ABUSO SEXUAL

“Paco Pachangas”; de profesor popular en La Salle a prófugo de la justicia

De acuerdo con una denuncia penal, Francisco N solía llevar a alumnos a las Casas de los hermanos lasallistas, sitios en los que hay albercas, habitaciones, salones de juegos, entre otras cosas

Créditos: Especial / Antonio Nieto
Escrito en METRÓPOLI el

Alumnos consideraban a Francisco “N” uno de los profesores más carismáticos de la preparatoria La Salle. Llevaba más de 30 años en la institución educativa fundada por sacerdotes. Hoy, la justicia lo busca por presuntos abusos sexuales a alumnos adolescentes.

A Francisco, los alumnos lo apodaban “Paco Pachangas” por la forma en que daba sus clases de Física y sus acompañamientos.
“A ver, ¿ustedes se masturban?”, solía preguntar en el salón de clases.

“Ahora díganme cómo lo hacen”, insistía con una sonrisita que le ganó el calificativo de “ridículo” por parte de algunos lasallistas.
De acuerdo con la denuncia CI-FIDCANNA/E/UI-E-11/00518/11-2024, Francisco N, solía llevar a alumnos a las Casas de los hermanos lasallistas, sitios en los que hay albercas, habitaciones, salones de juegos, entre otras cosas.

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Los abusos del consejero

Francisco fungía, además, como “acompañante” de alumnos que tenían problemas en casa. Así que, bajo el pretexto de hacerle compañía, en abril de 2009, él y un alumno adolescente salieron del campus Benjamín Franklin, en la Condesa, a una Casa de los hermanos que se encuentra a unos pocos minutos.

“Salimos en su vehículo, una camioneta Honda CRV gris, dirigiéndonos a la Casa de los Hermanos. (…) Una vez en la casa, me dio un recorrido, enseñándome el cuarto de tele, el fondo de la sala de juegos que es donde se encontraba la mesa de billar y los narguiles, así como una alacena, de la cual sacó un refresco abierto y me forzó a beberlo”, se lee en el testimonio de una de las víctimas.

Especial / Antonio Nieto

Francisco le pidió al afectado, de 16 años de edad, que lo acompañara a su cuarto, donde tenía unas bocinas que iba a llevar de regreso al plantel.

Cuando ambos entraron a la habitación, Francisco colocó un aviso de “No molestar”, con la imagen del Papa Juan Pablo II, en la perilla de la puerta.

A pesar de que, en ese momento, las alarmas se encendieron en el estudiante, lo que había bebido empezó a hacer efecto.

“Estando adentro, Francisco ‘N’ me pidió que dejara mis pertenencias en un buró y que me sentara en una silla que tenía frente a él y ahí fue el primer acercamiento físico que tuvo, comentándome que él acudía a muchos campamentos en casas de La Salle y que, en dichos retiros, a los jóvenes con signos fríos les pedía que se acostaran con él y posteriormente Francisco hacía una dinámica en la cual, con su mano, la ponía en tu cuerpo y comenzaba a moverla simulando el cursor de una computadora y que uno mismo lo tocara a él, haciendo los mismo movimientos.

“Después de esto, el señor Francisco me pidió que me acostara en su cama en lo que él organizaba todas sus cosas para irnos. Yo comencé a quedarme dormido y al cabo de cinco minutos, él ya estaba acostado al lado mío sin ropa”, se lee en la declaración ministerial de una víctima ante la Fiscalía de Justicia de la CDMX.

Este testimonio forma parte de la carpeta de investigación que ha derivado en la emisión de una orden de aprehensión que pesa contra Francisco “N” desde abril.

Consumado el abuso sexual, Francisco y la víctima regresaron al plantel de Benjamin Franklin, en CDMX, no sin que el profesor advirtiera al alumno que “él podía incidir en sus calificaciones”.

Silencio de autoridades

Lo que venía después para la víctima fue pasividad de las autoridades lasallistas, de acuerdo con lo declarado.

Durante las primeras semanas, Francisco le envió un mensaje al teléfono celular del afectado.

“¿Por qué no has entrado a mi clase?”, le habría preguntado.

Uno de los encargados de recibir y darle continuidad a quejas por parte del alumnado, Maurilio S., se limitó a decirle que “checaría la situación”.

En ese momento, el rector del campus era Martín R., quien a la postre solo ofreció terapias sicológicas gratuitas al adolescente y a sus papás.

De a poco, más estudiantes compartieron sus experiencias y mostraron mensajes impropios de Francisco N, vía Facebook, donde el imputado aparecía como "Paco S L”.

“Cabe resaltar que ‘Francisco N’ nunca más volvió a La Salle campus Benjamín Franklin. Al poco tiempo comenzaron los rumores, incluso chistes de mí y de Francisco, por lo que el rector, Maurilio N, nos citó a mí a mis amigos a una capilla dentro de la escuela para pedirle el favor que cualquier chisme o rumor, ellos interferirían para que no siguiera esta cadena de información, supuestamente para velar por mi seguridad”, narró la víctima ante la Fiscalía capitalina.

“Quiero hacer del conocimiento que existen múltiples víctimas, que con el paso del tiempo he conocido y sus experiencias y me llevan a concluir que la conducta De Francisco era bien conocida por las autoridades de la congregación”, se lee en la denuncia.

Mientras tanto, de Francisco N solo hay pistas de su paradero.

Agentes de Investigación han seguido sus pasos, pero se cree que fue protegido por su hermano, Jorge Serrano Limón, dirigente de Provida, y quien falleció a principios de 2025.

Provida estuvo bajo investigación, luego de que presuntamente desvío millones de pesos que le destinó el Gobierno de Vicente Fox para la implementación de Centros para la Mujer.

Hasta ahora, La Salle no se ha pronunciado oficialmente sobre el caso.

La orden de aprehensión contra Francisco sigue vigente, por abuso sexual calificado.

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