El plan de instalar un cambio de vía en la estación Tasqueña del Tren Ligero no pudo concretarse ante la necesidad de entregar las obras antes de que comenzara el Mundial de futbol; así, la agilización de los convoyes tendrá que esperar a otro momento en que pueda suspenderse el servicio para colocarlo.
Actualmente, quienes usan el Tren Ligero para trasladarse desde la terminal Tasqueña enfrentan unos minutos de retraso, ya que por la falta de ese cambio de vía no se pueden hacer dos descensos o abordajes al mismo tiempo en la estación, que ya cuenta con tres andenes.
La razón es que cada vez que una mancuerna de Tren Ligero que llega procedente de Xochimilco a la terminal Tasqueña debe esperar a que un operario que está al lado de las vías haga un cambio de vía manual. Eso, con la finalidad de que los convoyes puedan cambiar de vías y entrar al único andén que se puede utilizar.
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Si hay otro tren esperando para salir a Xochimilco, el que llega debe esperar a que se vaya y luego a que el operario haga el cambio de vía, explica a La Silla Rota el ingeniero en sistemas de transporte urbano, Alejandro Palmerín.
Nueve meses de trabajos, el retraso sigue
Aunque los trabajos de remodelación que se hicieron en el Tren Ligero se alargaron 9 meses, y que sirvieron para transformar las instalaciones de la terminal, sólo se mantuvo un cambio de vía, además manual, realizado por un operario que no tiene ni siquiera un techo para cubrirse del sol o de la lluvia, añade el experto.
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Ese cambio manual provoca retrasos en el servicio, añade el experto.
“Falta un cambio de vía que te pase de esta vía a la otra”, dice, mientras señala el cambio de vía, subido en un tren.
“El trabajador tiene que esperar a que salga el tren en dirección Xochimilco. El guardavías hace el cambio manual y entonces después da el pase al que viene de Xochimilco”, continúa.
“Ese cambio de vía es el único que existe, debería haber otro de aquella vía que transfiera los trenes. Cada mancuerna debe esperar a que pasemos para que él pueda entrar al único andén operando en Tasqueña”.
El cambio de vía, sin instalar
El experto señala que afuera de la terminal del Tren Ligero en Tasqueña hay un cambio de vía en el suelo, que ya luce oxidado.
Unos trabajadores del Servicio de Transportes Eléctricos lo revisan y lo miden. Se trata del dispositivo que las autoridades del STE anunciaron que pondrían del 28 de mayo al 3 de junio y que causaría el cierre de las estaciones Tasqueña y Las Torres.
Pero el 27 de mayo el STE reculó e informó que dichos trabajos serían reprogramados, sin dar una fecha precisa de cuándo lo harían, si antes o después del mundial de futbol.
“El cambio de vía que está afuera es el que falta instalar para que las operaciones en Tasqueña sean simultáneas y no haya afectaciones, para que, si los trenes se adelantan o retrasan, no deban esperar pasando la curva para entrar a la estación y puedan hacer los dos abordajes o dos descensos simultáneos, sin afectar la operación habitual del tren”.
Palmerín atribuye el retraso de la decisión a que lleva días colocar el cambio de vía.
“Por eso lo cancelaron, no daban los tiempos para probar. Se apretaron los tiempos”, concluye.
Contexto
El STE tenía programado que como parte de los trabajos de ampliación de la terminal Tasqueña se iba a hacer la colocación de un juego de cambio de vía, así como ajustes a la catenaria, por lo cual se programó que del 28 de mayo al 3 de junio solo iba a haber servicio de la terminal Xochimilco a la estación Ciudad Jardín.
Pero el 27 de mayo el STE rectificó e informó que dichos trabajos serían reprogramados, sin dar una fecha precisa de cuándo lo harían.
De acuerdo con la plataforma de Transparencia del gobierno capitalino, para el Tren Ligero se invirtieron 2 mil 176 millones 462 mil 468 pesos, de los cuales 798 millones 899 mil 037 pesos fueron para el Sistema Ferroviario de Regulación y Control del Tráfico del Tren Ligero, y mil 377 millones 563 mil 431 para la adquisición de 17 trenes ligeros articulados.
VGB
