El término “tormenta negra” se ha utilizado coloquialmente para referirse al temporal de lluvias intensas previsto entre el 8 y el 12 de julio en varias entidades del país, entre ellas Hidalgo. Sin embargo, no se trata de una categoría oficial del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), sino de una forma informal de nombrar un periodo de precipitaciones fuertes con alto potencial de afectaciones, y se ha popularizado a nivel internacional.
En el caso de Hidalgo, el pronóstico apunta a lluvias fuertes con puntuales muy fuertes, principalmente en regiones del norte, este, sur y sureste del estado, dependiendo del avance del temporal durante la semana. Estas precipitaciones pueden estar acompañadas de descargas eléctricas, posible caída de granizo y rachas de viento.
Aunque el nombre puede sonar alarmante, lo importante no es el término, sino los riesgos asociados: encharcamientos severos, inundaciones en zonas bajas, incremento en niveles de ríos y arroyos, deslaves, derrumbes y afectaciones en caminos y carreteras.
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El SMN ha advertido que las lluvias previstas podrían generar condiciones de riesgo en entidades donde el suelo ya se encuentra saturado de humedad. En Hidalgo, suele ser foco de alerta en zonas serranas, comunidades cercanas a cauces y vialidades donde suelen registrarse escurrimientos, caída de piedras o cierres parciales durante tormentas.
Además, se esperan temperaturas máximas de entre 30 y 35 °C en zonas del norte y suroeste de la entidad, por lo que el día puede iniciar con ambiente caluroso y cambiar durante la tarde o noche con lluvias intensas.
Riesgos principales para Hidalgo
En la zona metropolitana de Pachuca y municipios cercanos, el principal riesgo se concentra en encharcamientos, inundaciones urbanas y afectaciones viales, especialmente en pasos deprimidos, calles con drenaje insuficiente o zonas donde la basura bloquea coladeras y rejillas pluviales.
En regiones serranas, el peligro aumenta por posibles deslizamientos de ladera, derrumbes y caída de material sobre caminos. Esto puede afectar carreteras de la Sierra Alta, Sierra Otomí-Tepehua, Huasteca y otros tramos donde ya existen antecedentes de deslaves durante temporada de lluvias.
También se debe tener precaución en comunidades cercanas a ríos, arroyos, barrancas y vados. Cruzar una corriente de agua, ya sea caminando o en vehículo, puede ser riesgoso aunque el nivel parezca bajo, ya que la fuerza del agua puede aumentar en cuestión de minutos.
Protección Civil prevé lluvias fuertes este 10 de julio
Como parte de los avisos estatales, la Subsecretaría de Protección Civil y Gestión de Riesgos informó que para este 10 de julio se esperan lluvias fuertes con puntuales muy fuertes de 50 a 75 milímetros en las regiones sur y sureste de Hidalgo.
También se pronostican vientos de 10 a 20 kilómetros por hora, con rachas de 30 a 50 kilómetros por hora, condiciones que podrían ocasionar caída de ramas, desprendimiento de láminas, lonas, objetos o afectaciones en estructuras inestables.
Protección Civil advirtió que, debido a las lluvias previstas y a la saturación de humedad en diversas zonas del estado, podrían presentarse incrementos en ríos y arroyos, inundaciones en zonas bajas, deslaves, derrumbes y afectaciones en caminos y carreteras.
La dependencia pidió no cruzar ríos, arroyos, vados, calles inundadas o corrientes de agua; mantenerse lejos de cauces y barrancas; conservar limpias coladeras, desagües y azoteas, y evitar tirar basura en la vía pública.
En zonas de ladera, se recomienda vigilar grietas, reblandecimiento del terreno o escurrimientos inusuales. En caminos con derrumbes recurrentes, el llamado es respetar cierres, atender indicaciones de la autoridad y evitar circular por carreteras de sierra durante lluvias intensas si no es estrictamente necesario.
magr
