Pachuca.— Este domingo 3 de mayo, Día de la Santa Cruz, Vicente Hernández Sevilla comparte más de cuatro décadas de experiencia en la construcción, un oficio que, dice, no solo levanta muros, sino también historias, familias y ciudades enteras.
Don Vicente como es familiarmente conocido, comparte que el inicio en el oficio se dio como ayudante hace 44 años relata, en la Ciudad de México tras salir de su comunidad natal, San Jerónimo, perteneciente al municipio de Tenango de Doria, en busca de oportunidades laborales.
Fue en una empresa llamada Constructora Galeón donde encontró no solo empleo, sino su vocación; bajo la guía del arquitecto Salvador Bravo, Vicente emprendió su camino, durante tres años, como chalán, aprendiendo las bases del oficio: desde la preparación de materiales hasta la dinámica en obra.
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Posteriormente, avanzó a oficial de albañil, etapa en la que comenzó a realizar pequeñas construcciones por cuenta propia; siete años de haber iniciado, alcanzó el grado de maestro albañil, asumiendo la responsabilidad total de proyectos.
“La primera obra como responsable fue una casa en la colonia Doctor Jorge Jiménez Cantú, en el Estado de México, era sencilla, paro para mí fue significativa. Cuando entregué la construcción me motivé mucho, sobre todo porque el patrón reconoció mi trabajo”.
A lo largo de su carrera, Vicente estima haber participado en la construcción de alrededor de 500 viviendas, enfrentando los desafíos del oficio, desde seguridad, paga y el trato, en ocasiones, discriminatorio, por parte de los empleadores.
“Es un trabajo muy noble, pero también nos enfrentamos al trato de los patrones y de los propios compañeros, hay quienes nos ven y tratan mal, pero también de quienes nos tienden la mano porque reconocen que este oficio exige esfuerzo físico, conocimiento técnico y compromiso”.
Actualmente, Vicente lidera un equipo de 10 trabajadores en obras ubicadas en Pachuca y Tulancingo, donde continúa compartiendo su experiencia y formando nuevas generaciones, entre ellos a sus hijos y sobrinos.
La Santa Cruz: tradición, fe y comunidad
Cada 3 de mayo, los albañiles en México celebran el Día de la Santa Cruz, una fecha que combina tradición religiosa y sentido de pertenencia. Según Vicente, esta conmemoración tiene origen en el hallazgo de la cruz donde murió Jesucristo, adoptada como símbolo de protección para los trabajadores de la construcción.
“Adornamos la cruz, la llevamos a misa para bendecirla y luego la colocamos en la obra”, explica. El ritual culmina con una convivencia entre compañeros, donde no faltan los alimentos, bebidas y el tradicional ambiente festivo.
Para Don Vicente la albañilería no es solo un medio de subsistencia, sino una forma de dejar huella. “Me sienten orgullosos de este trabajo y de mí como albañil, porque con nuestras manos levantamos colonias, pueblos, ciudades. Es una gran emoción ver a las familias recibir sus casas y saber que uno hizo algo bueno en la vida”.
sjl
