Tecozautla.- Habitantes de la comunidad de San Joaquín formalizaron su rechazo al proyecto fotovoltaico denominado “FV y Tecozautla” y declararon su territorio libre de actividades extractivas y megaproyectos energéticos que impliquen modificaciones al uso del suelo sin la aprobación de la población.
La decisión fue tomada durante asambleas realizadas el pasado 26 de mayo, de las que derivaron tres actas: una comunitaria, una ejidal y una infantil-juvenil. En estos documentos, la población manifestó su oposición a proyectos relacionados con minería, hidrocarburos, generación hidroeléctrica, así como desarrollos eólicos y solares que no cuenten con el consentimiento expreso de la comunidad.
El posicionamiento está dirigido particularmente al proyecto “FV Tecozautla”, impulsado por Green Park Energy, empresa señalada como filial de Iberdrola. La iniciativa cuenta con un permiso de generación eléctrica otorgado por la Comisión Nacional de Energía (CEN) el pasado 19 de diciembre de 2025, cuya vigencia es de 25 años.
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De acuerdo con organizaciones que acompañan a la comunidad, la determinación representa un hecho inédito en la región del Valle del Mezquital, al convertir el rechazo social al proyecto en una declaración respaldada por mecanismos comunitarios y legales.
Los pobladores argumentan que su decisión se sustenta en el artículo 2 de la Constitución Mexicana, criterios emitidos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la Ley Agraria y la Convención sobre los Derechos del Niño.
El Proyecto en Tecozautla
Según la información difundida, el proyecto contempla ocupar aproximadamente 588 hectáreas ubicadas al suroeste de la cabecera municipal de Tecozautla, en una zona cercana a San Joaquín y al área de preservación ecológica conocida como Bondojito.
Además, también se prevé la colocación de 204 mil paneles fotovoltaicos en las poblaciones de El Mercader, Maguey Verde y San Francisco.
La propuesta prevé una producción anual estimada superior a los 287 mil megavatios-hora. Para su desarrollo, se requeriría además el cambio de uso de suelo en 214 hectáreas de vegetación forestal secundaria.
De acuerdo con la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), en la zona del proyecto existen cinco corrientes principales que podrían verse afectados por la deforestación y los residuos que causarían es: el arroyo La Tinaja, arrroyo La Peña Colorada, El Laurel, Higuerillas, todos afluentes del Río Moctezuma, uno de los principales cuerpos de agua en el estado.
“Primero los derechos de los pueblos”
"Las autoridades avalan sin permiso, sin el consentimiento previo, libre e informado de la comunidad", expusieron.
Integrantes de la comunidad señalaron que existe preocupación debido a que, pese a que funcionarios federales les habrían informado que el proyecto no podría avanzar sin la autorización de la población, la Comisión Nacional de Energía ya emitió el permiso correspondiente, mientras que la MIA continúa en proceso de evaluación por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales Hidalgo (Semarnath).
Los habitantes anunciaron que las actas aprobadas serán entregadas a autoridades municipales, estatales y federales como evidencia de la voluntad colectiva de la comunidad.
Asimismo, sostuvieron que la declaratoria busca dejar constancia formal de su postura frente al proyecto y ejercer los derechos que consideran les corresponden para decidir sobre el futuro de su territorio.
"Para Epazoyucan es un riesgo, pero para Tecozautla es un hecho", acusaron y gritaron "Vida sí, magueyes sí".
sjl
