La agresión registrada el pasado 20 de abril de 2026 en la Pirámide de la Luna en Teotihuacán fue detallada este martes durante la conferencia matutina en Palacio Nacional por autoridades de seguridad, quienes reconstruyeron minuto a minuto los hechos que dejaron víctimas y movilizaron a fuerzas federales y locales.
De acuerdo con el secretario de Seguridad del Estado de México, Cristóbal Castañeda, el agresor, identificado como Julio César Jasso Ramírez, había viajado desde Tlapa hacia la Ciudad de México un día antes del ataque, para posteriormente trasladarse a Teotihuacán.
Las investigaciones establecieron que se hospedó en un hotel previo a los hechos y que llegó al sitio turístico en un vehículo de plataforma, tipo Uber, el cual quedó bajo resguardo de las autoridades. “No se detectaron indicios de la participación de alguien más”, precisó el funcionario.
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La cronología oficial indica que a las 11:20 horas se reportó la presencia de una persona armada que amagaba a civiles en la zona arqueológica. Tres minutos después, a las 11:23, la llamada de emergencia fue canalizada a distintas corporaciones de seguridad, incluida la Guardia Nacional, que ya contaba con imágenes del agresor en las inmediaciones de la pirámide. Así lo informó Guillermo Briseño Lobera, quien detalló la reacción de los primeros respondientes.
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A las 11:30 horas arribaron elementos de la Guardia Nacional al sitio. Dos de ellos comenzaron el ascenso hacia la parte alta de la pirámide en condiciones de desventaja, debido a la posición elevada del agresor. “Se colocan dos elementos para subir de manera valiente, arriesgada, tomando en cuenta que el agresor, por la altura, tenía ventaja”, explicó Briseño.
Uno de los elementos avanzó por un costado lateral hasta alcanzar una altura cercana a la del atacante, mientras que un policía municipal se sumó a la maniobra para lograr ubicarlo.
Durante el operativo se registraron detonaciones de arma de fuego. Los elementos de seguridad repelieron la agresión y lograron herir al atacante en una pierna. Sin embargo, al verse identificado, el agresor escaló hacia una posición más alta y posteriormente se desplazó hacia un costado de la pirámide para intentar evadir a las autoridades.
A las 11:45 horas, según el reporte oficial, Julio César Jasso Ramírez se quitó la vida. Posteriormente, a las 12:20, se activaron los protocolos para el resguardo total del sitio turístico, con acordonamientos internos y externos en toda la zona arqueológica de Teotihuacán.
Las autoridades informaron que, tras los hechos, se desplegó un operativo con alrededor de 300 elementos de la policía estatal y la Guardia Nacional para asegurar el área. Asimismo, se brindó atención médica a las personas lesionadas, muchas de ellas heridas a causa de caídas durante los momentos de pánico.
Finalmente, las autoridades señalaron que el agresor presentaba un perfil psicopático, aunque continúan las investigaciones para esclarecer completamente el móvil del ataque que conmocionó a visitantes nacionales y extranjeros.
Contexto: El ataque armado registrado el 20 de abril de 2026 en la Pirámide de la Luna, en la zona arqueológica de Teotihuacán, marcó un hecho sin precedentes en uno de los destinos turísticos más emblemáticos del país. De acuerdo con reportes de La Silla Rota, un hombre abrió fuego contra visitantes alrededor de las 11:30 horas, provocando la muerte de una turista canadiense de 32 años y dejando varios heridos antes de quitarse la vida.
El agresor fue identificado como Julio César Jasso Ramírez, originario de Tlapa, Guerrero, quien residía en la Ciudad de México, específicamente en una zona de cuartos en renta para estudiantes en la alcaldía Gustavo A. Madero. El inmueble, de cuatro niveles y cercano al complejo Zacatenco del Instituto Politécnico Nacional, suele alojar a jóvenes universitarios; sin embargo, hasta el momento se desconoce si el atacante tenía vínculo académico con esa institución.
Según el propietario del lugar —quien pidió anonimato—, Jasso Ramírez habitó ahí aproximadamente durante un año y medio.
La agresión ocurrió en plena afluencia turística, lo que generó escenas de pánico entre visitantes nacionales y extranjeros. Testigos difundieron videos en los que se escuchan detonaciones mientras personas intentaban resguardarse o descender del sitio. En las grabaciones se observa al atacante vistiendo una camisa clara a cuadros, pantalón tipo cargo y cubriendo su rostro con un cubrebocas negro.
Las autoridades mexicanas informaron que el perfil psicopático del agresor, Julio César Ramírez Jasso, está caracterizado por una tendencia a copiar situaciones que sucedieron en otros lugares, tendencia conocida como “copicat”, que puede ser replicada en algunos casos.
"Este acto no fue espontáneo; esta persona visitó de manera preliminar. Sabemos que en varias ocasiones la zona arqueológica se observó en hoteles aledaños de manera previa y desde ahí planeó y realizó todas las labores de acercamiento con los lugares que iba a utilizar para cometer su acción violenta. El agresor planeó y ejecutó su acción de manera solitaria y no hay absolutamente ningún indicio hasta este momento que permita establecer que tuvo colaboración externa o que participaron diversos actores en la comisión de este hecho".
djh
