Pachuca. — Después de más de un año sin ver a su hija, Verónica Yetzín aseguró ser víctima de violencia vicaria, en la que el Poder Judicial ha jugado un papel importante en su contra, sobre todo la jueza familiar que permitió la separación forzada de su menor hija, quien actualmente vive en Escobedo, Nuevo León, junto a su padre.
La mujer, originaria de Tulancingo, aseguró que su expediente familiar fue remitido desde Hidalgo hasta Nuevo León por decisión de un juzgado familiar, situación que, afirmó, complicó aún más la posibilidad de recuperar el contacto con la menor.
“Llevo dos años y cuatro meses separada de mi hija. Hace un año que no la veo absolutamente para nada, ni de lejitos”, expresó.
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Según su testimonio, el padre de la niña solicitó que el expediente fuera trasladado a Nuevo León y la petición fue autorizada por la jueza Beatriz Nieto Velázquez, titular del Primer Juzgado Familiar.
Verónica acusó que la decisión se tomó sin valorar el contexto completo del caso ni las condiciones en las que la menor rechazaba convivir con ella.
Explicó que durante las convivencias supervisadas, realizadas una vez por semana, su hija apenas permanecía unos minutos y posteriormente se retiraba. Señaló que los informes emitidos por el Consejo de Familia únicamente establecían que la niña “no quería convivir”, pero nunca detallaban las causas de ese rechazo.
“La niña estaba totalmente alienada, amenazada por la abuela y por el padre para que no se quedara conmigo. No necesitas ser perito o psicólogo para darte cuenta de que un niño está siendo manipulado”, afirmó.
Verónica indicó que actualmente enfrenta dificultades para dar seguimiento a su caso debido a que debe trasladarse constantemente hasta Nuevo León. Además, señaló que existen dos carpetas de investigación abiertas en Hidalgo contra su expareja, una por violencia familiar y otra por sustracción ilegal equiparada de menor; sin embargo, denunció que ambas permanecen sin avances.
“Las carpetas están pausadas porque supuestamente no lo localizan. Mientras tanto, el tiempo que pierdo es tiempo sin convivir con mi hija”, lamentó.
Durante su intervención, también aseguró que el agresor utilizó denuncias de violencia familiar y medidas de protección para separarla de la menor. Comentó que incluso enfrentó una carpeta de investigación en su contra, aunque posteriormente logró desvirtuarla mediante pruebas psicológicas.
“Son las típicas medidas de protección que utilizan para arrancar y cortar el vínculo materno-filial”, sostuvo.
La mujer afirmó que el caso fue planeado con anticipación y acusó que no sólo su hija se encuentra en una situación de obstrucción familiar, sino también otra menor relacionada con la actual pareja de su expareja.
En su mensaje, Verónica también cuestionó la actuación de la jueza Beatriz Nieto Velázquez, a quien acusó de haber remitido otros expedientes similares fuera de Hidalgo.
“Es una vendedora de infancias”, expresó una de las mujeres que acompañaban a Verónica..
Asimismo, la mujer aseguró conocer casos en Tulancingo y Pachuca donde, presuntamente, la misma juzgadora otorgó custodias a padres de familia y trasladó expedientes a otras entidades como Guadalajara y Ciudad de México.
sjl
