PERSONAS DESAPARECIDAS

"A mi hija la regresaron muerta": madres buscadoras extienden jornadas

El hallazgo de su hija no marcó el final de la búsqueda, para Nadya es el inicio de su apoyo a otras familias que aún esperan encontrar a sus seres queridos

Créditos: Raúl Estrella / La Silla Rota
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Nadya encontró el cuerpo de su hija Karen Itzel quince días después de su desaparición, en las orillas del Lago de Chalco. Pero hallarla no fue el final de su búsqueda. Para ella fue el inicio de algo más por lo que decidió no abandonar las jornadas de búsqueda y apoyar a otras familias que aún esperan encontrar a sus seres queridos. Al hacerlo, dice, honra la memoria de Karen.

El Lago de Chalco, ubicado entre el municipio mexiquense que lleva ese nombre y la alcaldía capitalina Tláhuac, es un terreno blando, inestable por la filtración del agua y marcado por la inseguridad, sin cámaras de seguridad ni policías que custodien.

“Yo caminando por estos terrenos le decía a mi hija: ‘mándame una señal’... levanté la mano a los peritos y les dije que era aquí, pero ellos me dijeron que no porque había plantas; las personas que mataron a mi hija las pusieron ahí”, recuerda.

Empuña una varilla, una herramienta de acero con forma de "T" que usan para sondear la tierra. La forma de ésta les permite clavarla en el suelo con más fuerza y facilidad por toda la zona delimitada del día.

Mientras platica, no se detiene sigue con su trabajo. A pesar de ser un terreno complicado, ella ya reconoce cuándo un lugar puede ser de interés. El día que encontró el cuerpo de su hija, bastó que su pie se hundiera lo suficiente en la tierra para saber que ahí era el lugar.

Raúl Estrella / La Silla Rota

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Karen Itzel, el mayor orgullo de la familia

Karen era su única hija. Desbordaba dedicación hacia todos. Por eso, el día que José fue a pedir la bendición para casarse, el padre de Karen solo le pidió que, con todo el cariño con el que iba, el día que ya no la quisiera, la regresara a su madre. “No lo cumplió. Me la regresaron muerta”, dice Nadya.

El hijo de Karen, de solo cuatro años, presenció cuando su padre y los familiares de él la asesinaron. Ese impacto, Nadya lo sabe, es de por vida. Ella es ahora la única cuidadora del menor. “Solo ocho sesiones de terapia dan en la Fiscalía y ya te dan de alta. La Beca Leona Vicario son 258 pesos semanales. Los niños merecen más que eso; ya perdieron a su mamá”.

Los responsables del feminicidio de Karen fueron su esposo, sus suegros y otros familiares políticos. Sin embargo, solo tres tienen condena. Nadya sigue luchando para que otras cuatro personas sean vinculadas a proceso. José “N”, su pareja, ya tiene 37 años por desaparición y 105 años por feminicidio, aunque pidió amparo. “Se va a morir en la cárcel”, dice con cierto alivio.

Pero el vacío que dejó Karen es con el que tendrán que lidiar siempre. Nadya reconoce que ni siquiera ha vivido el duelo desde que encontró el cuerpo de su hija. Sus otros hijos han tenido episodios de depresión y uno de ellos intentó quitarse la vida.

Aunque agradece a la Fiscalía de Personas Desaparecidas, no oculta su molestia con la Fiscalía de Feminicidios. “Yo, por parte de la de feminicidios, a la única que le puedo agradecer es a la licenciada Carolina Espinosa. Cuando estaba Sayuri Herrera, nunca me apoyó; al contrario, me puso muchas trabas”.

Herrera, quien fue la primera fiscal de feminicidio de la CDMX y ahora tiene una serie en Netflix llamada La Fiscal, devolvió las carpetas de investigación de Karen a la Fiscalía de Personas Desaparecidas.

Lejos de rendirse, Nadya planea crear una asociación con el nombre de su hija para apoyar a familiares de víctimas, en especial a niñas y niños que quedan en orfandad. “Tener doctores, psicólogos, llevarlos a un parque a que se distraigan un rato, porque es algo que ya duele, entonces hacerlo para que lo olviden unos momentos”, cuenta con una sonrisa.

Ha perdido mucho: vendió el terreno donde soñaba vivir, ha visto a su nieto crecer sin madre y perdió al amor de su vida. Pero ahora tiene la calma de saber dónde descansan los restos de su hija y la certeza de que Karen estaría orgullosa de todo lo que hace en su nombre.

Raúl Estrella / La Silla Rota

“No es algo que se le desea a nadie”, remarca mientras sigue enterrando la varilla T en la jornada de búsqueda, con la esperanza de regresarle a otra familia la calma que ella consiguió hace cuatro años.

