Mineral del Chico.— Para la señora Maru, asistir a la tradicional lluvia de pétalos no es casualidad. Es la segunda vez que viaja desde Puebla junto a sus hijas para presenciar este momento que, aunque breve, para ella representa un acto de agradecimiento.
“Nos gusta mucho el pueblo”, comenta, al explicar que debido a la distancia deben llegar desde un día antes para asegurar su lugar en este evento que año con año reúne a cientos de visitantes.
Te podría interesar
En esta edición, la tradición volvió a cumplirse con la caída de más de una tonelada y media de pétalos, que durante aproximadamente un minuto y medio cubrieron a los asistentes en un ambiente de fe, emoción y asombro.
Cabe destacar que, por segundo año consecutivo, la caída de pétalos también se realizó en la parte exterior del recinto religioso, permitiendo que quienes no lograron ingresar pudieran disfrutar de la experiencia.
Durante ese breve instante, cientos de personas alzan sus celulares para capturar el momento; dentro de la Iglesia de La Purísima Concepción el ambiente es de fervor y agradecimiento por los favores recibidos, afuera, hay aplausos y admiración.
Tradición
La lluvia de pétalos en Mineral del Chico es una de las expresiones más emblemáticas de la Semana Santa en Hidalgo, se habla que tiene 150 años.
El evento no sólo representa un momento religioso, sino también un punto de encuentro familiar y cultural, donde visitantes como la señora Maru regresan una y otra vez para revivir un instante que, aunque dura apenas unos minutos, permanece en la memoria.
Cómo doña Mary, también está la señora Carmen quien comparte con LSRH que ella junta los pétalos de rosa y los utiliza para darse un baño y pedir a Dios para que sane todas sus dolencias.
Para Carmen es una traición asistir y recabar los pétalos de rosa que le alcanzan hasta para cuatro veces bañarse.
Ella viene desde Pachuca y hoy especialmente le fue difícil estacionarse, ya no pudo entrar a la iglesia y tuvo que presenciar afuera el espectáculo, pero a pesar de eso asegura que regresará cada año mientras la vida se lo permita.
sjl
