METZTITLÁN.- Si entre tus planes está visitar el municipio de Metztitlán, en la parte centro del estado de Hidalgo, de manera obligada se debe comer unas deliciosas gorditas únicas que se llaman tecoquitos, que están preparadas con masa de maíz nixtamalizado, y su relleno puede ser ya sea de frijol o alberjón.
La cocción de la gordita es en comal, por lo que suele ser saludable y como añadido, las cocineras tradicionales ponen yerbabuena para darle un toque de sabor diferente, ante lo cual se pueden servir con salsa, así como con otro platillo de la región: xalita verde, o bien, en solitario, para degustar mejor la sazón.
Los lugares donde los tecoquitos pueden encontrarse son en el mercado de la cabecera municipal, o bien, en los puestos ambulantes e incluso en las concinas económicas, donde debe decorase que se quiere probar la receta que incluso ha llegado ser galardonados y hasta le valió ser nombrado pueblo con sabor.
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Sin embargo, aunque las gorditas tecoquitos son uno de los platillos característicos del municipio de Metztitlán, igual presume otras recetas para deleitar a los turistas, como los zacatamales que suelen ser de gran tamaño y elaborados artesanalmente con carne de pollo o cerdo y bañado en un mole tradicional.
Antes o después de comer tecoquitos, visita unos manantiales, pinturas rupestres o cuevas repletas de murciélagos
Comer las deliciosas gorditas tecoquitos en el municipio de Metztitlán es solo una de las actividades obligadas a realizar en una visita, pues para antes, así se tendrá hambre del platillo típico, se deben conocer sus hermosos atractivos turísticos y que desde el mes de junio de 2023 le valieron ser pueblo mágico.
La lista de destinos comienza con la Laguna de Metztitlán, que es una reserva de biósfera de 96 mil 42.94 hectáreas en las que habitan pelícanos y garzas canadienses; además, presume de barrancas y cañones en los que es posible realizar senderismo o escalada con dificultades media a alta según el circuito.
Si se quiere más adrenalina, se debe acudir entonces a la cueva repleta de varias especies de murciélagos, todos los cuales son inofensivos para los humanos, siempre y cuando se les respete. Igual, quedan las pinturas rupestres, como las de la Cueva de la Malinche entre San Nicolás Atecoxco y Yerbabuena.
En los se aprecian figuras humanas, animales y símbolos en tonos rojos, negros y blancos dejados por los primeros pobladores de la región. Lo mejor del pueblo mágico de Metztitlán son sus hermosos manantiales Quinjua en la localidad San Pedro Ayotoxtla, que presume aguas termales de un color turquesa.
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