Zohran Mamdani, alcalde de Nueva York a partir del 1 de enero de 2026 ha puesto en el centro de su agenda política y de gobierno las demandas de los trabajadores, la reducción del costo de vida y una visión de justicia colectiva que rechaza discursos racistas. También mantuvo una postura firme contra el genocidio en Gaza, lo que reforzó su credibilidad entre votantes cansados de ambigüedades políticas.
Tras su victoria en las urnas, el demócrata ha sido blanco de ataques islamófobos por parte de figuras conservadoras que buscan utilizar su religión para desacreditarlo. Sin embargo, analistas coinciden en que su llegada al poder representa una ruptura con una “gerontocracia” política y la apertura de un nuevo ciclo democrático en Nueva York, donde las voces antes excluidas comienzan a ocupar el centro del debate público.
Cuando salió victorioso en la elección, Mamdani tuvo palabras para el presidente estadounidense, Donald Trump, quien le había tildado de "comunista" y que amenazó con cortar fondos federales si ganaba las elecciones.
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"Es un presidente que hizo campaña prometiendo alimentos más baratos y ahora... ha llegado al extremo de recortar los beneficios del programa SNAP para cerca de 2 millones de neoyorquinos", señaló Mamdani.
Activismo, identidad y organización política
Hijo del académico Mahmoud Mamdani, profesor de la Universidad de Columbia, Zohran Mamdani creció en un entorno marcado por el análisis crítico y el compromiso social. Sus primeros pasos en la política se dieron dentro del Club Demócrata Musulmán de Nueva York, fundado en 2013 para fortalecer la participación cívica y defender a la comunidad musulmana frente a la estigmatización.
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Este espacio se convirtió en una plataforma clave para formar liderazgos jóvenes y construir redes de apoyo en barrios históricamente ignorados por la política institucional.
La fuerza electoral de los excluidos
El llamado “milagro” electoral de Mamdani se sustentó en una movilización sin precedentes. Más de dos millones de personas acudieron a votar, casi el doble que en la elección anterior, impulsadas principalmente por sectores populares y votantes que tradicionalmente no participaban en los comicios.
El voto joven fue decisivo, con un notable incremento entre menores de 40 años. A ello se sumó un fuerte respaldo de comunidades musulmanas y personas originarias del sur de Asia, que representaron el 15% del total de votos, así como el apoyo de alrededor de un tercio del electorado judío, pese a campañas alarmistas en su contra.
Propuestas sociales y ataques desde la derecha
Durante la campaña, Mamdani puso en el centro las demandas de los trabajadores, la reducción del costo de vida y una visión de justicia colectiva que rechaza discursos racistas. También mantuvo una postura firme contra el genocidio en Gaza, lo que reforzó su credibilidad entre votantes cansados de ambigüedades políticas.
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Tras su victoria, ha sido blanco de ataques islamófobos por parte de figuras conservadoras que buscan utilizar su religión para desacreditarlo. Sin embargo, analistas coinciden en que su llegada al poder representa una ruptura con una “gerontocracia” política y la apertura de un nuevo ciclo democrático en Nueva York, donde las voces antes excluidas comienzan a ocupar el centro del debate público.
