La madrugada del 1 de julio, el triunfo de México sobre Ecuador desató la euforia y fiesta en las inmediaciones del Ángel de la Independencia. Más de un millón de personas llegaron para cantar, bailar o gritar después de los dos goles que le dieron a México su pase a octavos de final en la Copa del Mundo. El Gobierno de la Ciudad de México reportó saldo rojo ante la muerte de cuatro personas y múltiples heridos, todos víctimas de un aplastamiento masivo que ocurrió por una falsa alarma.
Uno de los sobrevivientes, quien cayó entre la multitud cuando intentó correr, denunció a través de un hilo publicado desde la cuenta de X @jarmilhcdmx que la estampida se produjo ante el flujo de personas: por cada persona que salía, ingresaban alrededor de 50 aficionados.
"Empecé a sentir como que perdía la conciencia, trate de mantener mi mirada fija solo en la salida y sin pensar en otra cosa fui saliendo muy lentamente, salí golpeado, exhausto y medio inconsciente, me quedé sentado sobre una pared unos minutos", narró el usuario al compartir su experiencia.
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Su testimonio se suma a las decenas de voces que reconstruyen los hechos ocurridos la madrugada del 1 de julio, una de ellas la del reportero que envió un audio de despedida al pensar que podría morir al ser aplastado y no ubicar un punto de salida para evitar el desastre.
Más de un millón de personas abarrotaron Paseo de la Reforma
El Gobierno de la Ciudad de México explicó que tres de las personas que murieron en la zona de Paseo de la Reforma fueron halladas inconscientes entre las calles, mientras que una última llegó al hospital bajo una crisis convulsiva. En conferencia de prensa precisaron que llegaron más de un millón de personas para unirse al festejo en el Ángel de la Independencia.
Él intentó alejarse del sitio y la multitud se empezaba a apretar más a tal grado que la respiración se acortaba: "el calor era insoportable", describió que fue uno de los factores para que impulsarán con mayor fuerza la salida y algunos terminaran sobre el suelo.
"(...) en un punto ya no podías ni gritar ni respirar y la presión era fuertísima, tratando de no desmayar por la presión y la falta de oxígeno", agregó.
Al caer, la gente reclamaba, pedía ayuda, entre las quejas estaban familias que clamaban auxilio por sus hijos que se encontraban en el lugar: "ayúdenme traigo un niño o traigo una niña', pero ya nadie podía ayudar a nadie", dijo el sobreviviente.
Contexto
La Secretaría de Salud capitalina confirmó que fueron cuatro personas las que perdieron la vida a causa de la multitud y por motivos de asfixia. Por su parte, la Fiscalía General de Justicia de Ciudad de México (FGJCDMX) anunció una investigación para atender la causa exacta que derivó en las muertes.
De acuerdo con la titular de Salud, Nadine Gasman, los equipos de emergencia atendieron de inmediato los reportes de personas inconscientes en distintos puntos del lugar. Dos estaban entre las calles Lancaster y Hamburgo, el tercero entre Río Lerma y Río Tíber.
La cuarta persona llegó tras una crisis convulsiva y murió al llegar al hospital, lo identificaron a partir de sus tatuajes y señas particulares que expusieron para hallar a su familia.
