METRO CDMX

Caos en el Metro CDMX: “vengo con el tiempo justo y aquí lo pierdo”

Cristina, comerciante que viaja desde Santo Domingo hasta Cuautitlán Izcalli tuvo al menos hora y media de retraso en su jornada laboral; adultos mayores, estudiantes, oficinistas y niños quedaron atrapados en el desorden

Porque mientras la capital se prepara para un evento global, en el día a día persiste la misma escena: usuarios que, entre filas, polvo y retrasos, intentan llegar —como sea— a su destino.
Porque mientras la capital se prepara para un evento global, en el día a día persiste la misma escena: usuarios que, entre filas, polvo y retrasos, intentan llegar —como sea— a su destino.Créditos: Atenea Campuzano
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Este viernes, el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro de la Ciudad de México registra un colapso operativo en múltiples líneas debido a que integrantes del Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo (SNTSTC) implementaron un paro escalonado, manifestado a través del ausentismo y la negativa a laborar horas extras.

Esta medida de protesta responde a la falta de soluciones por parte del gobierno capitalino ante las demandas de mejoras laborales y mayor presupuesto para el sistema. El sindicato acusa que, tras suspender un paro previsto para marzo, las autoridades solo han "dado largas" a los temas sin aterrizar soluciones concretas.

La falta de personal operativo y técnicoimpidió que circule la totalidad de los trenes programados, afectando principalmente a las Líneas 1, 2, 3, 7, 8, 9 y B. Los usuarios reportaron situaciones críticas, con tiempos de espera que superan los 40 minutos e incluso una hora para recorrer tramos cortos de apenas seis estaciones en la Línea 3. En estaciones de alta afluencia como Centro Médico y Niños Héroes, las esperas para abordar son de 15 a 20 minutos, mientras que en estaciones como Universidad se han realizado desalojos debido a la saturación total de los andenes.

El caos se ha visto agravado en la Línea 3 por trabajos de remodelación en la estación Ciudad Universitaria, donde el cierre de accesos obligó a los pasajeros a usar únicamente las salidas, generando un desorden masivo entre estudiantes y trabajadores. Asimismo, se han reportado incidentes en la Línea 12, donde también se desalojó a pasajeros, y en las Líneas 7 y 8, que presentan aglomeraciones y cierres intermitentes de estaciones para controlar el flujo de personas.

Ante la crisis, las autoridades del Metro informaron que se ha instruido el envío de trenes vacíos a las estaciones con mayor demanda y se busca agilizar la salida de unidades desde las terminales para mitigar las aglomeraciones. Sin embargo, la saturación persiste en gran parte de la red, y el sindicato advierte que las protestas continuarán mientras no se cumplan los acuerdos técnico-operativos prometidos por la jefatura de gobierno.

Certeza en negociaciones: director del Metro

Adrián Rubalcava Suárez, director general del Metro, enfatizó que existe certeza en que las negociaciones que se llevan a cabo con la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo avanzan de forma correcta e, incluso, están muy avanzadas.

Ante la situación que se presenta el día de hoy, en la que un sector de trabajadores no está laborando horas extras como medida de protesta, el titular del Metro resaltó el interés de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, para mejorar las condiciones laborales de la base trabajadora, lo cual debe suceder a la par de la optimización del servicio al público usuario de las 12 líneas de la red.

Apuntó que si bien es cierto que el proceso de negociación con el SNTSTC ha sido lento, hay certidumbre en relación a la propuesta que está en la mesa de negociación la cual es seria y muy sensible, con beneficio para el organismo en cuanto a ahorros en el ejercicio presupuestal para direccionar los recursos a mejoras en la operación y de igual forma cumplir con las demandas de los trabajadores.

Conflicto en el STC Metro

Integrantes del Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo llevaron a cabo un paro de labores escalonado este viernes que afectó la operación de las 12 línea del Metro de la Ciudad de México, como una medida de presión para demandar mejoras laborales y un mayor presupuesto para el sistema.

Aunque inicialmente se anunció un "paro de brazos caídos" para marzo, este fue suspendido tras supuestos acuerdos alcanzados el 28 de febrero; sin embargo, el sindicato retomó las protestas recientemente tras acusar que las autoridades de las Secretarías de Movilidad y Finanzas solo "dan largas" a los temas sin aterrizar soluciones concretas.

