Pachuca.- La presidenta de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Pachuca, María del Rocío del Arenal Pérez, reconoció que el sector empresarial en la capital hidalguense enfrenta afectaciones derivadas de la inflación, el aumento en los precios de combustibles y las obras viales que actualmente se desarrollan tanto en Pachuca como en otras regiones del estado.
La representante empresarial indicó que las repercusiones económicas han alcanzado prácticamente a todos los sectores productivos, aunque en distinta magnitud; detalló que algunos negocios han resentido más el impacto debido a los costos operativos relacionados con transporte y distribución de mercancías.
“El aumento en los combustibles ha generado mayores gastos principalmente para empresas que utilizan vehículos de carga o requieren mover mercancías constantemente”, esto, dijo, ha obligado a algunos comercios a realizar pequeños ajustes en precios para poder sostener sus operaciones.
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Uno de los sectores más afectados es el restaurantero, por el incremento de precio en productos de la canasta básica, particularmente el jitomate, uno de los insumos más utilizados en la preparación de alimento.
Obras viales y disminución en ventas
Arenal Pérez mencionó que otro de los factores que actualmente afecta al comercio local son las obras de infraestructura vial que se realizan en diversos puntos de Pachuca, aunque reconoció que estos trabajos son necesarios, pidió a las autoridades acelerar los tiempos de ejecución para evitar mayores complicaciones económicas.
“Establecimientos ubicados cerca de las zonas de construcción han reportado afectaciones por la disminución del flujo vehicular y peatonal, así como por el intenso tráfico generado en avenidas principales”.
En este sentido, afirmó que la Cámara no tiene registro de cierres masivos relacionados directamente con estas circunstancias. Precisó que entre 2025 y lo que va de 2026 únicamente tienen identificados entre tres y cinco cierres de negocios afiliados, principalmente comercios de ropa y una papelería tradicional ubicada en la calle Guerrero.
Explicó que en varios casos los cierres no obedecieron exclusivamente a problemas económicos, sino también a cuestiones generacionales, ya que algunos propietarios ya no pudieron continuar al frente de sus establecimientos tras décadas de operación.
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