Transcurrieron siete años nueve meses del feminicidio de María de Jesús James Zamudio, estudiante del Instituto Politécnico Nacional (IPN), conocida como “Marichuy”, para que Gabriel Eduardo “N”, uno de los probables responsables de su muerte, recibiera auto de formal prisión por este crimen, en que él y el prófugo profesor Julio Iván “R” intentaron hacerlo pasar como un suicidio. Sin embargo, Yesenia Zamudio, mamá de la joven, reiteró su exigencia a la fiscal Ernestina Godoy para concretar la captura del segundo sospechoso.
El fallecimiento de “Marichuy” fue clasificada por la entonces Procuraduría General de Justicia de Ciudad de México como un “accidente”, después de que sus posibles feminicidas que la estudiante politécnica de excelencia se lanzó por la ventana de su recámara.
Sin embargo, fue el tesón de Yesenia Zamudio, madre de la víctima, lo que obligó a la ahora Fiscalía General de Justicia (FGJ) a investigar a fondo este caso e investigarlo con perspectiva de género hasta llegar a la conclusión de que se trató de un feminicidio.
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Yesenia luchó para que se admitieran diversos indicios que apuntaban al feminicidio, como el hecho de que “Marichuy” tuviera en las uñas rastros de piel de Gabriel Eduardo “N”, derivado de la lucha que sostuvo con él y con el maestro Julio Iván “R” para evitar ser víctima de una violación sexual.
Este martes, un juez penal del sistema tradicional dictó auto de formal prisión contra Gabriel Eduardo “N”, quien permaneció prófugo siete años nueve meses y fue detenido cuando laboraba en una plataforma petrolera de Pemex en Ciudad del Carmen, Campeche, tras el feminicidio perpetrado en enero de 2016.
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Este sujeto permanece internado en el Reclusorio Preventivo Oriente, bajo proceso por su probable responsabilidad en la muerte de “Marichuy”, con quien antes del intento de violación cometido junto con el profesor, a quien la fiscalía capitalina no ha logrado detener, había salido a convivir en compañía de otros alumnos.
La tenacidad de Yesenia Zamudio, madre de Marichuy, para que el asesinato de su hija se investigara con perspectiva de género y no quedara impune, derivó no solo en esta detención, sino en una disculpa pública del IPN en enero de 2022, particularmente por carecer de protocolos para atender e inhibir la violencia hacia la mujer.
Gabriel Eduardo “N” fue capturado en el estado de Campeche, con base en una orden de aprehensión girada por el juez Décimo Noveno Penal de Ciudad de México. La detención se concretó en Ciudad del Carmen, en instalaciones de Pemex, donde laboraba.
Personal de la Policía de Investigación (PDI) detuvo al sospechoso y lo trasladaron a la capital para ponerlo a disposición del juez de la causa con sede en el Reclusorio Preventivo Oriente.
María de Jesús James Zamudio fue víctima de feminicidio la noche del 15 de enero de 2016 en el interior de su departamento, después de haber llegado de divertirse con compañeras y compañeros, entre ellos el ahora detenido Gabriel Eduardo “N”, y el maestro del IPN, Julio Iván “R”, quien daba la clase de Introducción a la Perforación en la carrera de Ingeniería Petrolera (actualmente Química) que estudiaba Marichuy.
De acuerdo con las investigaciones, los presuntos feminicidas intentaron abusar sexualmente de ella, y al oponerse fue privada de la vida.
En entrevista con La Silla Rota, Yesenia Zamudio, madre de la estudiante del IPN, exigió a la fiscal Ernestina Godoy el cumplimiento de la segunda orden de aprehensión contra el otro implicado en el feminicidio de su hija.
Los colectivos Frente Nacional Ni Una Menos México, que conformó Yesenia, tras la muerte de MarIchuy, así como Aequus Promoción y Defensa de Derechos Humanos pidieron a la Fiscalía General de Justicia (FGJ) de Ciudad de México aprehender al otro implicado en el feminicidio de Marichuy, porque mientras siga libre este caso seguirá impune.
“El cumplimiento parcial de esta orden de aprehensión no es una concesión de la Fiscalía General de Justicia de Ciudad de México, ni del Poder Judicial de Ciudad de México, ya que ambas instancias han dilatado la procuración y administración de justicia en el caso.
“Más bien la detención de uno de los victimaros es producto de la lucha decidida e incansable, en primer lugar de la familia y la madre de Marichuy, y en segundo lugar de compañeras del movimiento feminista, de defensoras de derechos humanos y de familiares de víctimas que acompañan esta lucha”, puntualizaron.
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De acuerdo con el Sistema Nacional de Seguridad Pública, de enero a agosto de 2023 suman un total de 471 asesinatos de mujeres investigados como feminicidios. En 2022, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), alrededor de 3,800 mujeres fueron asesinadas en México de manera violenta.
