MEDIO AMBIENTE

Viveros de Coyoacán: las plagas que lo enferman y el plan de tres fases de Semarnat para salvarlo

Los Viveros de Coyoacán enfrentan un proceso de saneamiento tras la muerte de árboles invadidos por plagas; el hecho sucede a la desaparición progresiva de palmeras en la CDMX también por plagas

Este bosque urbano atraviesa una etapa crítica tras la muerte de numerosos árboles afectados por plagas, sequía prolongada y altas temperaturas
Este bosque urbano atraviesa una etapa crítica tras la muerte de numerosos árboles afectados por plagas, sequía prolongada y altas temperaturasCréditos: mexicocity.cdmx.gob.mx
Escrito en METRÓPOLI el

Con casi 90 años de historia, los Viveros de Coyoacán siguen siendo uno de los espacios naturales más emblemáticos del sur de la Ciudad de México. Sin embargo, este bosque urbano atraviesa una etapa crítica tras la muerte de numerosos árboles afectados por plagas, sequía prolongada y altas temperaturas.

Fundado en 1938 como un proyecto para producir y resguardar especies forestales, el parque se ha convertido en un punto de encuentro para deportistas, familias y estudiantes. Hoy, sus senderos evidencian zonas despobladas, troncos secos y copas debilitadas.

La situación forma parte de un problema más amplio que afecta al verde urbano de la Ciudad de México, donde distintas especies muestran signos de deterioro acelerado.

Uno de los ejemplos más visibles y alarmantes es la desaparición progresiva de las palmeras, durante décadas emblema del paisaje capitalino, cuya agonía revela la fragilidad del ecosistema urbano ante el cambio climático y las enfermedades fitosanitarias.

Viveros de Coyoacán, un pulmón verde en riesgo

De acuerdo con un recorrido de la periodista Gloria López para El Sol de México, avisos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) advierten que el parque se encuentra en un proceso de saneamiento para reducir riesgos a los visitantes y recuperar la salud del ecosistema, deteriorado por factores ambientales acumulados en los últimos años.

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Los árboles enfermos muestran señales claras: hojas que pierden su color, resina que brota del tronco, orificios diminutos, túneles internos y acumulación de aserrín en la base, síntomas que se agravan por el estrés hídrico y el calor extremo.

Viveros de Coyoacán: las plagas que enferman al pulmón de la CDMX

El Sol de México documentó:

Los descortezadores como: 1. Dendroctonus sp, 2. Phloesinus sp y 3. Pseudohylesinus, insectos que se desarrollan bajo la piel del árbol y se alimentan del tejido que transporta los nutrientes, dejándolo sin fuerza hasta provocarle la muerte.

Los insectos barrenadores como: 1. Kalotermes sp, 2. hongos como Alternaria sp, 3. Cladosporium sp y 4. Fusarium, y bacterias como 5. Agrobacterium tumefaciens, que encuentran en el estrés hídrico y el calor un terreno fértil para avanzar.

La estrategia para sanar el parque se ha trazado por etapas

  1. A corto plazo, se realiza el derribo de árboles muertos en pie o irrecuperables, el retiro de ramas acumuladas, tratamientos químicos y la trituración (astillado) de troncos y ramas para reducir focos de infección.
  2. A mediano plazo, se aplicarán tratamientos preventivos en los árboles sanos, se trabaja en la mejora del suelo y se mantiene un monitoreo constante de plagas y enfermedades.
  3. A largo plazo, el objetivo es lograr el manejo integral del área que permita recuperar la salud del ecosistema.
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Palmeras de la CDMX: un símbolo urbano en agonía

Las palmeras que por generaciones definieron camellones, glorietas y avenidas de la Ciudad de México están muriendo sin posibilidad de recuperación. Recorridos documentados en distintas zonas de la capital evidencian decenas de ejemplares secos, sin follaje o con la corona colapsada, particularmente en vialidades como División del Norte, Universidad, Periférico y Eje 3 Norte.

La Secretaría del Medio Ambiente capitalina (Sedema) reconoce que no existe un tratamiento efectivo para revertir las enfermedades que las afectan y que, en la mayoría de los casos, la única alternativa es su retiro.

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Introducidas desde las Islas Canarias entre las décadas de 1930 y 1940 como símbolo de modernidad, las palmeras comenzaron a mostrar un deterioro progresivo desde 2011. La caída de la histórica Palma de Paseo de la Reforma en 2022 confirmó la magnitud del problema.

Especialistas señalan que el colapso no ocurre de manera inmediata: inicia con hojas secas desde la corona, debilitamiento interno del tronco y, finalmente, la muerte súbita del ejemplar, muchas veces cuando ya representa un riesgo para la población.

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Enfermedades sin cura y el cambio del paisaje urbano

De acuerdo con expertos, las palmeras son atacadas por una combinación de patógenos altamente agresivos. Hongos como Fusarium oxysporum, fitoplasmas bacterianos y agentes asociados a la “pudrición rosada” invaden el sistema vascular de las plantas, impidiendo el flujo de nutrientes hasta provocar su muerte.

Estas enfermedades se propagan con facilidad, incluso a través de herramientas de jardinería contaminadas, y se ven potenciadas por el estrés hídrico, la compactación del suelo y las altas temperaturas.

 Ante un diagnóstico considerado irreversible, el gobierno de la Ciudad de México implementó desde 2022 un programa de sustitución de palmeras por especies nativas más resistentes. Hasta ahora, se han retirado más de mil 300 ejemplares y se han comenzado a plantar árboles como ébanos, olmos, magnolias y guamúchiles, provenientes de viveros certificados.

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Sin embargo, especialistas advierten que la desaparición de las palmeras es solo la cara más visible de una crisis mayor: todo el arbolado urbano enfrenta condiciones adversas similares a las que hoy afectan a Viveros de Coyoacán, lo que subraya la urgencia de una estrategia integral para proteger los pulmones verdes de la capital.

LSHV