PODER LEGISLATIVO

De palenque a salón de sesiones y escombro: Congreso de Hidalgo construirá su nuevo recinto

Tras más de 40 años en funciones, la Sala del Pueblo es demolida para dar paso a un nuevo recinto legislativo en Hidalgo, con una inversión de 80 millones de pesos

Demolición del actual salón de sesiones para construir uno nuevo
Congreso de Hidalgo.Demolición del actual salón de sesiones para construir uno nuevoCréditos: Verónica Angeles / LSR Hidalgo
Escrito en HIDALGO el

La historia arquitectónica del Poder Legislativo en Hidalgo está marcada por constantes mudanzas, adaptaciones y reconstrucciones. Desde capillas virreinales hasta teatros del siglo XIX y palenques de feria, los congresos locales han ocupado espacios tan diversos como efímeros. 

Hoy, esa tradición vuelve a repetirse: cuatro décadas después de su apertura, la Sala del Pueblo - actual salón de sesiones - será demolida debido a daños estructurales y dará paso a un nuevo recinto legislativo por un costo estimado de 80 millones de pesos.

Varias sedes

Para entender lo que implica este nuevo cambio, el cronista del estado, Juan Manuel Menes Llaguno, recuerda en entrevista con LSR Hidalgo que la primera sede formal del Congreso estuvo en la antigua capilla de Nuestra Señora de la Veracruz, ubicada en la Plaza General Anaya. Aquel edificio, explica, tuvo decenas de usos: colegio, sede de una potencia eléctrica, oficinas municipales, y finalmente Palacio Municipal.

El Congreso del estado ocupó el Teatro Bartolomé de Medina, el edificio contiguo a la Parroquia de la Asunción -hasta hace unos años la Delegación del IMSS- y después, en los años ochenta, al conjunto que actualmente ocupa de sede.

Lo que hoy se convertirá en escombros nació originalmente como un proyecto muy distinto: un recinto ferial diseñado durante el gobierno de Rojo Lugo. La zona albergaba la Feria Internacional del Caballo, con caballerizas, palenque y oficinas administrativas.

Fotos: Verónica Angeles.

La llegada del arquitecto Guillermo Rossell en 1981 modificó ese plan. La feria regresó al Parque Hidalgo y el espacio se adaptó para alojar al Tribunal Superior de Justicia, dependencias del sector agropecuario y el Congreso del Estado, con la denominación de Sector Primario.

La Sala del Pueblo, explica Menes Llaguno, aprovechó la estructura hundida del antiguo palenque. Primero funcionó sin fachada y fue hasta 1984 cuando el arquitecto Efraín Arista diseñó la portada que aún se reconoce.

Un estado “iconoclasta” y sin edificios emblemáticos

Para el cronista, la demolición del salón de plenos no es una sorpresa. “Hidalgo ha sido muy iconoclasta. Los íconos como que no nos importan mucho y los echamos abajo”, afirma. “No tenemos edificios altamente representativos. Nos cambiamos de edificio como cambiarse de zapatos”.

A diferencia de otras entidades, señala, en Hidalgo pocos inmuebles se consideran emblemáticos. Los espacios gubernamentales se sustituyen con rapidez por razones de tamaño, funcionalidad o deterioro, y el modernismo —que envejece con la misma velocidad con que se levanta— termina por hacerlos obsoletos.

Por ello, más que oponerse a la demolición, Menes Llaguno pide atender el valor histórico que sí puede rescatarse. Por mencionar algunos, los murales itinerantes, que pueden trasladarse al nuevo edificio y, sobre todo, las placas con los nombres de diputadas y diputados de cada legislatura, indispensables - dice - para reconstruir la memoria institucional del Congreso.

Juan Manuel Menes Llaguno, cronista de Hidalgo. (Verónica Angeles)

La granizada que aceleró el final del recinto

Aunque desde la LXVI Legislatura ya se advertían daños estructurales, el deterioro se aceleró el 8 de mayo, cuando una fuerte granizada perforó la techumbre del recinto. El presidente de la Junta de Gobierno, Andrés Velázquez Vázquez, recorrió la zona junto con Protección Civil y mostró agujeros visibles en la parte superior del techo, así como pedazos de material desprendidos en las curules donde sesionan los legisladores.

“No es un capricho”, afirmó. “Con las próximas lluvias se podrían sufrir daños más intensos. Es urgente derrumbar este inmueble para no poner en riesgo la vida y la seguridad de quienes nos visitan”.

Según explicó el titular de la SIPDUS, Alejandro Sánchez García, un dictamen estructural confirmó deterioros severos tanto en la techumbre como en la cimentación. Reforzar la estructura habría costado prácticamente lo mismo que sustituirla, por lo que se optó por un nuevo salón de sesiones.

La Secretaría de Hacienda etiquetó los 80 millones de pesos necesarios para la construcción dentro del Presupuesto de Egresos 2026. La ejecución, sin embargo, correrá a cargo de la propia Legislatura.

El nuevo proyecto contempla mil 500 metros cuadrados, dobles alturas y claros estructurales amplios, con un diseño que busca ser más funcional y seguro.

La demolición

El primer paso ya está adjudicado. La SIPDUS otorgó el contrato para la demolición del salón de plenos a la empresa Grupo Inelpro, S.A. de C.V., representada en diversos contratos por Juan Carlos Nava Rubio, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción en Hidalgo.

La oferta ganadora fue por 4 millones 297 mil 411 pesos, monto que cubre la demolición total del recinto. La obra comenzó el 18 de noviembre de 2025.

El reto

Para Juan Manuel Menes Llaguno, el desafío no está sólo en sustituir un edificio dañado, sino en lograr que el nuevo salón sea verdaderamente representativo.

“Ojalá el proyecto nos hable de la gran significación del trabajo de los diputados. El trabajo legislativo no es lo que vemos en las sesiones, sino lo que ocurre antes. Y un edificio debe reflejar esa trascendencia”, aseveró.

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