Pachuca.— A más de tres meses del colapso del relleno sanitario regional de Tula, el municipio de Atitalaquia no tiene un espacio definitivo para la disposición de sus residuos sólidos, situación que ha duplicado el gasto que realiza el ayuntamiento por este servicio.
La presidenta municipal de Atitalaquia, Claudia Arisbee Sandoval Ramírez, informó que desde entonces y hasta ahora, los desechos del municipio son trasladados al Estado de México, hecho que ha duplicado el costo para el Ayuntamiento.
"Nosotros lo estamos llevando al Estado de México; aún no tenemos ninguna solución", declaró la alcaldesa, quien explicó que, mientras tanto, el municipio trabaja en campañas de separación de residuos y concientización ciudadana para disminuir la cantidad de basura que se genera.
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Reconoció que la falta de un sitio cercano para la disposición final ha representado un “fuerte” impacto en las finanzas municipales. Detalló que anteriormente Atitalaquia pagaba alrededor de 150 mil pesos mensuales por depositar sus residuos en el relleno sanitario regional; sin embargo, la factura más reciente ascendió a casi 400 mil pesos, es decir, más del doble de lo que destinaban antes.
Explicó que este incremento no estaba contemplado en el presupuesto municipal, por lo que ha tenido que cubrirse con recursos propios.
"Es un gasto que podríamos ocupar en obras que son tan necesarias para el municipio, pero tenemos que atender el tema de los residuos", señaló.
Recordó que al inicio de la administración la empresa que operaba el relleno sanitario regional les aseguró que el sitio tendría capacidad para recibir los residuos durante todo el periodo de gobierno; sin embargo, el espacio finalmente colapsó y fue clausurado, obligando a los municipios de la región a buscar alternativas por su cuenta.
Actualmente, dijo, no existe un proyecto inmediato para construir un nuevo relleno sanitario, ya que ello requiere permisos ambientales, disponibilidad de recursos y la adquisición de un terreno con las características adecuadas.
"Sabemos que tenemos que tomar cartas en el asunto, pero no es fácil ni barato", reconoció.
Antecedentes
El tema comenzó en marzo pasado, cuando el relleno sanitario regional se saturó y dejó de operar, hecho que dejó sin servicio a los municipios de la región Tula. Desde entonces, los ayuntamientos han tenido que trasladar sus residuos a sitios alternos, con el consecuente incremento en los costos de operación.
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