PAPA LEÓN XIV

“El empresario de Dios”, ¿quién es el nuevo beato que promueve el papa León XIV?

Enrique Ernesto Shaw fue una figura especialmente valorada por el papa Francisco; hoy, León XIV esta acompañando al "empresario de Dios" en el último tramo del proceso canónico previo a la beatificación

El empresario Enrique Ernesto Shaw esta siendo llamado 'el empresario de Dios'
El Papa León XIV durante misa en El Vaticano.El empresario Enrique Ernesto Shaw esta siendo llamado "el empresario de Dios"Créditos: EFE
Escrito en MUNDO el

El papa León XIV firmó el decreto que reconoce el milagro atribuido a la intercesión del empresario argentino Enrique Ernesto Shaw (1921-1962), un paso decisivo que permitirá su proclamación como beato. Shaw, conocido como el “empresario de Dios”, es una figura emblemática del compromiso cristiano en el mundo del trabajo y de la empresa, inspirada en la Doctrina Social de la Iglesia.

La firma del decreto por parte del papa León XIV confirma oficialmente la presunta curación milagrosa atribuida a la intercesión de Enrique Ernesto Shaw, tras un riguroso proceso de análisis médico y teológico llevado adelante por el Dicasterio para la Causa de los Santos. Con esta aprobación, la Iglesia reconoce un hecho considerado científicamente inexplicable y espiritualmente vinculado a la fama de santidad del empresario argentino.

Este reconocimiento habilita el último tramo del proceso canónico previo a la beatificación, un acontecimiento largamente esperado tanto por la Iglesia argentina como por el ámbito empresarial católico a nivel internacional.

TAMBIÉN PUEDES LEER: ¿Qué sabemos del científico nuclear y profesor del MIT, asesinado en su casa?

EFE

Un empresario admirado por el papa Francisco

Enrique Ernesto Shaw fue una figura especialmente valorada por el papa Francisco, quien en diversas ocasiones lo mencionó como ejemplo de santidad laical. En una entrevista, el Pontífice afirmó:

“Yo conocí gente rica y estoy llevando adelante acá la causa de beatificación de un empresario rico argentino, Enrique Shaw, que era rico, pero era santo”.

Francisco subrayó además una dimensión clave de su testimonio cristiano:

“Una persona puede tener dinero. Dios se lo da para que lo administre bien. Y este hombre lo administraba bien. No con paternalismo, sino haciendo crecer a aquellos que necesitaban de su ayuda”.

Estas palabras sintetizan el legado espiritual de Shaw: la posibilidad de vivir la fe cristiana con coherencia en el ejercicio de la responsabilidad económica y social.

¿Quién fue Enrique Ernesto Shaw, el “empresario de Dios”?

Enrique Ernesto Shaw nació en París el 26 de febrero de 1921, en el seno de una familia aristocrática argentina. A los 16 años se alistó en la Marina y el 23 de octubre de 1943 contrajo matrimonio con Cecilia Bunge, con quien tuvo nueve hijos. Según la biografía difundida por el Vaticano, pese a su posición económica acomodada, la familia llevaba una vida marcada por la austeridad y la modestia.

Invitado por un tío materno de su esposa, Shaw ingresó a trabajar en Cristalerías Rigolleau, donde llegó a desempeñarse como director general. Desde allí impulsó una gestión empresarial centrada en la dignidad del trabajador, inspirada en la Doctrina Social de la Iglesia.

Participó activamente en la Acción Católica y en el Movimiento Familiar Cristiano, y promovió iniciativas solidarias para asistir a la Europa de la posguerra. En 1952 fundó la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) y fue impulsor de la Unión Internacional de Asociaciones Patronales Católicas y del Movimiento Empresarial Mundial Cristiano, dejando una huella profunda en el empresariado católico.

En 1957 le diagnosticaron un tumor maligno. A pesar de la gravedad de su enfermedad, continuó con una intensa actividad intelectual y pastoral: participó en congresos, escribió artículos, preparó conferencias y llevó un diario personal. En marzo de 1962 redactó una de sus obras más significativas, “…Y dominó la Tierra”. Falleció el 27 de agosto de 1962 en Buenos Aires, a los 41 años.

Pixabay

TAMBIÉN PUEDES LEER: ¿Qué son las compras "dopantes" que denuncia el papa León XIV?

El milagro atribuido a Enrique Ernesto Shaw

Para la beatificación de Enrique Shaw, la Iglesia aprobó el decreto que reconoce la curación milagrosa de Matías, un niño de cinco años que el 21 de junio de 2015 sufrió una grave lesión tras recibir una patada de un caballo en una finca cercana a Buenos Aires. El menor fue trasladado inconsciente a la ciudad de Suipacha, sin poder recibir inicialmente el tratamiento adecuado debido a la gravedad del cuadro.

Ante la situación crítica, el padre del niño recurrió a la intercesión de Enrique Shaw, invitando también a familiares y amigos a rezar. La mejoría clínica fue constatada por médicos en 2016 y 2018, pese a algunos déficits neurológicos leves.

En 2019, dos peritos médicos examinaron nuevamente al paciente y confirmaron que se encontraba en buen estado de salud, sin secuelas neurológicas significativas. Según informó el Dicasterio para la Causa de los Santos, Matías hoy lleva una vida normal, practica deportes y tiene un rendimiento escolar acorde a su edad.

AJA