Pachuca.— El calor del mediodía no fue impedimento para que decenas de personas se dieran cita en la Plaza Independencia, frente al Reloj Monumental de Pachuca, para seguir la final de la Copa Mundial de futbol en una pantalla gigante instalada por una reconocida marca de cerveza.
Desde antes del silbatazo inicial comenzaron a llegar familias completas, grupos de amigos, parejas y aficionados de todas las edades. Niñas, niños, hombres y mujeres buscaron un espacio bajo la lona colocada para protegerse del sol. Algunos llevaron sillas plegables; otros prefirieron sentarse en el piso o permanecer de pie durante los más de 100 minutos que duró el partido.
Aunque podían verse playeras de Argentina y de México, la mayoría de los asistentes manifestó su apoyo a España. Conforme avanzaba el encuentro, las emociones fueron creciendo, especialmente cuando varias decisiones de los árbitros provocaron la inconformidad del público.
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"El árbitro está del lado de España", "ese gol no lo debieron anular", se escuchaba entre los asistentes cada vez que el juez de la cancha tomaba una decisión que no era de su agrado. Los reclamos se mezclaban con aplausos, porras y expresiones de frustración.
A la tensión propia de la final se sumó un problema inesperado, en al menos seis ocasiones la transmisión se interrumpió por fallas en la conexión a internet, lo que provocó una lluvia de chiflidos y gritos dirigidos hacia la pantalla cada vez que la imagen se congelaba en el momento menos oportuno.
Durante el medio tiempo, los organizadores aprovecharon para mantener el ambiente festivo con concursos en los que los asistentes intentaban meter un balón en una portería para ganar gorras y otros artículos promocionales.
A un costado de la plaza, vendedores ambulantes ofrecían aguas frescas, paletas de hielo, helados y distintos antojitos para mitigar el calor. Incluso hubo quienes aprovecharon la concentración de aficionados para intercambiar estampas y completar sus álbumes mundialistas.
Antes del inicio del encuentro, el organizador hizo un llamado a los asistentes para mantener limpio el lugar y depositar la basura en los contenedores al término del evento.
Entre el intenso calor, las interrupciones de la señal, las discusiones por el arbitraje y la emoción de una final mundialista, la explanada del Reloj Monumental se convirtió en un punto de encuentro para los pachuqueños, quienes compartieron una tarde de futbol.
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