El Sindicato Nacional de Restauradores del INAH se pronunció tras los hechos ocurridos el pasado 20 de abril en la zona de monumentos arqueológicos de Teotihuacán, donde se registró la pérdida de vidas y personas heridas de distintas nacionalidades.
A través de un comunicado fechado el 22 de abril de 2026, el organismo expresó su solidaridad con las familias afectadas, subrayando la gravedad de lo sucedido en uno de los espacios patrimoniales más representativos del país.
El posicionamiento no solo lamenta la tragedia, sino que advierte sobre el impacto en la seguridad de visitantes, trabajadores y comunidades cercanas a zonas arqueológicas, museos y espacios culturales en México.
Te podría interesar
Asimismo, el sindicato enfatizó que lo ocurrido no puede entenderse como un evento aislado, sino como parte de una problemática estructural que ha venido acumulándose durante años.
Señalan abandono presupuestal en el sector cultural
En su pronunciamiento, el sindicato sostuvo que la situación responde a una prolongada falta de atención presupuestal al sector cultura. Según señalaron, la reducción de recursos ha derivado en menos plazas de custodia, equipos de revisión fuera de operación y carencias en áreas de mantenimiento y conservación.
TAMBIÉN LEE: Reabren Teotihuacán tras tiroteo en la Pirámide de la Luna
También denunciaron que existen compromisos laborales incumplidos, lo que ha sido advertido en reiteradas ocasiones por la organización. Esta situación ha obligado a que la operación diaria de los sitios se sostenga con menos personal y en condiciones cada vez más limitadas.
El organismo recalcó que estas deficiencias impactan directamente en la seguridad de los espacios culturales y en la capacidad de respuesta ante situaciones de riesgo.
Más allá de la seguridad: una problemática social
El sindicato advirtió que el debate generado tras los hechos no debe centrarse únicamente en medidas como arcos detectores o presencia policial. A su juicio, la violencia registrada también refleja problemáticas sociales más profundas.
En el documento se plantea que existe una normalización de la agresión y un deterioro del tejido social, lo que repercute en espacios que deberían ser de convivencia, aprendizaje y preservación cultural.
Bajo esta perspectiva, el cuidado del patrimonio y de las personas que lo visitan y trabajan en él debe entenderse como una responsabilidad colectiva que involucra a toda la sociedad.
Exigen acciones y mejores condiciones laborales
El sindicato hizo un llamado directo a las autoridades federales para cumplir compromisos pendientes con las y los trabajadores del sector cultural, así como para restituir recursos, personal y condiciones laborales adecuadas.
TAMBIÉN LEE: Revisión exprés y sin detectores: así operó la seguridad en Teotihuacán tras ataque
Señalaron que el trabajo de custodios, restauradores, personal de mantenimiento, vigilancia e investigación es fundamental para preservar los bienes culturales, pero sin presupuesto suficiente, estas labores se vuelven inviables.
Finalmente, reiteraron su solidaridad con las víctimas y sus familias, así como con la sociedad mexicana, al considerar que lo ocurrido representa una afectación a uno de los espacios más significativos de la memoria colectiva del país.
