HISTORIAS DEL MAÍZ

Maíz en CDMX: "Nosotros somos productores de muy pocos recursos y los grandes venden más barato"

Especialistas alertan del riesgo que representan el glifosato y los transgénicos para las 59 razas de maíz nativas que existen en el país, así como del impacto negativo en la milpa y la dieta mexicana

Créditos: Marco Antonio Martínez
Escrito en METRÓPOLI el

El uso del glifosato y los transgénicos se ha vuelto un tema de controversia recientemente, ante las amenazas y presiones de Estados Unidos y Canadá para solicitar un arbitraje para que México lo use obligatoriamente en sus cultivos, y en el caso de los transgénicos, para la introducción de maíz transgénico, el cual está prohibido en nuestro país pero además atentaría contra la soberanía alimentaria.

La Silla Rota consultó a dos expertos en el tema, al biólogo Vicente Mendoza de Jesús, quien forma parte del laboratorio de diagnóstico molecular de la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural de la Ciudad de México (CORENA), y a David Monachon, investigador en innovaciones socioambientales para fortalecer los sistemas agroalimentarios desde las instituciones educación e investigación.

Mendoza explicó que el glifosato mata todo lo verde. Por su parte Monachon coincidió y agregó que hay evidencias de que como es difícil de diluir, contamina el agua y la tierra.

La Silla Rota también habló con Jeronimo Márquez, productor de maíz en Tulyehualco, Xochimilco. Él dice que prefiere usar herbicidas naturales porque el químico lo único que hace es hacer más fuerte a la plaga.

Glifosato mata lo verde

Mendoza de Jesús reconoció que el glifosato es un herbicida más efectivo que otros productos. El inconveniente es que cuando se aplica en el campo “mata todo lo verde” debido a que es sistemático y una vez que se aplica en las plantas, se distribuye en el tallo y en los tejidos.

“En donde se aplicó el insecticida, esa planta muere. ¿Cuáles son los daños? Causa desequilibrio en el sistema, en algunas plantas usadas como alimento para el hombre como son el quelite y en otras como las polinizadoras, entonces desequilibra al agroecosistema”, alertó.

Se le cuestionó si eso pusiera en riesgo a la milpa, desarrollada por los antepasados mexicanos, previo a la llegada de los españoles a Tenochtitlán. Su respuesta fue afirmativa e incluso impactaría la dieta mexicana.

“El concepto milpa viene de la tierra, del maíz, frijol, chile y calabaza, entonces ahí obtenemos carbohidratos, proteína, vitaminas y minerales. Los primeros se obtienen por el maíz, la segunda por el frijol y los últimos por las semillas de calabaza”.

- ¿Usar glifosato lo pone en riesgo?

-Definitivamente, otros daños que ocasiona es que inhibe la síntesis de aminoácidos aromáticos tales como triptófano, fenilalanina y la tirosina. Se reduce la producción de la proteína y la planta muere.

Respecto a los daños medioambientales, el glifosato contamina los mantos acuíferos y una vez que se asienta en el suelo, puede arrastrarse a lagos o ríos y causar la muerte en distintas especies, aseguró.

En el caso de los humanos puede provocar toxicidad en células placentarias, es disruptor endócrino y causa afecciones respiratorias, por eso es que algunas organizaciones como Greenpeace dicen que causa cáncer.

“Son muchos los daños que causa al ambiente y al ser humano al consumir el producto cuyos cultivos lo han usado”, advirtió.

Somos hijos del maíz

Respecto a los transgénicos, el biólogo aseguró que representan un riesgo para los maíces nativos mexicanos.

“Por ley está prohibida la siembra del maíz transgénico en México, que es centro de origen y diversificación genética, es un aporte de México al mundo. El maíz es el grano que más se siembra en todo el mundo, antes era el arroz. Al importarse o al sembrarse puede contaminar las 59 razas nativas que existen en el país y que grupos étnicos cultivan. Por ejemplo, en Oaxaca hay 37 razas nativas diferentes mientras que en la Ciudad de México son seis o siete”.