Esta medida afecta la operatividad de las 12 líneas del sistema, pero impacta con mayor fuerza a las áreas técnicas y operativas responsables del cambio de personal en las líneas 1, 2, 3, 7, 8, 9 y B, lo que impide que circule la totalidad de los trenes programados por falta de personal suficiente.

Las afectaciones para los usuarios han sido significativas, reportándose tiempos de espera que van desde los 40 minutos hasta más de una hora para recorrer tramos cortos, como ocurrió en la Línea 3.

Fernando Espino, dirigente del sindicato, insistió en que las promesas de diálogo de la jefatura de gobierno no se han cumplido de manera efectiva.

Exigencias del sindicato del Metro CDMX

El STC ha criticado que las instalaciones y trenes del Metro se encuentran “en completo deterioro”, lo que representa un riesgo para los pasajeros y para los propios trabajadores. En un oficio dirigido al gobierno de la ciudad fechado el 27 de febrero, los empleados solicitaron recursos urgentes que permitan realizar mantenimiento, reparaciones y adquirir materiales esenciales para asegurar la operación eficiente del transporte subterráneo.

A pesar de haber sostenido reuniones con el secretario de Finanzas, Juan Pablo de Botton Falcón, no se han recibido respuestas concretas a los planteamientos del pliego petitorio. Por ello, el sindicato ha decidido recurrir a la movilización como mecanismo de presión y visibilización de la situación.

“Estamos dispuestos a dialogar y colaborar para encontrar soluciones que beneficien a todos, pero requerimos respuestas concretas que garanticen la operación segura y eficiente del Metro”, declaró el sindicato.

Caos y obras sin previo aviso

Desde temprano, este viernes 10 de abril, la rutina de miles de usuarios de la Metro de la Ciudad de México Línea 3 se vio afectada sin previo aviso en la estación Ciudad Universitaria. Los accesos por las escaleras de entrada fueron cerrados por completo, obligando a los pasajeros a ingresar únicamente por las salidas, en medio de filas largas, confusión y molestia generalizada.

Cristina, comerciante que viaja desde Santo Domingo hasta Cuautitlán Izcalli, fue una de las afectadas. Su trayecto, ya de por sí largo, se complicó aún más: tardó cerca de 25 minutos en lograr entrar a la estación y otros 15 en abordar un vagón. El resultado: al menos hora y media de retraso en su jornada laboral.

“No nos avisaron nada, uno viene con el tiempo contado y aquí lo hacen perder a uno sin explicación”, relató mientras avanzaba lentamente entre la fila.

La medida apenas estaba anunciada con pequeños letreros en cartulinas blancas, casi invisibles para la mayoría. Sin información clara, los usuarios se toparon de golpe con un embudo humano en las únicas escaleras habilitadas. Los pasillos —incluido el que conduce al mural— colapsaron, dificultando incluso la salida de quienes descendían. Adultos mayores, estudiantes, oficinistas y niños quedaron atrapados en el desorden.

Imagen de Atenea Campuzano
Imagen de Atenea Campuzano

Afuera, en el paradero, las obras avanzan a marchas forzadas: pavimentación, estructuras intervenidas y personal supervisando en medio de polvo y tránsito desorganizado. Dentro de la estación, muros de triplay cercan los trabajos, mientras un operativo improvisado divide los andenes con cadenas para intentar ordenar el flujo: del lado derecho, acceso; del izquierdo, descenso. La medida, lejos de agilizar, genera más cuellos de botella.

Imagen de Atenea Campuzano
Imagen de Atenea Campuzano

Aunque estas intervenciones forman parte de las adecuaciones rumbo al Mundial de 2026, en el presente ya cobran factura. La falta de señalización visible y de una estrategia clara de movilidad dejó a miles de usuarios a la deriva en una de las estaciones más transitadas del sur de la ciudad.

Porque mientras la capital se prepara para un evento global, en el día a día persiste la misma escena: usuarios que, entre filas, polvo y retrasos, intentan llegar —como sea— a su destino.