de VIH, Hepatitis, Tuberculosis e ITS de la OPS. La funcionaria subrayó además la urgencia de eliminar las barreras que limitan el acceso a los servicios de salud.
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Tres pilares para acelerar la eliminación del VIH
La Alianza se articula en torno a tres ejes estratégicos:
Diagnóstico oportuno y ampliado, con especial énfasis en la expansión de la autoprueba para facilitar el acceso al testeo.
Ampliación del uso de la profilaxis preexposición (PrEP), tanto oral como inyectable, incluyendo la introducción de lenacapavir, la primera PrEP inyectable de aplicación semestral, considerada un avance clave para mejorar la adherencia.
Optimización del tratamiento antirretroviral, garantizando la supresión viral sostenida y reduciendo así la transmisión del virus.
Proyecciones de la OPS indican que una expansión combinada del uso de PrEP oral e inyectable podría disminuir las nuevas infecciones en más del 70% en los próximos cuatro años, y si se suma a una ampliación del tratamiento antirretroviral, la reducción podría superar el 90% en América Latina y el Caribe.
“Los avances científicos permiten afirmar que la eliminación del VIH es hoy un objetivo posible”, afirmó Alonso. Añadió que además de innovaciones biomédicas, son necesarias políticas públicas y entornos sociales que garanticen que los beneficios lleguen de forma equitativa a todas las personas.
Avances regionales y nuevas oportunidades
La región ha logrado hitos en la eliminación de enfermedades transmisibles como la viruela, poliomielitis, sarampión y rubéola, además de certificar la eliminación de la transmisión maternoinfantil del VIH y la sífilis en varios países. La OPS destacó que mecanismos como los Fondos Rotatorios facilitan el acceso a medicamentos y tecnologías esenciales a precios asequibles.
La incorporación de lenacapavir mediante compras conjuntas regionales representa, según la OPS, una oportunidad para democratizar el acceso a tecnologías innovadoras y acelerar el camino hacia la eliminación del VIH.
VIH en México
Desde sus primeros reportes en la década de 1980, la epidemia del VIH en México ha evolucionado dramáticamente: gracias a avances médicos y terapéuticos muchas personas con el virus pueden llevar una vida prolongada con tratamiento. No obstante, los nuevos datos muestran que la infección no ha desaparecido, sino que —con cambios en los patrones de transmisión y factores sociales— sigue siendo un reto de salud pública.
En el periodo 2014-2024, en México fueron diagnosticadas 171,273 personas con VIH. La Secretaría de Salud, a través del Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH y el Sida (CENSIDA) realiza la planeación y compra de medicamentos antirretrovirales para los 158 mil 044 personas que actualmente viven este diagnóstico.
En el mundo y México, ha aumentado la detección del Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) en mujeres y niñas, declaró Carlos García, director de comunicación de Casa de la Sal.
“A nivel mundial, las cifras de niñas y mujeres viviendo con VIH ya pasaron a la cifra de hombres viviendo con el diagnóstico”, enfatizó en entrevista con La Silla Rota.
En la actualidad, García explica que el diagnóstico de VIH no debe significar tener una mala calidad de vida, incluso se puede tener una mejor que pacientes con diabetes.
El Día Mundial de la lucha contra el VIH y Sida se conmemora desde el 1 de diciembre de 1988 al decretarse durante la Asamblea General de Naciones Unidas.
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