- ¿Estados Unidos empuja el uso de transgénicos?

-Lo están empujando de manera política. Dice Estados Unidos que está escrito en el Tratado de Libre Comercio, habría que revisar acuerdos, no todo es cierto.

- ¿Cuál es la importancia del maíz para México?

-México al ser centro de origen, forma parte del tema cultural. Somos hijos del maíz, diario comemos tortilla, entonces si se importa o se siembra maíz transgénico desplazaría y contaminaría los de los valles asentados.

“En tanto que con el glifosato se crearían supermalezas, aunque aumentaran las dosis de herbicida ya no le harían ningún daño, perdería la identidad cultural que ha formado parte de nuestra idiosincrasia. Sería un problema grave para nuestro país y población en general”, expresó.

Glifosato y transgénicos, un riesgo

David Monachon, responsable de la Coordinación Universitaria de la Sustentabilidad de la UNAM, fue entrevistado por La Silla Rota sobre el uso de glifosato y el cultivo de productos hechos con transgénicos. Dijo que son riesgosos para México y consideró que la prohibición del uso de ambos no es suficiente.

“Es un riesgo real, ya lo estamos viendo. El decreto es un paso pero no es suficiente, porque el decreto publicado reciente dice que se prohíben para consumo humano pero eso no impide que haya transgénicos en las harinas para la tortilla. Hay mucha importación a México de esos maíces como forrajes o a través de los procesos industriales.

“La industria alimentaria usa muchos derivados de maíz transgénico y probablemente contaminado por glifosato y eso no impide la circulación de los productos. Para la salud de la población es el primer riesgo por mantener importación y se vincula a la lucha económica para obligar a México a consumirlos a través de los tratados de libre comercio que es desfavorable”, explicó el doctor por el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social.

“Estamos dependientes de las discusiones técnicas que se van a hacer con Estados Unidos y Canadá. Aunque ocurra este paso y la visibilización de presiones empresariales, aún estamos en el riesgo de contaminación de estos productos”.

Además de los riesgos del glifosato de matar cultivos y microorganismos ligados a estos últimos, y contaminar el agua y la tierra, también afecta a las abejas, que son las polinizadoras por excelencia, añadió el experto.  

“Les causa desorientación y ya no regresan a las colmenas, lo que significa la muerte y pérdida del polinizador que es importantísimo para el maíz y una gran diversidad de cultivos que dependen de ella. También significa pérdidas económicas para la apicultura, una situación de matanza masiva de abejas y un problema de contaminación de la miel. Se demostró en Yucatán que pasó por el uso de transgénicos y fue necesario el regreso de las mieles orgánicas que estaban destinadas a la exportación, lo que fue pérdida económica para poblaciones”.

El maíz tradicional es muy bueno 

Jerónimo Márquez desde hace 30 años es productor de maíz y de amaranto en Tulyehualco, en Xochimilco. Se le preguntó sobre si él usa glifosato para atacar las plagas de hierbas. Afirmó que no. En su caso usa insecticidas naturales que él mismo elabora con plantas naturales del pueblo, respondió.

Se niega a usar el glifosato porque con él se hacen más resistentes las plagas, afirmó.

Explicó que para él y para Tulyehualco la importancia del maíz nativo y el amaranto es que forman parte de la identidad del pueblo.

- ¿Qué problemas enfrenta al sembrar maíz?

-Más que nada el temporal como venga, si viene bien se trabaja bien, pero si no, pues sí nos falta, por más que uno trabaje no se produce como se quisiera.

- ¿Ha habido cambios de temporal?

-Sí ha habido cambios por el cambio climático, atrasa las lluvias, y con ello la cosecha.

Un desafío que tiene es que él, como mucha gente es pequeño productor y enfrentan a los grandes productores que pueden empujar para bajar los precios.

“No hay igualdad, nosotros somos productores de muy pocos recursos y las grandes productoras venden más barato”, se quejó.

- ¿Qué apoyos tiene de la Corena?

-Programa Sembrando vida es una gran ayuda. Es un apoyo económico para solventar los gastos para la siembra.

MRV