MEDIO AMBIENTE

Retiran 110 mil metros cúbicos de lirio de la presa Endhó como parte del rescate del río Tula

La recuperación del río Tula contempla trabajos de saneamiento, control de descargas, prevención de inundaciones y restauración de espacios naturales en Hidalgo, incluidos la laguna de Bojay y el Parque Nacional Tula

La recuperación del río Tula contempla trabajos de saneamiento, control de descargas, prevención de inundaciones y restauración de espacios naturales en Hidalgo, entre ellos la presa Endhó, la laguna de Bojay y el Parque Nacional Tula.
La recuperación del río Tula contempla trabajos de saneamiento, control de descargas, prevención de inundaciones y restauración de espacios naturales en Hidalgo, entre ellos la presa Endhó, la laguna de Bojay y el Parque Nacional Tula.Créditos: Especial
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El proyecto forma parte de una estrategia del Gobierno de México para intervenir algunos de los ríos con mayores niveles de contaminación en el país. En el caso de Hidalgo, las acciones no se limitarán a limpiar el cauce, sino que abarcarán diferentes puntos de la cuenca que durante décadas han recibido aguas residuales, residuos sólidos y descargas industriales.

Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, autoridades federales informaron que ya comenzaron labores de desazolve, monitoreo de la calidad del agua, retiro de vegetación acuática y revisión de descargas. Uno de los avances reportados corresponde a la presa Endhó, donde han sido retirados 110 mil metros cúbicos de lirio acuático, informó el director general de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Efraín Morales López.

Además, en las comunidades cercanas se realizan fumigaciones para controlar la presencia del mosquito Culex, cuya proliferación ha generado molestias y preocupación entre habitantes de la región.

Revisarán 140 descargas y ampliarán una planta de tratamiento

Otro de los puntos principales del proyecto será el ordenamiento de 140 descargas que llegan al sistema del río Tula. La revisión permitirá identificar su origen y determinar cuáles requieren obras de conexión, tratamiento o medidas para impedir que continúen vertiendo contaminantes directamente al cauce.

La estrategia también incluye la construcción de colectores y el fortalecimiento de las plantas de tratamiento de aguas residuales. Entre las intervenciones anunciadas se encuentra la ampliación de la planta operada por la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Las autoridades federales señalaron que el deterioro del río no puede atenderse únicamente mediante el retiro de basura o sedimentos, debido a que la contaminación se genera desde distintos puntos de la cuenca. Por ello, se prevén labores de vigilancia ambiental, manejo de residuos, eliminación de tiraderos clandestinos y coordinación con autoridades estatales y municipales.

La secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra, explicó que el modelo incorpora acciones basadas en procesos naturales, como la reforestación de las cuencas, la recuperación de humedales y la colocación de vegetación en las riberas.

Construyen obras para reducir el riesgo de inundaciones

La intervención también considera seis kilómetros de obras de protección contra inundaciones, también fueron instaladas estaciones de monitoreo para medir las condiciones del río y detectar cambios en la calidad del agua. La información obtenida deberá utilizarse para identificar fuentes de contaminación y evaluar si los trabajos generan resultados a largo plazo.

De acuerdo con el proyecto presentado, con una inversión federal de 2 mil 46 millones de pesos programada para 2025 y 2026, la recuperación del río será acompañada por acciones de ordenamiento territorial para evitar que nuevos asentamientos, construcciones o actividades productivas incrementen la presión sobre la cuenca.

Por otro lado, entre los espacios considerados se encuentra el Parque Nacional Tula, cuya superficie será ampliada como parte de las medidas de protección y recuperación ambiental en la región.

También se anunció una restauración integral de la laguna de Bojay, que podría recibir la categoría de Área Natural Protegida. Antes de concretar esta posibilidad deberán realizarse los estudios y procedimientos correspondientes para definir su valor ambiental, delimitación y esquema de conservación.

El proyecto plantea involucrar a habitantes de la región en las actividades de cuidado, vigilancia y recuperación, con el objetivo de evitar que los avances se pierdan una vez concluidas las obras principales. Cabe recordar que el río Tula tiene una longitud aproximada de 191 kilómetros y, de acuerdo con la información federal, las acciones realizadas en su cuenca tendrán impacto directo en alrededor de 800 mil habitantes.

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