Nadya reconoce que ni siquiera ha vivido un duelo desde que encontró el cuerpo de su hija, mientras que sus otros hijos han tenido episodios de depresión y uno de ellos intentó quitarse la vida.

Si bien su caso obtuvo justicia, Nadya reconoce que llegar hasta este punto ha tenido sus pérdidas, desde lo material, con la venta de un terreno en donde soñaba vivir, hasta tener que ver a su nieto crecer sin una madre o ella misma haber perdido al amor de su vida.

Lago de Chalco se mantiene como punto de interés en desapariciones

A tres días del hallazgo de una persona sin vida sobre la carretera Chalco-Tláhuac, familiares de personas desaparecidas realizan acciones de búsqueda en el Lago de Chalco, zona localizada entre la alcaldía Tláhuac y el Estado de México.

De enero a agosto del año pasado se realizaron seis hallazgos en diferentes localidades del municipio del Valle de Chalco, de acuerdo a datos de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM). Entre ellos, en febrero de 2025 se encontró a un hombre sin vida a las orillas de este cuerpo de agua. 

Por otro lado, el 3 de abril, la Comisión de Búsqueda de la capital informó que en 2025 se localizaron restos de 13 personas, de los cuales dos fueron identificados como  menores de edad, y los entregaron a sus familias. Estos sucedieron en Valle del Tezontle y Topilejo, en Tlalpan; el Lago de Chalco-Bosque de Tequesquite, en Tláhuac; y el Cerro del Guerrero, en la alcaldía Gustavo A. Madero.

En esta ocasión, la búsqueda fue definida por patrones, esto significa que se realiza la agrupación de casos que tienen un contexto común ya sea por la movilidad de telefonía de personas relacionadas con los casos, las últimas ubicaciones de las personas o testimonios.

Zona de interés

Por los encuentros de hallazgos de interés, como ropa o restos humanos, y desapariciones cercanas a esta zona, los colectivos de búsqueda han impulsado la realización de jornadas de búsqueda. Además, la Comisión de Búsqueda de la Ciudad de México realiza el acompañamiento a familias con equipo humano especializado, víveres e instrumentos.

Raúl Estrella / La Silla Rota

Entre las desapariciones más recientes se encuentra la de Miguel Ángel Saucedo Mora, maestro de Conalep, quien fue visto por última vez el 19 de noviembre del 2025 en la colonia Santa Cecilia, Tláhuac.

“Es una zona, que sí está un poco lejos de la zona de desaparición de mi hermano, pero también estamos en el contexto de que no siempre donde desaparecen es donde la persona se encuentra”, señaló Claudia, hermana de Miguel.

Puntualizó que su familia se dedicó a recopilar videos de cámaras de seguridad para saber el camino que recorrió su hermano, sin embargo, al entregarlo a la Policía de Investigación no se realizó ninguna acción al respecto.

Búsquedas de todos

“Me aventé cuatro años buscando yo solo y sí es trabajoso, porque resulta que en 4 años ya iba para 40 mil pesos de gastos”, señaló José Díaz.

José Díaz se ha dedicado a la búsqueda de su sobrina, Josefina Avellaneda Díaz, quien padece de trastornos psicológicos y no puede valerse por sí misma.

A pesar de que la última ubicación de Josefina fue en Iztapalapa, José realiza todas las jornadas de búsqueda con la intención de poder aportar a cada una de las familias que se reúnen, sin embargo no pierde la esperanza de encontrar a su sobrina con vida.

Actualización a protocolo de búsqueda

En marzo pasado, la Secretaría de Gobernación actualizó el “Protocolo Homologado para la Búsqueda de Personas Desaparecidas y No Localizadas” en donde se amplió la búsqueda en cuerpos de agua.

“La búsqueda en mar y en otros cuerpos hídricos, se define como el conjunto de acciones coordinadas, especializadas y urgentes orientadas a la localización, rescate, recuperación o verificación de la localización de personas desaparecidas que se presuma se encuentran en el océano, zonas marinas, costas, arroyos, ríos, lagos, lagunas, presas, canales, pozos u otros cuerpos de agua, ya sea superficie, bajo el agua o en áreas adyacentes y búsqueda en sitios diversos que sean probables lugares de hallazgo”, describe el protocolo.

En la jornada que se llevará a cabo hasta el 10 de abril, se realizan acciones de búsqueda en lancha por parte del cuerpo de bomberos y otros agentes, en los cuales se utilizan ganchos para poder llevar los hallazgos de interés hasta la orilla y hacer una revisión minuciosa.

Asimismo, se realizan acciones con retroexcavadoras para levantar la parte más baja de los cuerpos de agua y, de la misma forma, familiares y autoridades realizan una inspección para determinar hallazgos de interés.

djh